Testigo de homicidio de periodista tabasqueño rechaza versión de la FGE sobre móvil pasional

miércoles, 26 de septiembre de 2018
VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- Lorena Martínez, testigo presencial del homicidio del periodista Juan Carlos Huerta Gutiérrez, rechazó la versión de la Fiscalía General del Estado (FGE) de que el móvil fue por asunto privado o pasional y denunció que se le pretende implicar en el crimen. También negó haber identificado como asesino material a Juan Miguel “N”, preso en el Centro de Reinserción Social del Estado (Creset), como aseguró la Fiscalía la semana pasada. La mujer acompañaba al comunicador cuando fue ejecutado el pasado 15 de mayo, tras salir de su domicilio en la periferia de esta capital, a bordo de su vehículo BMW. En rueda de prensa en el Consejo Estatal de Organizaciones no Gubernamentales, y sin aceptar preguntas, dijo que las autoridades y algunos medios han puesto en riesgo su vida y la de su familia al difundir e insinuar que ella tiene algo que ver “con ese hecho atroz, únicamente por no haber muerto ese mismo día”. Y agregó: “Los que orquestaron todo esto ya tenían planeado también hacerme ver como sospechosa y por qué no, como culpable, tener su chivo expiatorio para culpar a alguien rápido y cerrar este caso”. La mujer explicó que conoció al comunicador, quien era casado y con dos hijos, cuando fueron compañeros en la universidad en la carrera de Comunicación. Agregó que en 2001 iniciaron una relación laboral y personal que les permitía compartir “el mismo techo y tiempo”. En la que más que pareja, ella fue la persona “en la que más confiaba” el periodista, incluso, “información de negocios y conversaciones que sostenía con figuras importantes del ámbito político, social y del medio”. Lorena Martínez refirió que, prueba de ello, es que pocos saben quiénes eran los socios de la concesión de la estación de radio que, en 2017, adquirió Huerta en Villahermosa. Sin decir nombres, citó a un empresario “no muy conocido, un político muy conocido y un funcionario público de la actual administración, muy cercano al gobernador”. Fraude, un antecedente También habló de las conversaciones que el periodista sostenía con el propio titular de la FGE, Fernando Valenzuela Pernas, quien – dijo-, sabía de un fraude cometido en la venta de un terreno del abuelo del comunicador en el municipio de Macuspana, porque “al parecer” existía una relación familiar entre el fiscal “con uno de los implicados en dicho fraude”. Del tema, añadió, puede ampliar la información Luis Guillermo Huerta, hermano del comunicador, y que ella sabía “que estaban por pagarle a Juan Carlos los daños, pero lo asesinan y ahí quedó todo”. La testigo aseguró que desde el día del crimen ha colaborado con las autoridades, pero desde un principio el fiscal Valenzuela Pernas ha puesto en tela de juicio su nombre y en riesgo su vida “al señalar y descartar cosas”, como enfocar “una línea de índole pasional” y descartar delincuencia organizada y labor periodística. Martínez afirmó que se llenó de “indignación” cuando escuchó que se descartaba la línea de investigación sobre la profesión de Huerta, pues en el gobierno no era “bien visto”, y el de delincuencia cuando el fiscal “tenía conocimiento” de amenazas en su contra por informaciones que manejaba en su programa de radio. Además, informó que, como no confía en las autoridades estatales, se amparó “por miedo a que me inculparan de un delito que no cometí ni pensé, ni mucho menos quería”. Y enfatizó: “Créanme que la persona menos beneficiada porque a Juan Carlos le pasar algo era yo, no ganaba nada y por el contrario perdía todo”. Desde el asesinato, aseguró, su vida ha sido un calvario, pues de las autoridades solo ha recibido ataques e insinuaciones “de culpabilidad” y hasta han juzgado su condición “sentimental con Juan Carlos”. “Reconocimiento” Incluso, recordó que cuando la citaron a la fiscalía para reconocer en fotografía al presunto asesino material -el pasado 19 de septiembre-, señaló que uno (Juan Miguel “N”) tenía ciertos rasgos similares, pero dejó en claro que no culpaba a nadie porque no tenía plena seguridad que se tratara de la misma persona. Luego de una terapia médica, pidió a la Fiscalía que le volvieran a mostrar las fotografías para decir que, aunque el presunto homicida tenía rasgos del agresor, “esa persona no es la misma que se encuentra en mis recuerdos”, y hasta la fecha no le han tomado la nueva declaración. También rechazó que el vehículo utilizado en el homicidio sea el mismo que, según la FGE, fue robado en una tienda presuntamente por Juan Miguel “N”, cuya imagen de video dentro del establecimiento el día del hurto no se parece a quien ejecutó a Juan Carlos Huerta, dijo. Lorena Martínez hizo un llamado a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), las autoridades federales y al presidente de la República y gobernador electos, Andrés Manuel López Obrador y Adán Augusto López Hernández, respectivamente, para que “lleguen a fondo” en las investigaciones sobre el homicidio del periodista y no sigan “ensuciando” su nombre. La presidenta del Consejo Estatal de las Organizaciones No Gubernamentales, María Teresa Jaber Pancardo, señaló por su parte que el asesinato de Huerta pudo ser perpetrado por asuntos de negocios y que Lorena Martínez ha tramitado cuatro amparos porque la FGE la quiere implicar en los hechos. El pasado jueves 20, el fiscal Valenzuela Pernas dio a conocer a Juan Miguel “N” como presunto autor material del asesinato del periodista, quien, desde el 4 de junio, había sido detenido e ingresado al Creset por robo a una tienda de conveniencia, donde despojó a un cliente de la camioneta Mazda que supuestamente se utilizó en el homicidio y dos días después apareció calcinada. Entre las evidencias contra Juan Miguel “N”, agregó, se contaba que Lorena Martínez había encontrado similitud en los rasgos físicos de éste con el hombre que disparó al comunicador.

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