También el primer ministro de Islandia recurre a negocios offshore

El 15 de mayo de 2014, el primer ministro de Islandia comparecía ante el parlamento contestando preguntas sobre cuán agresivamente rastrearía su gobierno a evasores y defraudadores fiscales que utilizaban compañías secretas offshore. ¿Seguiría Islandia el ejemplo de Alemania al obtener datos reveladores de denunciantes internos de los paraísos fiscales? El primer ministro Sigmundur David Gunnlaugsson se mostró evasivo. Estuvo de acuerdo en que era “extremadamente importante que la gente trabaje junta en esto”. Pero no estaba claro si obtener esta información sería “realista y útil”, dijo, agregando que confiaba en que los funcionarios del área impositiva tomarían la decisión correcta. Lo que no se sabía, era que los archivos de los paraísos fiscales que Islandia estaba considerando adquirir incluían compañías offshore vinculadas con él y con por los menos otros dos altos miembros de su gobierno.

Gunnlaugsson on Linkurious.

Estos hallazgos emergieron de millones de archivos secretos obtenidos por el International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ), el diario alemán Süddeutsche Zeitung y otros medios asociados. Más de once millones de documentos –correos electrónicos, transferencias de dinero y detalles de compañías constituidas entre 1977 y diciembre de 2015– muestran el funcionamiento interno del bufete jurídico panameño Mossack Fonseca, una de las mayores agencias de registro de compañías fantasma en el mundo offshore. Los archivos revelan información confidencial sobre 214 mil 488 entidades registaradas por individuos y compañías en más de 200 países y territorios – incluyendo una compañía creada en 2007 en las Islas Vírgenes, de nombre Wintris Inc. La saga offshore de Gunnlaugsson Sigmundur David Gunnlaugsson ascendió al poder en medio de una ola de enojo contra los bancos, tras la crisis financiera islandesa que vio en octubre de 2008 cómo en unos cuantos días tres de los mayores bancos del país se derrumbaban después de años de especulación y negocios ocultos. Periodista y personalidad de la radio y la televisión –quedó en tercer lugar en un concurso del hombre más sexy de Islandia en 2004– un desinhinibido Gunnlaugsson encabezó después de la quiebra a un grupo llamado InDefence, que promovió el rechazo de Islandia a pagar una fianza de miles de millones de dólares a los acreedores internacionales que tenían depósitos en los bancos. En dos referendos nacionales, los votantes se pusieron del lado de InDefence, y la exitosa campaña ayudó a Gunnlaugsson y su partido a llegar al poder. En enero de 2009 el Partido Progresista eligió como su presidente a Gunnlaugsson –un nacionalista que alguna vez practicó una dieta puramente islandesa– para dar una cara fresca y joven a un partido con raíces en el pasado agrario de Islandia. En 2013, a la edad de 38 años, se convertiría en el primer ministro más joven en la historia del país, con la promesa de ser despiadado con los acreedores foráneos, aligerar la deuda de los beligerantes propietarios de casas y acabar con los programas de austeridad. Ya como primer ministro, el gobierno de Gunnlaugsson logró en 2015 un acuerdo con sus acreedores, que su antiguo grupo InDefence criticó como demasiado generoso. Los documentos de Mossack Fonseca muestran que la familia de Gunnlaugsson –desconocida para los islandeses– se jugaban una gran apuesta personal en la solución con los acreedores bancarios. En diciembre de 2007, Gunnlaugsson y su esposa, Anna Sigurlaug Pálsdóttir, adquirieron de Mossack Fonseca la compañía Wintris Inc., a través de la rama de Luxemburgo del Landsbanki, uno de los tres grandes bancos de Islandia. La pareja utilizó la compañía fantasma para invertir millones de dólares en dinero heredado, de acuerdo con un documento firmado en 2015 por la esposa del primer ministro, hija de un rico agente islandés de Toyota, luego de que el bufete Mossack Fonseca le preguntara de dónde había obtenido el capital. “Los bancos islandeses establecieron ramas por ejemplo en Luxemburgo y Reino Unido, y lo que hicieron ahí fue crear compañías offshore para que sus clientes depositaran todo tipo de valores”, dijo Rob Jonatansson, un abogado de Reykiavik que ayudo en la disolución de otro banco menor que también había quebrado, sin mencionar a Wintris Inc. específicamente. “Las compañías offshore ofrecían la oportunidad de evadir impuestos, la cual seguramente algunos aprovecharon”, dijo. Los archivos de Mossack Fonseca no revelan dónde Wintris Inc. invirtió su dinero, pero registros de la Corte muestran que la compañía tenía inversiones significativas en cada uno de los tres bancos más importantes de Islandia. Estos registros muestran a la empresa como acreedora por muchos millones de dólares en los reclamos a las quiebras bancarias. El consejo en disolución de Landsbanki enlistó como acreedor a Wintris en noviembre de 2009, con un reclamo de 174 millones de kronas, aparentemente en certificados del banco. Wintris también aparece tres veces en la lista de reclamos de enero de 2010 del banco Kaupthing, con una tenencia de bonos por valor de 221 millones de kronas. Y también tenía en Glitnir certificados por 114 millones de kronas – un reclamo que Wintris vendió a un inversor islandés después de la bancarrota, según una persona familiarizada con el caso (Gunnlaugson criticó a los fondos extranjeros que compraron estos reclamos como “buitres”). En conjunto, Wintris reclamó casi cuatro millones de dólares en depósitos en los bancos, a tasas de cambio vigentes y ocho millones en tasas previas a la quiebra. Y Wintris podría haber tenido otros valores, como acciones, que no aparecen en los registros de bancarrota. Cuando entró al parlamento en abril de 2009, Gunnlaugsson era junto con su esposa copropietario de Wintris, y continuó escondiéndolo a la vista pública hasta que ascendió a primer ministro, según revelan los archivos obtenidos por ICIJ. No haber revelado estos bienes puede haber violado las normas éticas de Islandia, aunque el primer ministro lo niegue. Los certificados de Winttris todavía tienen un valor considerable, que oscila entre el 15% y el 30% de su valor nominal. El último día de 2009, Gunnlaugsson vendió su mitad por un dólar a su mujer, de acuerdo con los documentos de Mossack Fonseca. El 15 de marzo de 2016, Pálsdóttir subió un post a Facebook, revelando al público la existencia de la compañía offshore por primera vez. “La presencia de la compañía nunca ha sido un secreto”, dijo. Pálsdóttir escribió que ella constituyó Wintris en 2007, cuando todavía no estaba claro si la pareja viviría en el extranjero, y que significaba un vehículo de inversión para fondos que ella recibió cuando el negocio de la familia fue vendido. El post en Facebook apareció cuatro días después de que los socios de ICIJ, Reykiavik Media y SVT (Televisión Pública Sueca) interrogaron al primer ministro sobre Wintris en una entrevista grabada en video. En esa entrevista, SVT preguntó a Gunnlaugsson si alguna vez había tenido una compañía offshore. “¿Yo personalmente? No. Bueno, las compañías islandesas para las cuales he trabajado tenían conexiones con compañías offshore, inclusive - ¿cómo se llaman? Los sindicatos. Así que podría haber sido a través de estos arreglos; pero yo he manifestado todos mis bienes y los de mi familia para el cobro de impuestos. Así que yo no he tenido escondido ninguno de mis bienes en ninguna parte. Para un político islandés es inusual recibir esta pregunta. Es como ser acusado de algo, pero puedo confirmar que yo no he escondido nunca alguno de mis bienes”. Cuando se le preguntó si sabía de Wintris, Gunnlaugsson dijo que, “bueno, es una compañía, si lo recuerdo correctamente, que está asociada con una empresa a cuyo consejo yo pertenecía y que tenía una cuenta, la cual, como ya mencioné, siempre ha estado en la contabilidad de impuestos desde que fue establecida. Así que ahora empiezo a sentirme un poco extraño ante todas estas preguntas, porque es como si ustedes me estuvieran acusando de algo, cuando me preguntan sobre una compañía que aparece en mi declaración de impuestos”. Poco después, Gunnlaugsson se levantó y dio por terminada la entrevista. En el post de Facebook cuatro días después, Pálsdóttir dijo que los valores en Wintris eran únicamente de ella, y que un error del banco había conducido a que Gunnlaugsson apareciera en la lista como copropietario. Cuando el error fue descubierto en 2009, ella se convirtió en la única dueña de la compañía, dijo. Los documentos de Mossack Fonseca muestran que Gunnlaugsson firmó el documento en el que vende su parte de Wintris a Pálsdóttir. Pálsdóttir dijo que los valores provenían de una parte de la venta del negocio de la familia. Dijo que ella siempre pagó los impuestos que debía Wintris. Su firma contable, KPMG, también afirmó que ella declaraba los ingresos de Wintris. “Como se ha explicado públicamente, al establecer esta compañía el primer ministro y su esposa se han ajustado a las leyes de Islandia, incluyendo la declaración de todos sus valores, títulos e ingresos en pago de impuestos, desde 2008”, sostuvo en una declaración un portavoz de Gunnlaugsson. No está claro si las posiciones políticas de Gunnlaugsson beneficiaron o dañaron el valor de sus certificados. La cuestión “es realmente truculenta”, dijo Þórólfur Matthíasson, un economista de la Universidad de Islandia. “Nadie más que el propio primer ministro puede contestar esto”. El portavoz de Gunnlaugsson dijo que “en años recientes, la labor del primer ministro en la política se ha caracterizado ante todo por su determinación de asegurar, en la medida posible, que el interés del pueblo de Islandia tenga prioridad sobre los intereses de los demandantes de los bancos quebrados. Tanto sus palabras como sus actos lo confirman”. Por Ryan Chittum, Jóhannes Kr. Kristjánsson, Bastian Obermayer y Frederik Obermaier Traducción: Lucía Luna

Otras Noticias