Guerrero

Astudillo cancela fuegos artificiales, pero fomenta el turismo

La cancelación del espectáculo pirotécnico que reúne a más de 300 mil familias no impidió las actividades turísticas y comerciales en Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo.
jueves, 31 de diciembre de 2020

Acapulco e Ixtapa-Zihuatanejo, dos de los destinos turísticos preferidos por los vacacionistas de la capital del país, del Estado de México y de Morelos, pasaron del color naranja al amarillo en el semáforo epidemiológico. Sin embargo, esas entidades se encuentran en rojo por el acelerado incremento de los contagios de covid-19. La autoridad guerrerense de Salud hizo recomendaciones básicas a la población, pero admite que no pueden evitar la oleada de visitantes, y a esa amenaza se suma la proliferación de mítines en todo el territorio con miras a las elecciones de 2021.

CHILPANCIGO, Gro.- El aumento de contagios y muertes por covid-19 en la entidad obligó al gobernador Héctor Astudillo Flores a cancelar el espectáculo de pirotecnia de Navidad y Año Nuevo, a fin de evitar aglomeraciones en los principales destinos turísticos. El mandatario incluso emitió un decreto que dispone penas de cárcel y clausura de establecimientos comerciales en los que se organicen exhibiciones de fuegos artificiales.

A pesar de esta medida y de que se declaró semáforo rojo en la Ciudad de México y la zona conurbada mexiquense a partir del 19 de diciembre y hasta el 10 de enero, al inicio del periodo vacacional aumentó el flujo de visitantes de ambas entidades a las playas de Acapulco, que permanecen abiertas.

La cancelación del espectáculo pirotécnico que reúne a más de 300 mil familias no impidió las actividades turísticas y comerciales en Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo, que cambiaron a semáforo amarillo mientras que los demás municipios continúan en naranja.

En conferencia de prensa, el lunes 21 el gobernador Astudillo Flores dio a conocer el cambio en el semáforo y anunció que, entre los destinos turísticos más importantes, sólo la ciudad colonial de Taxco permanece en naranja.

El color amarillo significa que el aforo permitido en hoteles y restaurantes aumenta de 50% a 70%. Esto sucede sólo en Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo y Chilpancingo, pues los 78 municipios restantes continúan en naranja.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo del estado, se espera que en la temporada vacacional de invierno arriben 1 millón 200 mil visitantes, procedentes sobre todo del centro del país, que se encuentra en alerta máxima.

Según el secretario estatal de Salud, Carlos de la Peña Pintos, en las últimas horas se presentaron en Guerrero 105 nuevos casos confirmados de covid-19. Los municipios que registran más contagios son Iguala, Taxco y Tepecoacuilco, todos en la región Norte.

Hasta el pasado domingo 20, la entidad reportó un acumulado de 25 mil 249 casos confirmados de covid-19 y 2 mil 629 decesos por esa causa. Además se reportaron 159 personas internadas, de las cuales 31 estaban intubadas.

Dos días antes de que se anunciara el paso de Acapulco al semáforo amarillo, el secretario estatal de Salud advirtió que estaba previsto el flujo de turistas en esta época, pero con el semáforo en rojo en la Ciudad de México y el Estado de México aumenta la preocupación: “Ellos son los principales visitantes y allá es una zona de alto contagio, por eso insistimos en las medidas preventivas”.

El funcionario recomendó a los guerrerenses evitar lugares cerrados, sobre todo si hay visitantes de la Ciudad de México y mexiquenses, ya que la mayoría no siguen estas medidas. “¿Quiénes corren más riesgo? Pues los prestadores de servicios turísticos y la gente que pueda tener contacto con nuestros turistas”, detalló De la Peña, tras admitir que no se podrá evitar la llegada de visitantes en las próximas semanas.

En diciembre, más de 80% de los turistas que llegan a los lugares de recreo de Guerrero provienen de la Ciudad de México, Puebla, Morelos, Querétaro, Estado de México y Michoacán, entidades que ahora se encuentran en riesgo por el incremento de contagios.

Pero no es el único factor peligroso. En el contexto del proceso electoral para renovar la gubernatura, los 81 ayuntamientos y el Congreso local en 2021, los aspirantes a esos cargos y los dirigentes de los principales partidos siguen realizando mítines con decenas de personas en espacios cerrados y sin cumplir medidas sanitarias.

El gobernador Héctor Astudillo. Foto: José Luis de la Cruz

Interés económico

Según datos del secretario De la Peña Pintos, hasta mediados de diciembre la región Norte, formada por 16 municipios, estaba en “alerta sanitaria” porque Iguala reportó 154 casos activos, con lo que superó los 130 registrados en el puerto de Acapulco en esas dos semanas.

Por ello el funcionario anunció que se aplicarían nuevas medidas para evitar que sigan aumentando los contagios en Iguala, Taxco, Cocula y Tepecoacuilco, en lo que denominó “el epicentro de la pandemia en Guerrero”.

El miércoles 16, el gobernador Astudillo firmó el decreto que sanciona a quienes organicen espectáculos pirotécnicos durante las fiestas decembrinas. El acuerdo se publicó en el Periódico Oficial del Gobierno de Guerrero.

En el tercero de sus cuatro artículos se indica que los hoteles, restaurantes, establecimientos de alojamiento temporal, clubes de playa, balnearios, yates de recreo, centros nocturnos, bares y salones de eventos, entre otros, podrán ser “sancionados o clausurados” hasta por 72 horas continuas por violar la disposición oficial.

Puntualiza asimismo que los particulares que violen la medida serán detenidos “hasta por 36 horas”, más las multas establecidas en los bandos de policía y gobierno de los ayuntamientos.

Además, las autoridades estatales anunciaron la suspensión del espectáculo de pirotecnia que organiza la Secretaría de Turismo local en los principales destinos y balnearios, como Acapulco, y que para este año tenían etiquetados recursos públicos cuyo monto no se ha revelado.

No obstante, cinco días después, el lunes 21, ante la llegada de la primera ola de turistas, el gobernador cambió el semáforo de naranja a amarillo para reactivar la economía de Acapulco, Zihuatanejo y Chilpancingo, sin importar que aumentasen los casos de covid-19.  

Reportaje publicado en el número 2304 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 27 de diciembre de 2020.

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