"Premian" en Q. Roo a funcionario que armó el caso Christian

jueves, 16 de mayo de 2013
CANCÚN., Q.Roo (apro).- El gobernador Roberto Borge Angulo designó a Carlos Álvarez Escalera como nuevo subprocurador de Justicia del estado, en sustitución de Juan Ignacio Hernández Mora, quien fue invitado a colaborar en el Sistema Nacional de Seguridad Pública como director general de Vinculación y Seguimiento. Carlos Álvarez Escalera fue director de Averiguaciones Previas en la Zona Norte, cargo que ahora es ocupado por Ludwin Vivas Arjona. En conferencia de prensa, Borge Angulo presentó anoche a Álvarez Escalera y a Vivas Arjona, y mencionó que esos ascensos son un aliciente para los funcionarios que laboran en la dependencia. Sobre la salida de Hernández Mora, señaló que la semana pasada tuvo un acercamiento en la ciudad de México con el secretario del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Montes Rubido, “y me solicitó que en una de las direcciones importantes del secretariado nacional, que en los próximos días se estará anunciando pudiera participar el doctor Juan Ignacio Hernández Mora”. Añadió: “Nos sentimos muy orgullosos de que un colaborador tan importante del gobierno estatal, como el subprocurador general del estado, pueda colaborar en el Secretariado Nacional de Seguridad Pública. He aceptado, desde luego, y he dado el beneplácito para que el doctor Juan Ignacio Hernández Mora participe en el Secretariado, posición en la que se tendrá que presentar desde el día de mañana (hoy) en la Ciudad de México”. Como director de Averiguaciones Previas en la Zona Norte, Álvarez Escalera fue confrontado en diversas ocasiones por familiares de Christian Vicente Córdoba –preso en el Juzgado Tercero Penal, acusado del presunto delito de homicidio–por avalar la consignación del joven. En una ocasión, el nuevo subprocurador dijo que el expediente fue consignado debido a que testigos de los hechos reconocieron al acusado como la persona que sometió a una de las empleadas de una casa de citas, aunque aclaró que Christian no estaba denunciado por activar un arma de fuego. "En el momento en el que él se encuentra detenido con nosotros se le pone a la vista físicamente a las personas que dicen o manifiestan que él las sometió y lo reconocen. En base a esos elementos es que nosotros consignamos al juez y en su momento él tiene a su consideración para dictar el auto de formal prisión. Estaban cobrando derecho de piso a las personas. ¿Existe un arma? No, a él se le señala que es la persona que la sometió, no la persona que disparó, que por ahí decían ustedes o había preguntas que él había salido negativo a la prueba y todo. En ningún lado la Procuraduría señala que él es la persona que dispara", dijo entonces. Luego de una protesta de familiares y amigos de Christian frente a la sede de la Subprocuraduría, el pasado 22 de abril, Álvarez Escalera señaló: “En el momento en que él (Christian) se encuentra detenido con nosotros, se le pone a la vista físicamente a las personas que dicen o manifiestan que él las sometió y lo reconocen. Con base a esos elementos es que nosotros consignamos al juez”. El sábado 30 de marzo, Christian Vicente Córdoba salió de su casa poco antes de las seis de la mañana, en compañía de su madre Paula Córdova Díaz, quien trabaja en un hotel de esta ciudad. En determinado punto, Christian se separó de su madre para dirigirse al hotel donde realiza sus prácticas por las tardes. Esta vez, sin embargo, lo citaron temprano por la alta ocupación que había en el lugar. Vestido con un suéter rojo, el aspirante a Chef se dirigió, solo, al paradero del transporte de personal de “Tony”, ubicado en la avenida López Portillo con Kabah, frente a la sucursal de una cadena de papelerías del mismo nombre y al que llegan miles de trabajadores para ser transportados a hoteles y restaurantes de Cancún y la Riviera Maya. Sin embargo, Christian nunca llegó al paradero. A unos metros de ese sitio escuchó una voz que decía: “Ahí está, el de rojo”. Y de repente se vio rodeado de elementos de la Policía Preventiva Municipal (PPM) que le pidieron que los acompañara, seguido de otra frase: “Está detenido”. Minutos antes de su captura, un par de sujetos ingresaron al Spa “La Diosa” y dispararon contra Juan Luis Robera Rodríguez, de 33 años de edad, el supuesto encargado de la casa de citas “disfrazada” de casa de masajes. En sus primeras declaraciones, una de las “masajistas” dijo a la policía que uno de los victimarios vestía suéter rojo. Christian fue acusado de participar en el homicidio.

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