Vía "fast track" se reelige rector de Universidad de Colima

jueves, 16 de junio de 2016
COLIMA, Col. (apro).- Casi ocho meses antes de que finalice el periodo de cuatro años para el que fue designado, el rector de la Universidad de Colima (UdeC), José Eduardo Hernández Nava, se reeligió este día para un segundo mandato al frente de la casa de estudios, que irá del 1 de febrero de 2017 al 31 de enero de 2021. En un proceso realizado vía fast track, que duró alrededor de 48 horas, Hernández Nava sorprendió a la comunidad universitaria y a la clase política del estado por la rapidez con la que operó su propia ratificación en el puesto. A diferencia de otras ocasiones, la sesión del Consejo Universitario de este día se realizó a puerta cerrada, sin permitir el acceso ni a los representantes de los medios de comunicación. Y con el resguardo de decenas de integrantes del cuerpo de seguridad de la casa de estudios, se reunieron en el Paraninfo Universitario 340 consejeros —el Consejo es integrado por un total de 376 integrantes--, de los que sólo cuatro sufragaron en contra de la reelección del rector, en una votación realizada de forma abierta, a mano alzada. El doctor Manuel Salvador González Villa, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, interpretó este adelanto del proceso de sucesión como una estrategia frente al riesgo de que el Congreso local, de mayoría panista, apruebe una propuesta de nueva Ley Orgánica de la institución educativa. De acuerdo con Salvador González, además de modificar los mecanismos de elección de las autoridades universitarias, la propuesta de nueva ley aportaría elementos para la democratización de la vida interna de la casa de estudios, en la actualidad controlada totalmente por el rector. El proyecto de Ley Orgánica que sustituiría a la actual, que data de 1980, fue elaborado por un grupo de académicos que representa González Villa y entregado en mayo pasado a la Oficialía Mayor del Congreso y a cada uno de los 25 legisladores con la petición de que lo hagan suyo y lo presenten como iniciativa. El académico comentó que fue evidente la preocupación del grupo que por más de tres décadas ha manejado la Universidad de Colima frente a la posibilidad de que en cualquier momento el Congreso inicie el proceso de discusión de una nueva ley para la institución educativa, por lo que decidieron anticiparse para asegurar un periodo rectoral más. De manera inesperada, el martes y miércoles pasado se desarrolló una “cargada” de los principales organismos aliados del grupo que maneja la Universidad de Colima, a través de la movilización por separado de estudiantes, trabajadores, directivos y miembros de otros sectores que se presentaron en la explanada de la rectoría y, “coincidentemente”, expresaron su apoyo a la reelección de Hernández Nava. Abrió la cadena de adhesiones la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC), presidida por el actual diputado local priista Héctor Magaña Lara; siguieron el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima (SUTUC); los directivos y mandos medios; la Asociación Colimense de Universitarias (ACU), y la Federación de Egresados de la Universidad de Colima (FEUC). En las horas previas a la sesión del Consejo, estudiantes de bachillerato y licenciatura se quejaron de haber sido engañados u obligados a asistir al evento de apoyo a Hernández Nava, mientras que algunos trabajadores informaron a Apro que fueron citados a reuniones en las que sus jefes inmediatos los presionaron para que firmaran un documento a favor de la reelección del rector. La víspera, la Coordinadora Estudiantil Universitaria (CEU), el Sindicato Independiente de Trabajadores Universitarios (SITU), la Asociación de Jubilados y Pensionados de la Universidad de Colima (AJPUC) y trabajadores de la corriente crítica del SUTUC expresaron su rechazo a la “inminente reelección antidemocrática” de Hernández Nava. A través de cuestionamientos, denunciaron que el rector ha mantenido una política de “terrorismo laboral” contra los trabajadores, que ha incrementado el número de “guardias paramilitares” en todos los campus de la institución y que incumplió la promesa de no tomar represalias contra los trabajadores que apoyaron la huelga de hambre de hace más de dos años, y algunos de ellos incluso fueron despedidos. Le cuestionaron además por el paradero del dinero de las cuotas de talleres y laboratorios, que “no se utilizan en la compra de materiales para las prácticas de los estudiantes”, por el pago de 400 millones de pesos que la institución adeuda al Sistema de Administración Tributaria (SAT) y por el depósito de 90 millones de pesos que debía realizar al fondo de pensiones, conforme a un compromiso establecido a principios de 2014 ante la anterior dirigencia sindical y el entonces gobernador. Por separado, la CEU emitió la noche del martes un pronunciamiento en el que condenó “todo acto de proselitismo orquestado desde la propia rectoría, toda vez que, según información que nos han hecho llegar algunos compañeros estudiantes, se usaron prácticas de acarreo y desinformación para que alumnos fueran utilizados en actos políticos con el fin de favorecer al actual rector Hernández Nava”. La organización criticó la actuación de la dirigencia de la FEC que, a través de sus sociedades de alumnos, convocó al evento, que “era desconocido por varios estudiantes, quienes afirmaron que no tenían conocimiento sobre la concentración y no sabían a qué eran llamados”. A juicio de la CEU, estas prácticas “heredadas del viejo corporativismo de Estado son actos que reafirman la verdadera naturaleza de las autoridades universitarias en turno, al concebir a la comunidad estudiantil como una herramienta más que puede ser utilizada para procurar sus intereses y reproducir un esquema caduco de control que tanto ha dañado a nuestra sociedad mexicana y a nuestra universidad”. A ser abordado por varios reporteros al salir de la sesión en la que fue reelecto el rector, el presidente la FEC Héctor Magaña Lara desestimó las denuncias de estudiantes que se quejaron del acarreo al acto de apoyo a Hernández Nava, y negó que haya existido línea de las autoridades universitarias para que las organizaciones se movilizaran para asegurar la continuidad del actual rector. “No hubo línea de nadie —enfatizó—, en mi caso fue una decisión personal y del Comité Directivo Estatal de la FEC, una vez que yo decidí prácticamente hacerlo se vienen los demás pronunciamientos; yo desconozco cómo haya sido en el caso del sindicato, pero en mi caso personal así fue”, justificó. Luego aseguró que la decisión de apoyar al rector por parte de la FEC —organización que cuenta con 50% de asientos en el Consejo Universitario— provino de los “resultados palpables que hemos visto en el primer periodo en beneficio de los estudiantes”. Por otra parte, mientras los reporteros esperaban a Hernández Nava afuera de la puerta principal del Paraninfo Universitario para entrevistarlo una vez que concluyó su proceso de reelección, éste se retiró por otra salida.

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