Exigen justicia por muerte de tres niños en balacera en San Miguel de Allende

lunes, 16 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Unas mil personas marcharon este lunes en San Miguel de Allende, Guanajuato, para exigir justicia en la muerte de tres menores, presuntamente en un enfrentamiento entre fuerzas estatales y un grupo de sicarios. Los inconformes, entre familiares, vecinos y amigos de los fallecidos, también pidieron la liberación del padre de una de las víctimas. De acuerdo con información de Zona Franca, la manifestación fue convocada a partir de las 10:30 horas en la escuela Ignacio Ramírez, en la colonia Aurora, donde dos de los pequeños estudiaban, uno en cuarto grado y otro en sexto. La idea era hacer un pequeño homenaje al interior de la escuela, sin embargo, la directora se negó a abrir el inmueble porque “no era propicio”, lo que ocasionó molestia entre algunos padres de familia. Por lo anterior, se formó una valla de más de 300 personas en Calzada Aurora para acompañar con globos y listones blancos los restos de Juan Adrián, Mateo y Gabriel al templo del Oratorio. Según fuentes extraoficiales, Antonio, el papá detenido por la muerte de los menores, fue trasladado de los separos municipales al Cereso de esta ciudad. Tras más de 40 horas de los hechos ocurridos el sábado a la 1:00 horas, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) emitió un comunicado, en el que confirmó el saldo de un enfrentamiento entre un presunto grupo armado y elementos de Seguridad Pública Estatal y ministeriales, que habían acudido ante el reporte de detonaciones entre los fraccionamientos La Paz y La Vista, señala Zona Franca. De acuerdo con la versión oficial, el grupo de presuntos delincuentes “se dispersó por un patio trasero”. Las pruebas de balística confirmarían responsabilidad del padre detenido, un velador de la finca donde ocurrieron los hechos, muy cerca de la carretera San Miguel de Allende – Dolores Hidalgo. Durante el domingo, familiares de los menores señalaron que el presunto agresor, identificado como Antonio y su esposa Juana, eran buenos padres con sus hijos, Juan Adrián, Mateo y Gabriel, de 4, 8 y 11 años de edad y descartaron que alguno de ellos haya podido herirlos. Sin embargo en la información proporcionada por la PGJE, se menciona que fue Juana quien aseguró que Antonio había asesinado a los tres menores, justo cuando los elementos de la Policía Ministerial llegaron a la finca alertados por denuncias que advertían sobre un grupo delincuencial armado. Asimismo, Juana señaló a los elementos que también iba a ser privada de la vida por parte de su marido. Este domingo por la noche, la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guanajuato, abrió de oficio un expediente de investigación.