"Espacio interior", la otra mirada del secuestro

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Kai Parlange Tessmann espera que con su ópera prima, Espacio interior, la gente reflexione sobre el problema del secuestro en México “y ponga un alto, exigiendo que las autoridades laboren en ello”. El cineasta anhela que se coloque bajo la lupa este tipo de violencia: “Vivimos en un momento muy duro porque ya estamos ‘anestesiados’ ante estos casos… Ya nos suena muy común, muy cotidiano, ver o escuchar en las noticias sobre un secuestrado, no nos impacta como antes. Ya no podemos vivir en un México insensible, necesitamos despertar a la sociedad para que exija que se proteja a todos los habitantes de este país.” –¿A qué atribuye esa insensibilidad para con este problema? –Obviamente, para los secuestrados fue el episodio más duro de su vida y el de más temor. Todos los ciudadanos nos hemos ‘anestesiado’ y se lo atribuyo a este terrible nivel de violencia que vivimos, y a la cantidad de secuestros que acontecen sin solución y cada vez nos parece más normal; a tal grado que no damos seguimiento a estos casos. O que no se atrapen a las bandas de secuestradores. Esa es la herida abierta que tenemos en México. “Deseo que regresemos la mira a esto y digamos: ‘¡Basta, ya no podemos seguir permitiendo que nuestros hijos crezcan con tanta violencia! Debemos luchar’. El Frente del Movimiento por la Paz, del poeta Javier Sicilia, me parece de lo más loable. Y es una esperanza que alguien diga basta.”   Historia de un sobreviviente   La película de ficción, ganadora del Premio del Público en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara de 2012, está basada en el secuestro de nueve meses del famoso arquitecto Bosco Gutiérrez Cortina en los noventa, del cual logró escapar. En la trama se muestra al personaje de Lázaro encerrado en un cuarto de tres por 1.50 metros, enfrentando un aislamiento absoluto y por un tiempo absolutamente indefinido. Entre la esperanza de ser liberado y la constante amenaza de ser ejecutado, recuerda sus sueños; encuentra respuestas y alguna libertad en lo único que le queda: el espacio interior de su ser. Kuno Becker interpreta a Lázaro. También actúan en Espacio interior Ana Serradilla y Marina de Tavira. –Becker fue muy criticado por este papel porque algunos lo consideran un actor muy comercial, ¿qué opina? –Esas preguntas y dudas que tenían alrededor de Kuno, las resolvió en la actuación el propio Kuno... Sobre todo, la gente de prensa escrita tenía las dudas, y ya cuando vieron el largometraje cambiaron su actitud. Le dijeron en la conferencia de prensa que no creían en él y que iban a destrozarlo; pero al ver la cinta, cambiaron de parecer. Es muy fuerte que se lo digan a un actor, porque le decían que no les gustaba nada de lo que había hecho antes. Parlange Tessmann, quien estudió ciencias de la comunicación en la Universidad Intercontinental, cuenta que cuando Carlos Corral, el productor de la película, y él realizaban un par de comerciales, conocieron al arquitecto. Les narró la historia de su secuestro. “Conforme me fue narrando más de su experiencia me di cuenta de que en realidad era la historia de un sobreviviente, más que la historia de un secuestro. Es la historia de un hombre que sobrevive a una situación límite, y sale adelante. Fue recluido en un cuarto de tres metros por 1.50 y se traza una rutina, hace ejercicio, reza y escribe muchas cartas, porque le dan papel y lápiz. Veo un proceso como de renacimiento.” Así surgió la idea del filme. “Tuvimos que investigar sobre los secuestros en México y América Latina, cómo era en los noventa y cómo son ahora. Tuvimos oportunidad de hablar con secuestrados y sus familias, y estar cerca del arquitecto para arrancar la película cuando lo están capturando y se escapa.” –¿Le gustó el resultado al arquitecto Gutiérrez Cortina? –Sí. El arquitecto estuvo muy cercano al proceso de escritura del guión, nos ayudó con las revisiones. Me gustó que en el rodaje estuviera sólo un día. Y al ver la cinta, se tapaba la cara; yo no le veía ningún gesto, estaba muy atento a sus reacciones, y al final me dijo que estaba muy conmovido, que esa era su historia. “Kuno tuvo la oportunidad de acercarse al arquitecto, charlaron mucho. El actor y yo ensayamos bastante; bajó 14 kilos, siendo en su vida normal muy delgado; casi lo dejamos en los huesos...” Finalmente, el joven cineasta expresa estar satisfecho con el resultado de esta su ópera prima, que se exhibe en cines comerciales del Distrito Federal, Estado de México, Morelos, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Jalisco, Guanajuato y Michoacán.

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