Suspenden a sacerdote "vidente" en Campeche

jueves, 6 de septiembre de 2012
CAMPECHE, Cam. (apro).- La diócesis local hizo pública la suspensión del cura Artemio Jacobo Jiménez “de todo ejercicio del ministerio sacerdotal en la provincia de Yucatán”, por engañar a la feligresía asumiéndose como un vidente a quien la virgen María le encomendó una misión. En un comunicado, la diócesis expuso “la situación irregular” del clérigo, quien en 2007 había sido expulsado de la orden de San Agustín, a la que pertenecía en Puebla. De acuerdo con el documento, firmado por los presbíteros Gerardo Casillas González, Próspero Huchim Sánchez y Álvaro de Jesús Barrera Pinzón, secretario canciller, vicario general y vicario episcopal del clero de la diócesis de Campeche, Jacobo Jiménez llegó el año pasado solicitando prestar servicio religioso en este lugar. Después de un año, el obispo Ramón Castro Castro “solicitó el informe canónico que se requiere como procedimiento para poder incardinarlo a nuestra diócesis”, el cual fue presentado el 1 de septiembre de 2011, con la firma al calce de fray Mario Mendoza Ríos, de la orden de San Agustín y prior provincial de México en ese entonces. En el reporte se asentaba que Jacobo Jiménez hizo un discernimiento ante Dios para abandonar la orden de San Agustín e incardinarse a cualquier diócesis para continuar su ministerio sacerdotal y “su recta intención por servir sacerdotalmente a la diócesis de Campeche”. Al no encontrar duda o impedimento para su petición, el sacerdote fue admitido en la diócesis campechana y se le designó primero como vicario de la Catedral y posteriormente párroco de la Inmaculada Concepción, en el poblado de Pomuch, municipio de Hecelchakán, en la zona maya de Campeche. Sorpresivamente, el obispo Castro y Castro fue advertido de la situación de Jacobo Jiménez en la diócesis de Puebla, hecho que confirmó al iniciar una investigación con las autoridades eclesiásticas de aquella entidad. Se descubrió que por autoridad del entonces arzobispo de Puebla, Rosendo Huesca Pacheco, registrada en la circular del 30 de agosto de 2007, se comunica al entonces superior provincial Baltasar Torres Durán que Artemio Jacobo Jiménez había sido suspendido de los oficios de párroco de la parroquia de San Sebastián Mártir, por “situaciones irregulares”. La información fue confirmada por el actual arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, en una carta dirigida a su homólogo de Campeche, con fecha de 24 de abril de 2012 y registro 922-12-G, acompañada por una copia del decreto 40-349-2008 de la Congregación de Institutos Vida Consagrada de la Sede Apostólica y fechada el 28 de junio de 2008, en la que se notifica la suspensión de Jacobo Jiménez. Por ello, el obispo de Campeche solicitó al cura abandonar la parroquia que se le había encomendado, a lo que éste se rehusó “y, manipulando los buenos sentimientos de los creyentes, provocó un descontento colectivo en la comunidad de Pomuch, que hasta el día de hoy alimenta y promueve”. Y “ante la lamentable situación”, hoy comunicó que el padre Jacobo Jiménez “no ha abandonado la provincia de Yucatán, que conforman las diócesis de Tabasco, Yucatán, Campeche y la prelatura Cancún-Chetumal”. “Después de salir de la parroquia de Pomuch, estuvo oculto en varias casas y lugares de la diócesis de Campeche y de la ciudad de Mérida, propalando que es un vidente que habla con la Virgen María, quien le ha pedido que haga una misión, principalmente en la diócesis de Campeche, en la parroquia del Inmaculado Corazón de María en Pomuch”, dice el texto. Es por ello que “los obispos de la provincia, monseñores Emilio Carlos Berlié Belaunzarán, de Yucatán; Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, de la prelatura Cancún-Chetumal; Gerardo de Jesús Rojas López, de Tabasco, y Ramón Castro Castro, de Campeche, de común acuerdo han decidido suspender al presbítero Artemio Jacobo Jiménez de todo ejercicio del ministerio sacerdotal en la provincia de Yucatán”. Además, piden a los fieles que “no se dejen engañar por las conductas irregulares del padre Artemio Jacobo Jiménez, ni del ejercicio de réplica que pueda hacer después de este comunicado”. Y solicitan al clérigo que, “reconfortado en su fe, busque el camino de la salvación conforme a un verdadero discernimiento de fe cristiana y sacerdotal, no con engaños ni manipulación de la fe sencilla de nuestra gente”.

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