Grupo Peñoles alega no contaminar arroyo en Sonora

martes, 31 de marzo de 2015
HERMOSILLO, Son. (apro).- La compañía minera La Parreña S.A. de C.V., unidad Milpillas, negó que incurra en alguna descarga de sulfato de cobre sobre el arroyo Milpillas u otro acuífero colindante en Sonora. La empresa argumentó que cuenta con el “ciclo cerrado” de agua sobre los procesos de lixiviación que garantiza operaciones productivas seguras y respetuosas del entorno. “La Compañía se ha dado a la tarea de asegurar que sus procesos productivos cumplan con la normatividad vigente y prueba de ello, son los estrictos mecanismos que se tienen, mismos que son del conocimiento de la autoridad en la materia”, cita la misiva enviada por el vocero de La Parreña S.A. de C.V., Leopoldo López. Sin embargo, el catedrático de la Universidad de Sonora, Jaime Varela Salazar, consultado por Apro para la redacción del reportaje “Acusan a minera de Peñoles de contaminar Arroyo de Sonora”, sostiene que las piedras y avenidas de agua color turquesa encontradas en Milpillas están saturadas de sulfato de cobre. Dicha situación consta en al menos 100 fotografías, 10 videos de larga duración y en testimoniales de cinco ejidatarios afectados, así como los especialistas consultados. Las muestras tomadas para la redacción del reportaje se realizaron de tres visitas los días 12, 17 y 28 de marzo, cuando se constató que la coloración del agua y piedras fue en aumento. El ejidatario Guadalupe Rivera envió fotografías tomadas este mismo martes, en las que se confirma que la coloración de este cauce continúa. “Ojalá que esta carta aclaratoria (la enviada por Peñoles, S.A.) no sea desde un escritorio, sino desde el arroyo Milpillas donde sigue la contaminación”, acusó el ejidatario afectado. En la misiva, el vocero de La Parreña S.A. de C.V. admite que: “el agua no aprovechada por la mina en el proceso es desalojada por bombeo garantizando las condiciones que la autoridad requiere en su descarga”. Justo en este proceso de bombeo, es cuando la compañía descarga “aguas no aprovechables” que son visibles, con un intenso color turquesa, desde la zona conocida como Cajón Milpillas hasta el puente Colorado, en un radio de 3 a 5 kilómetros de la mina. Hasta el momento, la delegación sonorense de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no ha enviado un informe de las descargas mineras realizadas sobre el arroyo Milpillas, municipio de Santa Cruz, que fluye hasta la presa del Comaquito, fuente hídrica de mil 900 hectáreas de cultivo y donde abrevan 35 mil cabezas de ganado.