Hasta el final de su gobierno, Sabines ataca a su antecesor

lunes, 3 de diciembre de 2012
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- En medio de un fuerte dispositivo de seguridad policiaca y con asistentes controlados, empleados todos del aparato de gobierno local, el gobernador Juan Sabines Guerrero se despidió hoy de los chiapanecos; y hasta el final manifestó su animadversión hacia su antecesor Pablo Salazar Mendiguchía. Con la presencia de Francisco Rojas Gutiérrez, titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y su sucesor, el gobernador electo Manuel Velasco Coello, Sabines Guerrero dio las gracias a los chiapanecos que acudieron esta noche a escucharlo al Polifórum Mesoamericano y a quienes lo hicieron a través de la televisora local gubernamental. Previo al discurso de Sabines Guerrero, que no duró más de una hora, los asistentes al evento tuvieron que ver un video informe de hora y media en el que se sintetizaron los logros que su gobierno alcanzó en seis años de trabajo, según él “con indicadores y cifras reales, tangibles y verificables que demuestran la voluntad de un equipo comprometido y de un pueblo decidido a transformar su realidad”. Agradeció al expresidente Felipe Calderón, quien estuvo en Chiapas más veces que ningún primer mandatario en toda la historia, “siempre con buenas noticias, con obras y acciones a favor de los chiapanecos”. Según Sabines, su responsabilidad era cambiar la pesadilla de la pobreza extrema de miles de familias chiapanecas, de tantas muertes por enfrentamientos violentos, por enfermedades curables, por huracanes y tormentas, por desbordamiento de ríos, la pesadilla de muertes de los recién nacidos y de tantas mujeres que en el parto fallecían. Según él, logró que Chiapas dejara de ser, por primera vez en su historia, el estado con mayor rezago social y marginación, y el de mayor pobreza extrema del país. Señaló que sobre todo en los tiempos de la crisis internacional, se corría el riesgo de incrementar el número de familias en situación de pobreza extrema, “y en vez de entregar hechos, estaríamos entregando palabras y pretextos”. Expresó que en Chiapas no fue la gente la que asumió los costos de la crisis: “No cargamos a los bolsillos de las familias chiapanecas; la solución fácil era aumentar impuestos cargándole el costo de la crisis al pueblo; el impacto que en otras latitudes ha provocado descontento, preferimos acudir a la banca de desarrollo para completar los recursos, sin los cuales, las respuestas que le urgían a chiapanecas y chiapanecos hubiesen tardado 50 años o más, ampliando la extensión de la herida provocada por el rezago”. Con su lema de cierre de sexenio, “Chiapas, mejor que nunca”, Sabines dijo que ahora la entidad goza de paz social; ya es el segundo estado subnacional en el mundo, reconocido como comunidad segura. Este logro, agregó, debe mucho al papel que han jugado las fuerzas armadas, por lo que expresó su agradecimiento y reconocimiento a los soldados de la Séptima Región Militar del Ejército y Fuerza Aérea, y de los cadetes de la 14 zona naval de la Marina Armada de México. Para Sabines, en Chiapas –ahora sin él–, “queda menos por hacer”. “Chiapas dejó de ser la principal preocupación de la República, la tierra de la violencia y la pobreza extrema, de las enfermedades que sólo prevalecían aquí, para ser la tierra de las soluciones a la pobreza extrema y a la violencia”, mencionó. En su discurso dijo que Chiapas seguirá hacia delante con el gobierno de Manuel Velasco Coello, a quien elogió como el gobernador que ha tenido mayor número de votos en la historia y más joven de México; y “a quien distinguen su inteligencia, su talento, su nobleza y vigor social”. Convocó al pueblo de Chiapas a apoyar y respaldar siempre a Velasco Coello, de igual forma que su antecesor Pablo Salazar Mendiguchía lo hizo por él en diciembre del 2006. Sabines agradeció a todos y todas quienes hicieron posible su gobierno, incluso a sus críticos. “Chiapas vive en paz, en lucha constante contra el abuso, contra la corrupción contra el engaño; vivir en paz es combatir la injusticia y condenar la simulación de cualquier signo, señalar a los falsos redentores, vivir en paz, es estar inconformes y luchar todos los días, por una vida a la altura de nuestra dignidad”, concluyó. El informe se realizó en medio de un fuerte dispositivo policiaco, además de miles de trabajadores del gobierno de Chiapas de las diferentes dependencias, cientos de policías estatales vestidos de civil medio llenaron el recinto. Afuera, cercas metálicas de seguridad y policías antimotines custodiaban el lugar, al que sólo pudo ingresar la prensa oficial. Afuera varios camiones de policías estatales regalaban libros de historia de Chiapas, en el que en 12 páginas exhiben a Pablo Salazar como un represor y violador de derechos humanos y en más de 30 a Sabines se le erige como el mejor gobernante que ha tenido Chiapas en su historia.

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