"El juego de la silla"

lunes, 5 de octubre de 2015
MÉXICO, D.F. (Proceso).- El juego de la silla es una obra de teatro de la joven argentina Ana Katz, protagonizada por Margarita Sanz en el espacio Un Teatro, de la Ciudad de México, que entre risa y risa del espectador y la dignidad de los personajes se crea un microuniverso lleno de detalles en donde reconocemos dinámicas significativas de los núcleos familiares. Se retrata una familia a partir de un evento: Víctor vive en el extranjero y pasa a visitar a su madre y hermanos sólo por un día. Ellos quieren aprovechar al máximo su estadía y preparan una serie de actividades para homenajearlo: juegos, regalos, una cena típica y hasta un dúo de guitarras. La madre, tres hermanos y una enamorada lo reciben anhelantes y cada uno guarda diferentes expectativas. Todo sucede como se esperaba, pero ciertos incidentes y desacomodos hacen ver facturas pendientes y la dificultad de comunicarse. La familia Luján es una familia típica de clase media baja y la autora presenta a cada uno de los personajes con gran agudeza. El hiperrealismo de la propuesta conecta desde el inicio al espectador haciéndolo sentir un intruso que husmea en la sala-comedor de una casa. Es catalogada como comedia al provocar una risa involuntaria o una risa por comportamientos tan insulsos en apariencia y tan profundos en su contenido, pero el rigor realista y la búsqueda de objetividad sin calificativos en los personajes, nos hacen sentir como si la obra fuera una estampa familiar que se desarrolla en cualquier casa de cualquier país latinoamericano. Margarita Sanz como la madre de la familia Luján, crea un personaje maravilloso. Es una madre controladora hacia los demás y hacia ella misma, voluble, contradictoria en sus sentimientos, alegre, tierna e insoportable. La verdad que Margarita Sanz vive en su personaje, donde no hay cabida a la crítica ni al juicio o a una mirada externa, lo engrandece, lo hace humano y no por ello criticable. La naturalidad en la interpretación actoral está muy bien lograda en todo el elenco. Miguel Conde transmite esa mirada comprensiva y aceptante que imperceptiblemente se va cargando de sentimientos pasados reflejados en el presente y que se le va dificultando manejar. Ana Beatriz Martínez hace a una magnifica joven, tal vez con un pequeño retraso, que recibe la marginación y la ofensa soterrada por sus actos espontáneos, a veces fuera de lugar, ingenuos y sin recovecos; no hay juicio en la interpretación, le da una forma específica de caminar, de moverse y pausar sus palabras. Mahalat Sánchez, como la prometida, Alejandro Guerrero como el hijo rebelde y Gabriela Guraieb como la hija menor, también entran a este estilo naturalista por lo que los personajes se vuelven tan entrañables. Gracias a la dirección de Angélica Rogel, que logra unificar las diferentes tesituras actorales y que permite que el tiempo real suceda así, tan lenta y detalladamente, donde la verdad de cada personaje es esencial, El juego de la silla va adentrándose en nuestros corazones sin que nosotros nos demos cuenta, pues la risa franca, la empatía y el morbo de estar espiando nos gana. El juego de las silla se presenta todos los lunes y martes (hasta el 8 de diciembre) en horario de las 20:30 horas en el Foro Un Teatro, ubicado en Avenida Nuevo León 46, frente al Parque España. Teléfono: 26 23 13 33.

Comentarios