Escala encono en el PAN al ritmo de traiciones, trampas, robos...

jueves, 29 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- “Es un asco de tipo”, definió el senador Javier Lozano a Gustavo Madero por regresar a la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN) tras asegurarse una diputación y, de inmediato, Juan Molinar promovió un juicio para escarmentarlo. Miembros del “cuarto de guerra” de Felipe Calderón en la elección de 2006, orquestadores de la estrategia contra Andrés Manuel López Obrador, Lozano y Molinar representan a las dos pandillas que libran una encarnizada lucha por el control del PAN tras su rompimiento como grupo. Lozano es testaferro de Calderón y Madero tiene en Molinar a su ariete en este pleito que, según los mismos protagonistas, exhibe la corrupción del PAN: traiciones, trampas, manipulaciones, robos… La queja que Molinar promovió lunes 26 contra Lozano ante la Comisión Permanente del Consejo Nacional, un órgano creado y controlado por Madero, se produjo dos días antes de una diatriba pública con Calderón, quien amagó con renunciar al PAN y formar una “nueva opción política”. Lozano no tiene duda de que el proceso que busca sancionarlo, y que se desahogará en Puebla --de donde es senador --, tiene como autor a Madero, a quien hoy le envió un mensaje por Twitter poco antes de iniciar justamente con él la reunión plenaria de senadores, en Los Cabos: “A Gustavo Madero le pido que en lugar de tratar de amenazarme con sanciones por las cosas que digo revise su propia conducta y ejemplo”. Sin embargo, durante la reunión, ambos se abrazaron y quedaron de reunirse y de llevar las cosas por el camino del diálogo. La eventual sanción por las expresiones de Lozano contra Madero podría ser la suspensión de sus derechos partidistas y hasta su expulsión, en un proceso semejante al que enfrentó el año pasado, también por insultar al presidente nacional al decirle, entre otras cosas, que es “un priista más”. En efecto, la Comisión de Orden de Puebla amonestó a Lozano y le advirtió que, de reincidir, sería expulsado, pero él recurrió al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y fue exonerado, porque el PAN ya no ratificó la sanción. Este desenlace no estuvo exento de la intervención del gobernador Rafael Moreno Valle, quien controla al PAN de Puebla que preside Rafael Micalco. Ahora, tras el regreso de Madero a la presidencia del PAN, ya con la candidatura plurinominal asegurada, Lozano volvió a lanzarse en su contra, con su estilo pendenciero. Además de llamarlo “un asco de tipo”, Lozano insistió que era en realidad un priista más, siendo que él sí lo fue durante décadas, y hasta retó a que lo sancionen otra vez, como lo escribió el 20 de enero: “Aquí espero, Rafael Micalco, mi nueva sanción por ofender al presidente de Acción Nacional. Es un asco de tipo. Pobre PAN, pobre país”. Y en numerosas entrevistas tras conocerse que Molinar procedió en su contra, insistió en que Madero está haciendo lo que Roberto Madrazo en el PRI: Usarlo sólo como su plataforma para sus ambiciones futuristas, y expresó: “Hace diez años me afilié por voluntad propia al PAN, hoy veo prácticas igualitas que hacía Roberto Madrazo en el PRI (…) Igual que como hizo Madrazo con Zedillo, ahora ellos lo hacen con Calderón”. Y sobre el eventual desenlace del juicio en su contra, dijo: “No me quita el sueño, no me preocupa porque yo debo ser muy congruente. El año pasado se las gané, igual este año me la ganan”.