'Graco se ha ocupado más de sí mismo que del pueblo”: Onésimo Cepeda

jueves, 24 de marzo de 2016
CUERNAVACA, Mor. (apro).- El gobernador Graco Ramírez “se ha ocupado más bien de sí mismo que del pueblo”, consideró el obispo emérito Onésimo Cepeda Silva, quien agregó que esa situación ha hecho que la inseguridad llegue a límites insoportables en la entidad, como ocurre en todo el país. Entrevistado al término de la misa Crismal este Jueves Santo en la capital de Morelos, el prelado advirtió que en materia de seguridad en el país hay aún mucho por lograr. Sin embargo, acotó que la responsabilidad de la violencia no recae del todo en el gobierno federal, sino que también debe ser asumida por los gobernadores de los estados. “Yo creo que no le vamos a echar la culpa al gobierno de (Enrique) Peña Nieto. Aquí, por ejemplo, lo que hace Graco (Ramírez) no tiene razón de ser y lo de tantos otros que se han ocupado más bien de ellos que del pueblo”, sostuvo. “Creo que a pesar de lo mucho que se ha hecho por tener una mayor seguridad, todavía no se logra lo suficiente. Por ejemplo en Morelos, ya no digamos Guerrero, hasta en Monterrey (sic) ha habido una situación escandalosa”, señaló. Onésimo Cepeda Silva manifestó su preocupación por la difícil situación que en materia de seguridad viven los morelenses. Al ser cuestionado sobre el apoyo que el gobierno de Morelos ha manifestado en favor del aborto y la legalización del consumo de mariguana, el prelado no se mostró sorprendido y se limitó a decir que “Graco (Ramírez) siempre ha estado en contra de todo lo bueno, así que no hay problema, lo conozco desde hace muchos años y esa es una actuación suya, normal”. Marcha por la paz En el mismo contexto de la violencia que azota al estado, el obispo de Cuernavaca Ramón Castro y Castro convocó a los feligreses a participar el próximo 21 de mayo en la Segunda Marcha por la Paz, a realizarse en esta capital, como una respuesta de la Iglesia “a la terrible situación de violencia e inseguridad que se vive en la entidad y en el país”. La marcha se realizará “sin el deseo de criticar o señalar a alguien, sino que lo hacemos como una manifestación de la fe que tenemos” en lograr la paz tan necesaria en la entidad, aseguró el prelado. Una semana antes de las elecciones de junio pasado, el líder católico convocó a una movilización similar, lo que provocó la molestia del gobierno estatal al considerar que se trataba de una llamada de confrontación con el Ejecutivo. Castro y Castro admitió que la relación entre la iglesia católica en Morelos y el ejecutivo estatal ha sido tensa, tirante: “Es una relación especial con el gobierno de Graco, no separada, pero si especial. Nosotros estamos con la disposición de trabajar juntos de la mejor manera posible”, dijo. En el marco de la misa Crismal, el obispo invitó “a todo el pueblo de Dios” a sumarse a esta manifestación pública en favor de la paz en Morelos. Esa movilización ciudadana, agregó, evidencia “el deseo del pueblo por la oración y que se pueda obtener la paz que todos necesitamos, anhelamos y queremos”. Aclaró que no teme que, tras la Segunda Marcha por la Paz, se agudice la persecución del gobierno de Graco Ramírez contra la iglesia católica: “Pudiera ser (que la violencia) aumente, pero no creo. Cuando se hacen estas cosas (como la marcha), ciertamente pudiera no ser bien recibida, pero lo hacemos con toda el alma y sin el deseo de criticar o señalar a alguien. Lo hacemos como una manifestación de la fe que tenemos”. El religioso sostuvo que la iglesia en Morelos no está olvidada por Dios, por lo que, lo demás que pudiera surgir tras esta manifestación pública “es parte de la realidad, ojaló pudiéramos generar sinergias y un trabajo conjunto en favor de los ciudadanos”, concluyó.

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