Luis Ernesto Derbez, preaspirante blanquiazul investigado por fraude

martes, 18 de julio de 2017
Aunque Luis Ernesto Derbez, aspirante a la candidatura presidencial del PAN y rector de la UDLA, afirma que todo lo que hace su empresa es normal, lo cierto es que su nombre aparece en una denuncia por fraude interpuesta ante la PGR y que también investiga Hacienda. Guillermo Jenkins de Landa, extesorero de la Fundación Mary Street Jenkins, asegura que quien fuera canciller del foxismo y dos de sus socios defraudaron a esa fundación por un monto de 720 millones de dólares. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Luis Ernesto Derbez, rector de la Universidad de las Américas Puebla y aspirante a la candidatura presidencial del PAN, es acusado de “cómplice” en el esquema de defraudación de 720 millones de dólares (unos 13 mil millones de pesos) a la Fundación Mary Street Jenkins que investigan la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de Hacienda (SHCP). Personaje clave en la campaña de Vicente Fox, en cuyo gobierno fue secretario de Economía y luego canciller, Derbez es socio de Alejandro González Muñoz y Virgilio Rincón Salas, presidente y vocal, respectivamente, del patronato de la Fundación Bienestar de la Filantropía, que “fraudulenta e ilegalmente” se quedó con 720 millones de dólares de la Fundación Jenkins. Los tres son socios de la empresa Consultoría en Administración de Centros Deportivos y Comerciales, pero ninguno tuvo relación profesional ni comercial previa a la constitución de la misma, porque en realidad son parte de una maquinación ilegal, afirma Guillermo Jenkins de Landa, extesorero de la Fundación Jenkins, en denuncia presentada ante la PGR. “Su única relación es la derivada de haber sido presentados y ser cómplices del señor Roberto Jenkins de Landa en los actos realizados para la defraudación de la Fundación Mery Street Jenkins, la Fundación Universidad de las Américas, la Fundación Colegio Americano de Puebla, la Fundación Club Alpha de Puebla y el fisco federal”, sub­raya el denunciante, quien también acusa a su hermano Roberto. En un capítulo más de un litigio sobre el patrimonio de la Fundación Jenkins, la institución de beneficencia que durante décadas fue la más rica de México, Guillermo Jenkins presentó evidencias de cómo la Fundación Bie­nestar de la Filantropía se instaló en el paraíso fiscal de Barbados y “desvaneció” el patrimonio que recibió en “donación” con la falsificación del Registro Federal de Contribuyentes. Estas y otras irregularidades están siendo investigadas por la Unidad Especializada en Análisis Financiero de la PGR, en el expediente FED/UEAF-PUE /0000005/2016, y por el Servicio de Administración Tributaria de la SHCP, según documentos que obtuvo este semanario. En los documentos presentados por Jenkins de Landa, quien fue destituido como miembro del patronato de la Fundación Jenkins y busca que le sea restituida a ésta su patrimonio, también se detalla la creación de otra empresa inmobiliaria, que también es parte de “otro acto simulado diseñado para consumar la defraudación” de esta institución filantrópica. Se trata de Inmobiliaria FBF, S. A. de C. V., cuya única actividad es la de administrar los 18 inmuebles que la Fundación Bienestar de la Filantropía “fraudulenta e ilegalmente recibió de la Fundación Mary Street Jenkins”, mediante una donación, en abril de 2014. Según Guillermo Jenkins de Landa, las siglas “FBF” evocan el nombre de la Fundación Bienestar de la Filantropía, “pero parece evidente que en virtud de que la fundación cambió su domicilio a la Mancomunidad de Barbados requiere de una empresa con domicilio en México que pueda cobrar las rentas y, en general, administrar todos los inmuebles que fraudulenta e ilegalmente recibió de la Fundación Mary Street Jenkins”. Los accionistas de Inmobiliaria FBF son Rodolfo Maya Soto y Verónica Galván Tepepa quienes, según el denunciante, no tienen ninguna relación profesional ni comercial previa con los patronos de la Fundación Bienestar de la Filantropía, “sino que son personas nombradas directamente por Roberto Jenkins de Landa para ocupar los puestos de contralor y auxiliar de contralor de la Fundación Jenkins y, simultáneamente, de la Fundación Bienestar de la Filantropía”. Ambos personajes, según la denuncia, no tienen tampoco “ninguna experiencia en la operación de un negocio inmobiliario”, por lo que es “otro elemento para inferir que la constitución misma de esta sociedad es otro acto simulado diseñado para consumar la defraudación a la fundación Mary Street Jenkins y al fisco federal”. Pleito familiar Al respecto, Derbez reconoce ser socio de la empresa Consultoría en Administración de Centros Deportivos y Comerciales, creada en enero de 2015, y que, efectivamente, se creó para administrar las 18 propiedades que la Fundación Jenkins donó, en abril de 2014, a la Fundación Bienestar de la Filantropía, con sede en Barbados. Pero todo es legal, dice: “Es una compañía que se forma normal, somos tres socios, dedicada a asuntos regulares, administración de bienes raíces, los servicios que tiene la fundación a la que hace referencia, ubicados en México y por tanto son asuntos plenamente normales, son actividades normales, de administración normal”. –¿Administra las propiedades inmo-biliarias de la Fundación Bienestar de la Filantropía? –se le pregunta a Derbez. –Administró las propiedades inmobiliarias durante año y medio, y precisamente parte de la idea era que las administrara para estar seguros de que las administraba de manera regular y correcta. La empresa se pone en marcha, administra, lleva a cabo las transacciones que sean regulares, declara ante Hacienda, es absolutamente normal, está bajo supervisión de la Secretaría y no hay nada anormal. Entrevistado en el edificio de Paseo de la Reforma 180, esquina con Insurgentes, justamente uno de los 18 de la Fundación Bienestar de la Filantropía, Derbez dice que también es “normal” la donación del patrimonio y el cambio de domicilio a Barbados. “Okay, eso ocurre y es normal y está dentro de las normas (sic)”. En lo que se muestra aparentemente sorprendido es que sus socios de la empresa, González Muñoz y Rincón Salas, sean también presidente y vocal del patronato de la Fundación Bienestar de la Filantropía. “La verdad no sé quiénes sean de la fundación”. –El presidente del patronato es su socio. –¿Alejandro? –Sí. –Está bien. Pero eso es lo que usted me ha dicho, yo no conocía esto (…) Para mí, novedad es que los dos socios también están como miembros de la fundación. Yo francamente no tengo idea, porque no conozco los estatutos ni quiénes están de responsables de la fundación en Barbados. –¿Y de dónde tuvo relación con sus socios? –Ah, porque a estas dos personas las conocí durante todo el proceso de la discusión entre Guillermo Jenkins de Landa y la familia Jenkins Anstead, que es el papá. Son los abogados que han estado defendiendo a la familia Jenkins Anstead. El aspirante a la candidatura presidencial del PAN aclara que su empresa ya no administra los 18 inmuebles de la fundación, sino que ahora lo hace, en efecto, Inmobiliaria FBF, a la que la suya sólo le presta servicios de personal. “Se crea otra inmobiliaria, en la que yo no participo, y es la que está ahora administrando. Nosotros estamos simplemente supervisando y como empresa estamos haciendo lo que yo llamaría la terciarización de personal.” –¿La otra empresa que se creó es la que administra? –Sí. Nuestra empresa presta servicios de personal a partir del 25 de noviembre de 2015. El 1 de abril de 2016 es que la otra inmobiliaria está operando. Interrogado sobre las imputaciones de Guillermo Jenkins de Landa, quien lo identifica como “asesor” de la familia Jenkins, con la que está confrontado, Derbez niega toda responsabilidad: “Yo no participo en decisiones de ninguna naturaleza, ni me interesa participar. Este es un pleito familiar y lo que uno hace en los pleitos familiares es no meterse, sobre todo en los pleitos de divorcio de amigos y los pleitos de familias por herencias, porque ya sé cómo van a acabar”. –Este no es un pleito por herencia de la fundación, porque el testamento de fundador, William Jenkins, establece que el patrimonio no es para la familia. –No: El que quiere que se quede como una herencia es Guillermo Jenkins de Landa. –¿Él quiere eso? –Por supuesto, por eso es que está peleando; y la familia, como yo lo entiendo, tan no lo ven como una herencia que los terrenos donde está la Universidad de las Américas Puebla siguen estando en la Fundación Jenkins, que está en Puebla. “Entonces eso, en sí mismo, demuestra con claridad que no están viendo esto como herencia, sino que lo están viendo como la necesidad de que se proteja ese patrimonio de la fundación, para que siga teniendo las actividades que el fundador definió. –Y que no se traslade este patrimonio como una herencia a uno de los integrantes de la familia. –O a cualquiera, porque don Guillermo Jenkins Anstead, el papá que en paz descanse, dijo claramente, enfrente de mí, que esto no era patrimonio de la familia, que tenía que seguir conservándose para que sirviera para el bien del país. Señalado también por Guillermo Jenkins de gestionar ante el exgobernador de Puebla que no procediera una queja ante la Junta de Asistencia Privada, Derbez también lo niega. –¿Cómo le ayudó usted a la familia Jenkins ante Moreno Valle? –¡Cero! Este reportaje se publicó en la edición 2124 de la revista Proceso del 16 de julio de 2017.