Durango: la pesada presencia del "Chapo"

lunes, 12 de abril de 2010

DURANGO, Dgo., 12 de abril (Proceso).- Al candidato del presidente Felipe Calderón a la gubernatura de Durango, José Rosas Aispuro Torres –“descendiente de la misma rama familiar que Emma Coronel Aispuro”, con quien según testimonios se casó El Chapo Guzmán– no le causa molestia el vínculo familiar que se le atribuye con uno de los hombres más buscados por la DEA, que ofrece 5 millones de dólares a quien conduzca hasta el capo.

Registrado en febrero pasado como candidato a gobernador por la Coalición “Lo que nos une es Durango” –integrada por el PAN, el PRD y Convergencia–, después de haberse reunido con el presidente de la República, José Rosas Aispuro Torres nació en el poblado de Amacuable,  municipio de Tamazula. De esta misma región son originarios Blanca Estela Aispuro Aispuro e Inés Coronel Barrera, padres de Emma, quien el 2 de julio de 2007, según diversos testigos, se convirtió en la esposa del capo, prófugo desde el 19 de enero de 2001, cuando escapó del penal federal de Puente Grande, Jalisco. (Proceso 1609.)

De acuerdo con algunas versiones, El Chapo Guzmán se estableció desde aquel entonces en La Angostura, localidad que, perteneciente al municipio de Canelas, colinda con Tamazula. Fue allí, en La Angostura, donde conoció a Emma a finales de 2006.

El municipio de Tamazula incluye una parte del Triángulo Dorado del Narcotráfico –integrado por Durango, Sinaloa y Chihuahua–, conocido así por su elevada producción de mariguana y amapola, además de colindar con La Tuna, poblado de Badiraguato, Sinaloa, tierra natal de El Chapo Guzmán.

El control del capo sobre los municipios de Tamazula y Canelas es tal que en este último, tierra del candidato de la coalición electoral, el cártel de Sinaloa instaló un laboratorio que, por su estructura y complejidad, puede ser uno de los más grandes y sofisticados del mundo.

El 5 de agosto de 2009, en la comunidad de Las Trancas, el narcolaboratorio ocupaba 240 hectáreas. Albergaba 164 tambos de 200 litros de capacidad, con productos químicos utilizados para procesar ice y crystal, además de 10 toneladas de mariguana. Había cuatrimotos, camionetas pick-up y retroexcavadoras; armas como AK-47, equipos de telefonía celular, radios de intercomunicación y servicios de internet satelital. El área disponía de cocina, lavandería, frigobar, sistema de ventilación, red eléctrica, casas habitación y una residencia para el jefe del complejo, según datos de la X Zona Militar, ubicada en Durango.

En dicho municipio también nacieron María del Rosario Calderón y José Isabel Vizcarra Rodríguez, padres de Jesús Vizcarra Calderón, actual precandidato del PRI a gobernador por el estado de Sinaloa, a quien los servicios de inteligencia del gobierno federal investigan por sus presuntos vínculos con Ismael El Mayo Zambada, segundo en el mando del cártel de Sinaloa (Proceso 1744).

Además, fue en el mismo estado de Sinaloa donde el hoy candidato por la coalición de Durango, José Rosas Aispuro Torres, fungió –entre los múltiples cargos que ha tenido dentro del PRI– como delegado estatal del CEN, de 2007 a 2008.

 

“El PRI es de los gobernadores”

 

En entrevista con Proceso, realizada el 24 de febrero pasado, después del registro de la Coalición “Lo que nos une es Durango” ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana Durango (IEPCD) –a la que asistió acompañado por los presidentes nacionales del PAN, César Nava; del PRD, Jesús Ortega, y de Convergencia, Luis Walton Aburto–, José Rosas Aispuro Torres narra primero los detalles de su renuncia al PRI después de 25 años de militancia, así como de su nueva postulación:

“Decidí participar en la coalición porque el PRI se apartó de los intereses de la gente y prevaleció el interés del grupo en el poder encabezado por el gobernador Ismael Hernández Deras, que quería imponer a sus candidatos. Hubo ofrecimientos de su parte, pero yo no pedía que me regalaran ninguna candidatura, sino que me dejaran participar en igualdad de condiciones. Si perdía, apoyaba al que ganara. En 25 años pude conocer bien el estado, a su gente, sus problemas, y si aceptaba sus condiciones, estaría condenado a la sumisión. Tomé la decisión más difícil de mi vida, pero fui congruente con mi proyecto. Por respeto a la gente y por dignidad propia, decidí renunciar.”

–Habla de diversos ofrecimientos. ¿Cuáles son?

–Me ofrecían espacios en el ámbito legislativo, en el ayuntamiento de Durango, o una tarea en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI.

–Entonces, ¿también estaba de acuerdo la presidenta del CEN, Beatriz Paredes?

–A ella siempre la vi con disposición; sin embargo, ahora, en los estados, el PRI es de los gobernadores. En el caso de Durango, está secuestrado por el grupo en el poder; por eso no acepté sus condiciones.

–¿Por qué el interés del gobernador en apoyar a Jorge Herrera Caldera como su sucesor?

–Porque es quien le garantiza que su proyecto se mantenga, no sólo en lo político sino en lo económico. En el primero, porque piensan que ya tienen facturado el estado de aquí a 30 años y que los siguientes gobernadores van a depender de él. Y en lo económico, todos sabemos de los grandes negocios que se han hecho en este gobierno.

El Güero, como se le conoce en su tierra a José Rosas Aispuro, se niega a precisar cuáles son esos negocios y se limita a mencionar que Hernández Deras, en el sector de la construcción, asigna las obras a gente cercana a él.

El último día de enero pasado, el duranguense Rodolfo Elizondo Torres –entonces todavía secretario de Turismo– fue enviado a  “formalizar” la invitación para postular a José Rosas Aispuro Torres; sin embargo, se trató sólo de un acto protocolario, porque en realidad los acuerdos ya los había tomado el CEN del PAN. Elizondo lo catalogó como “el mejor” candidato para disputar la gubernatura de Durango.

Vestido con traje negro y camisa blanca, sin corbata, Rosas Aispuro agrega: “Antes de mi renuncia al PRI, César Nava me llamó en dos ocasiones para proponerme ser el candidato de la coalición”. Posteriormente, el mismo Nava promovió una entrevista entre el presidente Felipe Calderón y Rosas Aispuro.

 “Se dio el encuentro a finales de enero, cuando acepto la candidatura por la coalición porque, para mí, entrarle a un proyecto de esta naturaleza no sólo implicaba el proyecto de partido, sino el respaldo que pudiera haber. Era necesario saber de qué manera podía coordinarme con el gobierno federal: ver la creación de empleos, el valor agregado a los productos primarios del estado, en fin, darle mi visión del estado, y yo, conocer los compromisos del gobierno federal.

“Calderón me dijo que su compromiso es trabajar en dos aspectos: la inseguridad y la industrialización del estado para generar empleos. Para mí, eso es bueno, ya que la falta de empleos está llevando a muchas personas a que, sin tener ningún vínculo (con el narcotráfico), se involucren (en él)… Vamos a las colonias, a los ejidos, y hay hambre. Hay familias que no tienen para comer tres veces al día y son presa fácil de la delincuencia organizada. A nivel nacional, estamos en tercer lugar en muertes por violencia. ¿Cómo condenamos a esa gente si no le damos otra opción?”

En su opinión, la sociedad de Durango espera que la seguridad se resuelva sin que exista presencia del Ejército: “Si lo seguimos exponiendo en las calles, puede debilitarse, ya no hay la misma confianza. Haciendo cuentas, entre Durango, Chihuahua y Sinaloa, el fracaso de la guerra contra el narcotráfico es contundente. Hoy, cualquier persona está dispuesta a hacer cosas que jamás imaginó, hasta sembrar o matar para el narco”.

Y continúa: “Yo he visto la inconformidad, la angustia de las autoridades municipales. Los alcaldes pasan buena parte de su tiempo en la capital del estado por temor. Debemos ver qué está pasando, porque no son casos aislados. Asesinaron a los acaldes de Topia, Otáez, Ocampo, a dos expresidentes municipales de San Juan del Río, y recientemente al de El Mezquital, y no ha habido ningún resultado en la investigación”.

–¿Entonces en Durango está ganando la guerra el narco?

–Yo creo que sí.

–Si aquí se casa El Chapo, y el arzobispo de Durango, Héctor González Martínez, afirma que el capo vive más adelante de Guanaceví, colindante con Tamazula, ¿quiere decir que El Chapo goza de protección en Durango, algo similar a lo que sucede en Sinaloa, como lo afirma el panista Manuel Clouthier?

–Sí.

–¿Hay coordinación entre los gobiernos estatal y federal en la lucha contra el narcotráfico?

–Yo diría que hay un intercambio de opiniones y de lo que pasa, pero si no hay esa coordinación, lo único que provoca es que este señor… siga viviendo en La Angostura.

–La mamá de Emma es Aispuro y también es de Tamazula. ¿Cuál es el lazo familiar con usted?

–El apellido Aispuro es de origen vasco; es característico de Tamazula. Allí hay apellidos Aispuro-Aispuro (como el de la mamá de Emma). El origen familiar es el mismo, aunque a lo mejor el lazo familiar se perdió. No dudo que muchos sí seamos de veras parientes. Si así fuera, no tendría ningún problema en aceptarlo.

–¿Ya hizo contacto con usted gente de alguno de los cárteles?

–Nunca me ha buscado nadie, aunque no dudo que eso pueda ser una realidad; pero en el momento en que yo aceptara una situación de esa naturaleza, no tendría calidad moral ni los resultados que espero.

La entrevista se realiza dos días después de que Jorge Herrera Caldera, el candidato del PRI, denunció que fue interceptado por un comando armado.

–¿Ha sido amenazado o interceptado por algún comando?

–No. Y siempre ando solo. No traigo ninguna persona de seguridad; incluso, a veces, yo mismo manejo, usted ya vio…

 

Los errores de la guerra

 

De 2008 a la fecha, la guerra contra el narco suma en Durango cerca de mil 600 ejecuciones, 43 secuestros, 16 mil robos –a casas, negocios y de vehículos–, 43 ejecuciones de agentes de la Policía Estatal y de las municipales, y seis desaparecidos, además de que se producen en promedio nueve extorsiones diarias.

Igualmente, las oficinas de las corporaciones policiacas han sido rafagueadas, la tercera parte de las 39 alcaldías han sido atacadas, cuatro presidentes municipales han sido ejecutados y dos huyeron del país. Y todos, los 39 alcaldes del estado, han sido amenazados por los cárteles.

Juan Carlos Gutiérrez Fragoso, presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, quien junto con el dirigente panista César Nava estuvo presente en el registro de José Rosas Aispuro Torres, define cómo perciben los duranguenses la inseguridad que envuelve al estado:

“En política, la percepción es realidad, y la percepción de los duranguenses es que la violencia se ha radicalizado. Hay más psicosis, la población está atemorizada. Estamos muy cerca de los niveles de violencia que se presentan en otras ciudades, como Juárez. Tenemos un escenario de ejecuciones, de enfrentamientos.

–¿Esto habla del fracaso de la “guerra”?

–¡Claro! Es una de las asignaturas pendientes, porque el gobierno no ha sabido implementar  una estrategia de combate al crimen organizado de manera coordinada. En mi opinión, se han recrudecido los enfrentamientos, los levantones y las ejecuciones. Durango es un campo de batalla en el que el cártel de Sinaloa y Los Zetas se disputan la plaza. Antes sólo era zona de paso, y de cultivo de droga y amapola; ahora el narcomenudeo se apoderó de las calles.

Señala que los errores cometidos en el combate al narco son “muchos, como dar a conocer, en el momento de los hechos, las detenciones de los capos, o los resultados de un operativo, cuando por sentido común, o estrategia de inteligencia militar, deben guardar la información por unos días para lograr mayor eficacia. Hay otros casos en que esos errores pueden costar vidas humanas. Un ejemplo claro fue cuando dieron a conocer el nombre del militar que participó en el asesinato de Arturo Beltrán Leyva. Ello trajo consecuencias graves que no midieron, como la ejecución de su mamá y su hermana”.

En el caso del gobierno estatal, explica que, de manera protagónica, exhibe el armamento y equipo de seguridad con que va a combatir al narcotráfico, cuando en una guerra jamás se dan a conocer datos que puedan servir a la ofensiva del enemigo.

Por ello considera que hay acciones en contra del narcotráfico que no han tenido éxito: La detección y destrucción del narcolaboratorio encontrado en Tamazula, perteneciente al cártel del Sinaloa, “fue una acción incompleta porque no se detuvo a nadie, solo se decomisó la propiedad”.

–¿Les avisaron?

–Hay muchas interrogantes: ¿Cómo pasaron las plantas de luz o todo el equipo que se encontró en ese laboratorio, sin que nadie se diera cuenta?

–¿La investigación corresponde al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)?

–Al Cisen y a la autoridad municipal, que tiene información de primera mano acerca de lo que sucede en su municipio.

Entrevistado en su oficina del CDE del PAN, Gutiérrez Fragoso explica que el crimen organizado se ha diversificado: Antes, Durango era un estado de tránsito y productor de mariguana y amapola; pero desde que Estados Unidos reforzó la vigilancia en su frontera con México, a los cárteles se les complicó el paso de la droga. Ahora son bandas delictivas integrales que, además de producir y vender droga, incorporaron el secuestro exprés, los levantones, la extorsión.

–¿Qué grupo está extorsionando?

–Se identifican como el grupo de Los Zetas, un comandante Pineda… Es grave, estamos ante la presencia de una estructura de poder paralela a la del Estado. Frente a organizaciones del crimen organizado mejor armadas, comunicadas, equipadas y disciplinadas (que las fuerzas oficiales).

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