En Sonora, lucha de rudos contra... rudos

En Sonora, los priistas se lanzan contra los panistas, hablan de corrupción y acusan al gobernador Guillermo Padrés de querer reelegirse a través de su candidato: Javier Gándara Magaña. Y aseguran que el mandatario y sus seguidores no quedarán sin castigo. Los panistas, a su vez, responden con denuestos para embarrar a sus rivales. Para algunos investigadores locales, lo que está detrás de las campañas es una pelea entre el mandatario estatal y Manlio Fabio Beltrones, de cara a los comicios presidenciales de 2018.

HERMOSILLO, SON. (Proceso).-  De acuerdo con las encuestas, los candidatos del PRI y del PAN a la gubernatura, Claudia Pavlovich y Javier Gándara Magaña, están técnicamente empatados en la intención del voto, de ahí sus afanes por convencer al 10% de los indecisos en la recta final de sus campañas.

Durante semanas Pavlovich y Gándara desplegaron su estrategia de guerra sucia que incluyó de todo: filtraciones, espionaje, corrupción, acusaciones de enriquecimiento inexplicable y tráfico de influencias de familiares de los candidatos.

Detrás de esta elección, observan algunos sonorenses, el gobernador Guillermo Padrés Elías y el líder del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones Rivera, mueven sus piezas para apuntalar su proyecto político con miras a los comicios presidenciales de 2018.

“¿Por qué en Nuevo León, Jalisco o el Distrito Federal, que son entidades política y económicamente fuertes, no se ha dado esto?”, se pregunta el expresidente del Consejo Electoral sonorense, Francisco Javier Zavala Segura.

Y responde: “En el caso de Padrés, si gana su candidato –Gándara Magaña–, estaría en condiciones de disputar la candidatura presidencial a Gustavo Madero y Rafael Moreno Valle, quien también la está buscando. Así como están las cosas, Padrés ya no aspiraría sólo a la dirigencia del PAN, que actualmente ostenta Madero, sino a la candidatura presidencial”.

En cuanto al PRI, añade, el proyecto presidencial de Beltrones se apuntalará si gana Pavlovich; también está su hija, Silvana Beltrones, quien quiere una dipu­tación. “Es posible que después busque la senaduría y, como se estila en Sonora, más adelante, la gubernatura”, sostiene Zavala.

El miércoles 13 Beltrones admitió que al término de su encomienda legislativa buscará la dirigencia nacional del PRI, toda vez que César Camacho Quiroz ocupará un escaño en San Lázaro. Si consigue esa posición, Beltrones no tendría problemas para ser candidato presidencial en 2018, comenta el expresidente del consejo electoral.

Por el momento, advierte, es posible que el tono subido de la guerra sucia entre el PRI y el PAN se deba a la ruptura de algún acuerdo entre Padrés y Beltrones, quienes se reunieron en la Ciudad de México el 26 de enero, horas antes de que Pavlovich fuera elegida candidata del PRI.

“Algo se rompió después de aquel café travieso; incluso se publicó la foto en redes sociales. Era un mensaje de ciertos compromisos entre Padrés y Beltrones de que ya no iba como candidato del PRI Ernesto Gándara Camou”, indica Zavala Segura.

Supone que el presunto rompimiento se debe a las cinco intervenciones telefónicas sobre Pavlovich realizadas hace dos años y publicadas en algunos medios, como Reforma, en marzo pasado. Al parecer, en 2014 ella gestionó ante el subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Raúl Murrieta, modificar bases de una licitación para favorecer a Samuel Fraijo, dueño de la constructora Exploraciones Mineras del Desierto-San Luis Río Colorado.

Al parecer, dice, Fraijo le “prestó” en ese tiempo la avioneta Cessna N233JH para que fuera de compras a Las Vegas cuando era senadora; ya como candidata, Pavlovich usó esa misma aeronave para trasladarse a un acto proselitista en San Luis Río Colorado.

Zavala insiste: “Yo digo que (la presunta ruptura) fue por ese espionaje telefónico. Es a partir de entonces que se agrava la campaña; a partir de entonces el tema de Sonora se volvió nacional”.

Leopoldo Gómez, investigador de El Colegio de Sonora, advierte que todo se resume en ver quién es más corrupto. En el caso de Padrés, su imagen queda tan deteriorada que poco ayuda a su candidato, mientras Pavlovich presenta una mala imagen porque, siendo regidora, apoyó a los responsables de la tragedia de la guardería ABC.

Corrupción envolvente

La guerra sucia embarra a todos, según la documentación consultada por Proceso.

Un ejemplo: el 2 de agosto de 2011, Roberto Romero López, secretario de Gobierno y cercano al gobernador Padrés, adquirió a nombre de sus progenitores el predio Temporal de Pascual Díaz, de 24 hectáreas, en San Juanico-El Tazajal, municipio de Hermosillo, según la escritura pública 2038 volumen 23, y lo hizo ante el notario 80, Horacio Sobarzo Morales.

Mes y medio después, el 23 de septiembre de 2011, mediante la escritura 2130 volumen 24 otorgada por el mismo notario, sus padres le donaron a Romero López esa superficie valuada en 3 millones de pesos.

Romero López fue coordinador de campaña de Padrés y al inicio de la administración fue nombrado secretario técnico del gabinete. Luego, a la salida de Héctor Larios Gaxiola, se convirtió en secretario de Gobierno. Pavlovich sostiene que Romero es uno de los principales operadores electorales de su contrincante, Gándara Magaña.

Del lado del PRI las cosas también son turbias: Claudia Pavlovich se adelantó a la filtración de documentos sobre la compra de un departamento en el exclusivo fraccionamiento Scottsdale en Arizona, por medio de su esposo, Sergio Torres, en diciembre de 2013. Su costo: 340 mil dólares.

Según el sitio web de la empresa de bienes raíces Zillow, el inmueble se ubica en la calle North Grayhawk Drive 19475, una zona exclusiva que cuenta con piscina, spa, gimnasio y casa club. Tiene dos recámaras, dos baños completos, cochera techada, patio y 155 metros cuadrados de construcción.

El jueves 14 por la tarde, ella presentó ante el Instituto Mexicano para la Competitividad y Transparencia Mexicana tres declaraciones: la patrimonial, una de intereses y una fiscal en la cual incluyó ese inmueble, aunque no proporcionó más detalles.

Javier Gándara Magaña no presentó la patrimonial “por cuestiones de seguridad para su familia”, explicó. Sin embargo, el lunes 11 el periódico Milenio publicó una lista de propiedades del panista y su familia en Estados Unidos, cuyo valor estimado asciende­ a 117 millones de pesos.

Finalmente, el jueves 14, Gándara acudió a la Notaría Pública 107 y presentó sólo sus declaraciones de intereses y fiscal, pero no las dio a conocer públicamente.

Según algunos empresarios sonorenses, en 2011 Padrés “le perdonó” el pago de 708 millones de pesos en impuestos. Y aunque él lo niega, cuando se trató de consultar su portal, javiergandara.mx, estaba caído, por lo que no se sabe si pagó esa cantidad.

Asimismo, a principios de diciembre pasado los regidores priistas del cabildo hermosillense denunciaron a Gándara ante la Procuraduría General de la República por el presunto desvío de 140 millones de pesos en 2011, cuando era presidente municipal de la capital, según la revisión de la cuenta pública de ese año.

Proceso solicitó una entrevista con Gándara, pero el vocero de su equipo de campaña, Carlos Díaz Ayub, respondió que no era posible, “por problemas de agenda”.

Elección de estado

Claudia Pavlovich, la primera candidata del PRI a la gubernatura de Sonora, va con Nueva Alianza y el Partido Verde Ecologista. En 2000 compitió, sin éxito, por la alcaldía de Hermosillo. Su compañero de fórmula fue el entonces priista Javier Gándara, quien hoy le disputa la gubernatura arropado por el PAN.

Pavlovich acusa al gobernador Padrés del golpeteo en su contra porque, dice, quiere imponer a Gándara: “¿Qué se puede esperar de alguien que te espía durante dos años? Él y su gente graban las llamadas y las editan; está haciendo un juego perverso”.

En 2013, dice, el senador priista Ernesto Gándara Camou, primo de Javier Gándara, compitió por la candidatura para gobernador. También fue víctima de espionaje telefónico.

–¿Usted acusa al gobernador de meter la mano en todo esto?

–¡Totalmente! Es una elección de Estado y todo mundo lo sabemos. Todos lo dicen, a todos amenazan.

–¿Por qué cree que hay tanto interés del gobernador en esta elección?

–Porque está de por medio su permanencia. Él y su gente saben que la forma en que pueden tener inmunidad e impunidad es por medio de la reelección… a través de su candidato.

–¿El gobernador Padrés quedaría impune si gana Gándara?

–Sin duda.

Claudia Pavlovich acusa a Roberto Romero de ser uno de los operadores electorales de Gándara desde Navojoa. “Él opera desde allá. Habla por teléfono a los medios y uno se pregunta quién está gobernando”, señala.

Sobre la presencia de Beltrones en su campaña, ella afirma que “es un amigo de los sonorenses” y admite que la está apoyando. Sin embargo, asegura que su carrera política empezó en 2000, con el gobernador Armando López Nogales. Desde entonces, comenta, ha remado a contracorriente.

–¿Cómo la apoya Beltrones?

–Básicamente me da consejos, como me los da mi madre, que es muy sabia.

–¿No observa esta guerra de proyectos presidenciales entre Beltrones y Padrés?

–No. Más bien observo un gobierno que se quiere perpetuar en la impunidad y la corrupción.

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