El desastre de Toronto

domingo, 16 de agosto de 2015
México tocó piso en los pasados Juegos Panamericanos: cayó al sexto lugar del medallero –algo que no ocurría desde hace 16 años– y evidenció el despilfarro e incompetencia de la Conade. Además, mostró el discurso inconsistente del máximo responsable del deporte mexicano y la falta de criterios de planeación y evaluación del organismo que dirige. Pese a esta crisis, Alfredo Castillo aún no difunde los análisis de la justa, y mucho menos ha dicho qué hará para revertir el deterioro. MÉXICO, D.F. (Proceso).- A 21 días de que concluyeran los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo, no ha terminado de digerir cómo es que México finalizó en la sexta posición del medallero con 22 oros, detrás de Colombia, que obtuvo 27, y no ha presentado el análisis de resultados merced al cual, según anunció, realizará ajustes a la operación del deporte de alto rendimiento. En tanto, en Colombia, su homólogo, Andrés Botero, ya está concentrado de lleno en el plan que desde hace meses echó a andar rumbo a los Juegos Olímpicos de Río 2016, competencia en la que su país proyecta mejorar la cosecha de ocho medallas obtenidas en Londres 2012. Antes de que la delegación mexicana partiera hacia Toronto, Castillo declaró que se buscaba ganar 22 oros. Días antes, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, había informado que su país estaba en condiciones de obtener 25 primeros lugares, resultado que mejoraría los 24 de Guadalajara 2011. “Ellos pueden decir lo que quieran. Vamos a ver si terminando la justa panamericana efectivamente ganan las 25 medallas”, fanfarroneó Castillo cuando se le inquirió sobre el pronóstico de los sudamericanos. Con ambas proyecciones, Colombia desplazaría a México al sexto sitio –posición a la que no se había descendido desde hace 16 años, en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999. El escepticismo de Alfredo Castillo –­abogado de profesión sin conocimientos en materia de deporte a quien la amistad con el presidente Enrique Peña Nieto lo puso en la dirección de Conade– contrasta con la certidumbre del titular del Departamento Administrativo del Deporte, la Recreación, la Actividad Física y el Aprovechamiento del Tiempo Libre (Coldeportes), Andrés Botero, quien sí tenía en su presupuesto superar a México. “Nuestro pronóstico fue que México obtendría entre 20 y 22 medallas porque veíamos el descenso del deporte mexicano y el ascenso del colombiano. La labor de nuestros metodólogos es mirar cómo está nuestra competencia no sólo en América Latina, sino en todo el mundo, para compararnos y apretar a las federaciones. Yo critiqué a mi gente de Coldeportes y al Comité Olímpico Colombiano (COC) porque me pareció conservador el pronóstico de 25, sabiendo que podíamos llegar a 30. Al final tuvimos 27”, asegura Botero en entrevista telefónica desde Bogotá. México obtuvo 42 metales áureos en Guadalajara 2011. Cuatro años después, se esperaba que el deporte nacional hubiera crecido, lo cual indicaría que la Conade y las federaciones deportivas administran correctamente los recursos públicos y toman decisiones técnicas certeras. Pero no fue así. Por el contrario, el pronóstico de 22 medallas que dio Castillo y el de 23 que anunció el Comité Olímpico Mexicano (COM), cuando faltaban 100 días para que arrancara Toronto 2015, evidencian que el presupuesto de la Conade ha sido dilapidado, pues se sigue aspirando a ganar el mismo número de medallas obtenidas hace 20 años, en los Panamericanos de Mar del Plata 1995. Este dato habría bastado a Castillo, al menos, para encender una alerta acerca de la crisis del deporte nacional y para aseverar que su antecesor, Jesús Mena, así como las federaciones deportivas, incumplieron su labor de guiar al país a la excelencia deportiva. Mientras en la Conade continúan analizando lo ocurrido en Toronto y pensando qué ajustar, Colombia ya sacó conclusiones: se cumplió la meta de superar a México en la justa, el próximo objetivo será aumentar la cosecha en los Juegos Olímpicos y, en el mediano plazo, vencer a Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018. “Con el resultado de Toronto ya sabemos quiénes tienen posibilidades de medalla (en Río). Hay que reforzarles el apoyo dándoles viajes al exterior a competencias importantes, ayuda médica y de ciencias del deporte y entrenamientos en países clave. “Si en Panamericanos no tenemos buenos resultados, pensar en hacer algo en Juegos Olímpicos sería excepcional. Nuestros deportistas ya demostraron que son campeones del mundo, campeones panamericanos y tienen la posibilidad de ganar oros en Río”, define Botero. El éxito que nadie ve Castillo declaró que el resultado de México en Toronto es positivo. En plena competencia, cuando las sumas indicaban que la delegación azteca ya no alcanzaría a los colombianos, el dirigente se olvidó de los oros –que definen las posiciones en el medallero– y comenzó a contar las platas y los bronces. Con ese truco, el resultado negativo se transformó en halagüeño: la cosecha total, 95 medallas, nunca se habían conseguido en unos Panamericanos celebrados fuera del país (en Guadalajara fueron 133). “Para mí el balance es más positivo. Yo diría que los resultados son más satisfactorios de los que llegamos a esperar”, declaró el director de Conade el 31 de julio. Luego matizó: “También esto deja claro todo lo que se tiene que trabajar. No es un tema de decir: ‘vamos bien’, sino de que estamos trabajando muy fuerte. Espero que máximo en una o dos semanas podamos hacer el balance de cuáles van a ser los lineamientos y las nuevas políticas para el alto rendimiento. Ya el área técnica está haciendo las conclusiones”. Ahora bien, el pronóstico de 23 medallas de oro diseñado por el hoy director de Alto Rendimiento, Valentín Yanes, cuando fungía como coordinador de los metodólogos de Conade, sólo se diferencia en un metal de la cantidad realmente obtenida, pero en realidad la proyección estuvo muy errada: sólo acertó 34.7% de los nombres de quienes realmente triunfaron. Los únicos nombres coincidentes son Guadalupe González (marcha 20 kilómetros), Juan Luis Barrios (5 mil metros), Iván García (plataforma de 10 metros individual), Saúl Gutiérrez (taekwondo), el equipo varonil de tiro con arco, Paola Longoria y Samantha Salas (dobles femenil) y equipo femenil y varonil, éstas tres últimas en ráquetbol. “Dentro de las medallas presupuestadas acertamos en 90% del pronóstico y solo en 10% tuvimos gratas sorpresas o resultados superiores. Por ejemplo, en pesas habíamos presupuestado seis oros y ganamos ocho. En el golf presupuestamos una y ganamos tres. En el squash presupuestamos una y ganamos dos, y en gimnasia una y ganamos tres”, revela el presidente del COC, Baltazar Medina. La derrota de México ante Colombia se vuelve más dolorosa para el país si se consideran los recursos económicos que invierten en el deporte de alto rendimiento. En 2015, la Conade ejercerá 600 millones de pesos, mientras que a Coldeportes el gobierno le asignó 15 millones de dólares, es decir, 250 millones de pesos. En 2014 la Conade recibió para el mismo rubro mil 400 millones de pesos y, en 2013, mil 300 millones de pesos. El año pasado, aun siendo local en los Juegos Centroamericanos de Veracruz, México finalizó en el segundo sitio del medallero, detrás de Cuba. Históricamente Colombia ha sido fuerte en tres deportes: ciclismo, levantamiento de pesas y patinaje. Sin embargo, en Toronto cumplió en disciplinas como gimnasia, golf y squash. Incluso en el tiro con arco, en el que México es potencia mundial, el equipo femenil colombiano que integran Ana María Rendón, Natalia Sánchez y Mayra Sepúlveda dieron cuenta del de las mexicanas Aida Román, Alejandra Valencia y Karla Hinojosa. Las 22 medallas de oro de México las obtuvieron los siguientes atletas en 11 deportes: Guadalupe González, Brenda Flores y Juan Luis Barrios (atletismo), Joselito Velázquez (boxeo), Iván García, Rommel Pacheco y Paola Espinosa (clavados), Mike Páez (patinaje de velocidad), Paola Longoria, Samantha Salas-Paola Longoria, equipo masculino y femenino (ráquetbol), Alan Armenta y Alexis López (remo), Carlos Navarro y Saúl Gutiérrez en taekwondo, Zumaya Goretti (tiro deportivo), Luis Álvarez (tiro con arco), Crisanto Grajales (triatlón) y Rodolfo Ontiveros y Juan Virgen (volibol de playa). Para el director de la Conade, el número de medallas no refleja la calidad del deporte nacional. Insiste en justificar la ínfima cosecha tratando de convencer que México va por el rumbo correcto. Pero al mismo tiempo se contradice y culpa a los presidentes de las federaciones deportivas de la mala planeación técnica y abusos administrativos que, según sus promesas, él va a corregir. “Hubo disciplinas que podríamos decir que es hasta bastante cuestionado (el resultado), en deportes de apreciación en donde la localía pesa bastante. Al final de cuentas 22, 23, 21, 24 (medallas), el tema para mí es que se está al tú por tú con varios países en disciplinas importantes. Ahora sí tenemos que meter toda la parte de la tecnología, de la unidad científica del deporte, de los entrenamientos, de no tener excesos de campamentos porque hemos detectado también que en los campamentos no se hace absolutamente nada”, explicó Castillo. El funcionario ni siquiera ha sido capaz de dar a conocer cuál será el monto de los premios económicos que otorgará a los 95 medallistas de los Juegos Panamericanos. Aunque al principio había dicho que no habría, el dirigente reculó después de que distintos deportistas se quejaran. En Colombia, los 72 medallistas ya recibieron, por presea de oro, 12 mil dólares, por la plata, 4 mil, y por el bronce, 3 mil. La experiencia Botero cuenta que, estando en Toronto, se encontró con Castillo al inicio de los Panamericanos. Cuando el director de la Conade se dio cuenta de que se trataba de su homólogo colombiano le pidió unos minutos para platicar, de tal suerte que tuvieron una conversación informal durante aproximadamente una hora, en la que el mexicano acordó con Botero viajar a su país para aprender lo que ahí se está haciendo. El director de Coldeportes ha estado al frente de esta dependencia durante tres años y medio. Antes, durante otros 12, fue el titular del COC. Botero fue un destacado esquiador acuático en su país que, cuando se retiró, presidió la federación de ese deporte durante ocho años. Es un ingeniero mecánico graduado en la Universidad de Stanford que ha estado vinculado al deporte como dirigente durante la mitad de su vida. El crecimiento del deporte colombiano no es casualidad ni comenzó con la llegada de Botero a Coldeportes. El proyecto que hoy les permite cosechar buenos resultados comenzó hace casi dos décadas. En 1998, cuando una ley permitió que 4% del impuesto a la telefonía celular se invirtiera en el deporte, se elaboró un plan estratégico a 10 años, en el que se plantearon metas en los Juegos Bolivarianos, Centroamericanos, Panamericanos y Olímpicos. En Beijing 2008, Colombia obtuvo dos preseas, una plata en pesas y un bronce en lucha. En Londres 2012, la cosecha de incrementó a ocho: un oro en ciclismo, tres platas en ciclismo, pesas y atletismo, y cuatro bronces en judo, taekwondo, lucha y ciclismo. En esa justa, México ganó siete preseas olímpicas. Hace más de 15 años, Colombia echó a andar el Laboratorio Antidopaje, hoy día el único certificado por la Agencia Mundial Antidopaje en Sudamérica. También se creó un departamento de metodología en el que los primeros años pidieron asesorías a Cuba por ser la potencia regional. Se fundó un laboratorio de biomecánica y otro de neurociencias y priorizaron las ciencias del deporte y la medicina. El director de Coldeportes devenga un salario mensual de 5 mil dólares, unos 83 mil pesos. Castillo, exprocurador de Justicia del Estado de México, exprocurador federal del consumidor y excomisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral en Michoacán, cobra 190 mil pesos cada mes.

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