Reportaje del WP sobre "Acapulco decadente" obedece a la política de Trump: Astudillo

lunes, 28 de agosto de 2017 · 13:01
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobernador Héctor Astudillo Flores consideró que el reportaje del influyente diario The Washington Post, donde califica al puerto de Acapulco como la capital del crimen porque se ha convertido en una “ciudad decadente, saturada de violencia y bajo una casi total anarquía”, responde a la política del presidente de Estados Unidos Donald Trump para afectar al turismo. Ello debido a que el departamento de Estado del gobierno estadunidense recientemente emitió una alerta para que funcionarios y ciudadanos del vecino país no viajen al estado de Guerrero, argumentando los índices de inseguridad y violencia extrema, así como la presencia de grupos armados que operan impunemente y tienen el control de regiones completas donde se disputan el control de la amapola y las ganancias que genera la industria minera. “No podría decir si hay línea, pero lo que creo es que a los norteamericanos no les conviene que venga el turismo a México y están haciendo muchas cosas para desacreditar más de los problemas que de por sí tenemos. Entonces yo creo que es parte de eso”, expresó Astudillo. Entrevistado ayer durante un acto oficial, el mandatario opinó sobre el texto del Washington Post y dijo que entiende que en Acapulco hay problemas de seguridad pero calificó el reportaje como desafortunado y consideró que responde a la línea política del gobierno de Trump. “Si ustedes observan primero fue lo de la alerta del gobierno de Estados Unidos y después el reportaje. Están ligados unos con otros. Yo estoy convencido que al gobierno de Estados Unidos le interesa conservar el turismo para ellos; que el turismo vaya a Miami, que el turismo se quede en Texas, que vaya a Nueva York, y que el turismo norteamericano no venga al país”, expresó. Luego, afirmó que al menos 50 mil turistas estadunidenses visitan Guerrero, principalmente el balneario de Ixtapa-Zihuatanejo entre los meses de noviembre, diciembre, enero y marzo. “Si a los funcionarios del gobierno de Estados Unidos ya les ordenaron que no vengan, ni modo, que no vengan, pero no a todos los norteamericanos, las familias que vengan por supuesto que serán bienvenidas y haremos lo que nos corresponda para cuidarlos”, indicó Astudillo.