Arriesgado, apostar todo a la vacuna: OMS

sábado, 29 de agosto de 2020
Con serias diferencias con la Organización Panamericana de la Salud, que ha dado el visto bueno a la estrategia del gobierno mexicano para combatir el covid-19, la OMS advierte que países como México, Rusia, China y Argentina deberían reencauzar sus esfuerzos hacia la estrategia global. De esta forma, dicen funcionarios del organismo mundial, se avanzaría equitativamente en las medidas de contención, prueba y tratamiento de pacientes a un costo menor que los actuales planes fiscales de cada país para apoyar a la población vulnerable. GINEBRA (Proceso).- Con la casi certeza de que la magnitud de la pandemia en México puede estar subestimada –a seis meses del primer fallecimiento por coronavirus en el país–, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte del riesgo tomado por el gobierno mexicano de apostar por la vacuna contra el covid-19 sin llevar a cabo una estrategia de salud pública con aplicación masiva de pruebas de laboratorio, rastreo de casos y cuarentena de contactos. “Elegir una vacuna que se considera ganadora es una apuesta costosa y arriesgada”, dice a Proceso el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic, quien subraya que hasta el momento ninguna ha sido precalificada por el organismo. Y la epidemióloga del mismo organismo internacional Margaret Harris advierte: “Varias vacunas se encuentran ahora en la fase tres de ensayos clínicos y todos esperamos tener una serie de vacunas eficaces que puedan ayudar a prevenir la infección en las personas. Sin embargo, no hay una solución milagrosa en este momento y es posible que nunca la haya”. Michael Ryan, encargado de emergencias de la OMS, advirtió a la prensa internacional el pasado viernes 20 sobre el subregistro de la epidemia en el país: “Lo más probable es que la epidemia en México está subestimada, los test son limitados, con tres por cada 100 mil personas por día”, mientras que en países como Estados Unidos se realizan más de 150 pruebas por cada 100 mil personas. El porcentaje de pruebas que dan positivo en México llega a 50%, “lo que significa que mucha gente no está bien diagnosticada o se le diagnostica tarde, por lo que es necesario aplicar más pruebas”. En entrevista, Harris sostiene que hasta que se cuente con una vacuna, todos los países, incluyendo México, deben continuar “con las medidas que todos ya conocemos y tenemos al alcance para tratar de controlar la epidemia… Detener los brotes se reduce a los aspectos básicos de la salud pública y el control de enfermedades. Aplicar pruebas, aislar y tratar a los pacientes, rastrear y poner en cuarentena a sus contactos. Hay que hacerlo todo”. Al mismo tiempo, reitera, cada persona tiene la responsabilidad de seguir con distanciamiento físico, uso de mascarilla, lavado de manos y toser de manera segura lejos de los demás. “El mensaje para las personas y los gobiernos es claro: hay que hacerlo todo, y cuando el virus esté bajo control hay que seguir adelante fortaleciendo el sistema de salud; no se puede bajar la guardia en espera de una pócima milagrosa”, pues la vacuna tardará varios meses o hasta un año en estar lista, enfatiza Harris. Sobre la decisión de Rusia de iniciar la vacunación masiva en su población con la vacuna Sputnik V, lo mismo que China con su vacuna, y la producción anunciada por México y Argentina en combinación con la fundación de Carlos Slim de la vacuna AstraZeneca de la Universidad de Oxford, Harris puntualiza que la OMS ha expresado sus reservas, su cautela y defiende una estrategia global más allá de acuerdos bilaterales. De igual forma, la Unión Europea, el Reino Unido, Suiza y Estados Unidos están firmando acuerdos con empresas con las vacunas más prometedoras.
Fragmento del reportaje publicado en la edición 2287 de la revista Proceso, ya en circulación.