Desde su paraíso fiscal favorito, Lozoya gastó millones en obras de arte y en ayudar a su compadre

miércoles, 23 de septiembre de 2020 · 05:36
Durante su último año como director general de Pemex y todavía unas semanas después de su renuncia, Emilio Lozoya Austin realizó una serie de transferencias por cientos de miles de dólares desde una cuenta bancaria hasta ahora desconocida de su compañía Tochos Holding Limited: compró por 182 mil dólares de obras de arte, pagó otros 170 mil dólares a despachos que gestionan su fortuna, y otorgó un “préstamo” de 345 mil dólares a una empresa inmobiliaria en Estados Unidos, propiedad de su compadre José Ricardo Haddad Musi. En la denuncia que interpuso ante la Fiscalía General de la República (FGR) el pasado 11 de agosto, Lozoya confesó que usó Tochos Holdings Limited, basada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas, para “quedarse” con 1.5 millones de dólares de los sobornos que recibió de la constructora brasileña Odebrecht durante la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, en 2012. Además de la cuenta que tenía en el banco suizo UBS, Tochos Holding tenía otra cuenta, número 051-6434271, en el banco Morgan Stanley de Zurich: de ella salió, el 21 de marzo de 2016, un depósito de 345 mil dólares –equivalentes entonces a 6 millones 555 mil pesos– a la empresa Mokin Investments LLC, que Haddad creó en Texas en 2010. Lozoya había renunciado a Pemex apenas un mes y medio antes. A través de Mokin Investments LLC, Haddad compró cuatro departamentos y propiedades en Texas, dos en Florida y uno en Utah en los últimos años; semanas antes de recibir el dinero de Lozoya, había terminado de pagar un departamento en un condominio exclusivo ubicado en 400 Sunny Isles Blvd, en Miami, por 758 mil dólares. https://www.proceso.com.mx/649104/fincen-files-las-sospechas-de-lavado-de-dinero-que-el-cleptocrata-pena-nieto-desperto-en-eu Como producto de una amistad de cerca de tres décadas, Haddad y Lozoya comparten una relación de doble compadrazgo: cada uno es padrino de uno de los hijos del otro. En respuesta a un cuestionario, Haddad dijo que recibió un préstamo de Lozoya “por necesidad de liquidez en Estados Unidos” y para “cubrir pasivos diversos”, que el contrato de crédito se firmó el 18 de marzo y que, hasta la fecha, no lo ha finiquitado, pues el plazo vence el 31 de diciembre de 2020. Precisó que Lozoya “nunca ha tenido absolutamente ninguna relación con ninguna de las propiedades” que adquirió. Haddad fue señalado por la Fiscalía General de Chihuahua entre los “operadores externos” de los multimillonarios desvíos de recursos públicos operados durante el gobierno de César Duarte Jáquez, quien fue detenido el pasado 8 de julio en Miami y está en espera de su extradición a México. El empresario, socio de varios personajes presuntamente involucrados en los esquemas de Duarte –entre ellos un primo del exgobernador-- negó cualquier irregularidad. Transferencias realizadas desde la cuenta de Tochos Holdings en Morgan Stanley entre enero de 2015 y marzo de 2016 aparecieron en una base de datos adjunta a un reporte de actividad sospechosa que el Bank of New York Mellon envió a la Unidad de Inteligencia Financiera del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (FinCEN) en abril de 2017, como parte de unas alertas sobre la actividad de un despacho panameño, llamado Icaza, González-Ruiz y Alemán (IGRA). IGRA era el “agente registrado” de Tochos Holding en las Islas Vírgenes Británicas. En respuesta a un cuestionario, IGRA se deslindó por completo de las operaciones de Lozoya y, tras plantear que su cliente no era Tochos sino la fiduciaria suiza Kendris, aseguró que su papel se limitó en proporcionar una dirección fiscal a la sociedad. https://youtu.be/8rOfz9UII9M El documento del Bank of New York Mellon forma parte de los más de 2 mil 657 documentos bancarios confidenciales enviados por bancos al FinCEN; Buzzfeed News los obtuvo y los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que durante 16 meses coordinó a 400 periodistas en 110 medios –entre ellos ?Proceso– para producir la investigación global FinCEN Files. El documento muestra que, además de los pagos a su compadre, Lozoya usó la cuenta para comprar obras de arte. El 23 de febrero de 2016, dos semanas después de renunciar a Pemex, pagó 110 mil dólares al artista de origen estadunidense y venezolano Ricardo González Ramos, al que compró una escultura llamada Nimbus Painted Stainless Steel 2014; el mismo día, transfirió otros 24 mil 480 dólares a la Gladstone Gallery de Nueva York. Otro par de semanas después, el 2 de marzo, salieron 47 mil 862 dólares de Tochos Holding Limited hacia la galería Taller Talavera Inc, en Nueva York. La artista Aurora López Mejía, dueña de la galería, explicó que encontró un pedido “iniciado por Marielle Eckes” –la esposa de Lozoya– para comprar “una pulsera, un anillo y un par de aretes”. Tres joyas por un monto equivalente a alrededor de 950 mil pesos. Lozoya también envió seis transferencias –cinco de ellas cuando era director de Pemex–, por un monto total de 166 mil 758 dólares, al despacho suizo Lobnek Wealth Management, que gestiona las fortunas de clientes ultrarricos. En un documento interno del banco UBS, la propia firma planteó que Lozoya “es un amigo de mucho tiempo (más de 10 años) del fundador de Lobnek, Marc Moret”. https://www.proceso.com.mx/649432/deutsche-bank-reporto-transferencias-de-femexfut-a-ligados-a-escandalo-del-fifa-gate Preguntada sobre las transferencias y sus relaciones con Lozoya, Lobnek Wealth Management dijo que “las leyes suizas nos prohíben hacer algún comentario al respecto”, pero aseguró que el despacho “siempre cumplió con todas las leyes aplicables que regulan nuestra actividad, incluyendo, sin limitarse, a las leyes antilavado”. A través de su abogado Miguel Ontiveros, Emilio Lozoya contestó a un cuestionario en el marco de esta investigación. Dijo que ninguna de sus empresas “recibió ingreso alguno o pago por servicios, o cualquier otro tipo de conceptos, después de que ingresara al servicio público”, que “cualquier ingreso previo a ser servidor público tuvo como origen actividades empresariales absolutamente lícitas”, y que “al momento de ingresar al servicio público, todas y cada una de las empresas, bienes inmuebles o cuentas bancarias propiedad de mi representado, fueron declaradas ante la Secretaría de la Función Pública”. “Cualquier operación realizada por empresas (...) fueron auditadas y debidamente formalizadas bajo las más estrictas leyes en la materia”; planteó, y dijo: “Ni mi representado ni su familia, ha adquirido propiedades o títulos a través de las empresas mencionadas. Tampoco mantienen participación accionaria alguna con las personas físicas y jurídicas señaladas”. Consultada en el marco de esta investigación, Gladstone Gallery indicó que “actualmente no está en posibilidad de proveerles con alguna información de esta naturaleza”. La FGR, por su parte, se negó a entregar una declaración sobre el tema, pues indicó que la investigación que involucra a Lozoya sigue abierta, y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) –que investiga a Lozoya– no dio seguimiento a una solicitud de entrevista. Si bien las operaciones salieron de la cuenta bancaria de Tochos Holding en Suiza y varias terminaron en otras cuentas abiertas en el país helvético, las transacciones se llevaron a cabo en dólares y, por lo tanto, transitaron por un “banco correspondiente” ubicado Estados Unidos, en este caso, el Bank of New York Mellon. Por ello figuran en el archivo que el banco envió al FinCEN, junto con el reporte de actividad sospechosa.
El compadre
José Ricardo Haddad Musi y Lozoya nacieron en 1974; el primero lleva nueve meses al segundo, y aseguró que Lozoya es su amigo “desde la infancia, por más de 27 años”. El hombre empezó su carrera empresarial en el sector textil, y ahora se dedica principalmente al sector inmobiliario. En la última década, ha sido dueño de al menos 18 empresas en México, de acuerdo con una revisión al Registro Público de Comercio (RPC) realizada en el marco de esta investigación. Una de ellas, Inmobiliaria Mokin, S.A. de C.V., es a su vez dueña de dos empresas de Haddad en Estados Unidos, entre ellas la ya mencionada Mokin Investments LLC. El nombre de Haddad salió a la luz en abril de 2016, cuando el diario Reforma publicó una nota en la cual indicó que el empresario había adquirido en 2013, junto con Emilio Lozoya Thalmann –padre del exdirector de Pemex--, un departamento en el condominio Torre del Lago, en Polanco, de la hija del empresario gasolinero Gabriel Karam Kassab –un familiar lejano de Haddad–. Lozoya Thalmann, otrora secretario de Energía de Carlos Salinas de Gortari, desmintió la información, y Reforma publicó una aclaración. Preguntado al respecto, Haddad refrendó que se trató de “una nota absolutamente falsa, que en su momento el propio medio de comunicación que lo publicó lo aclaró retractándose de lo publicado”; Lozoya, a través de su abogado, coincidió: “es completamente falso; es de dominio público que un reconocido periódico de circulación nacional publicó una nota al respecto, aclarando más tarde que dicha información era falsa”. Más allá de la desatinada nota de Reforma, Haddad se mueve en un círculo de amistades y socios que navegan en el turbio limbo que separa los mundos del dinero como de la política; aparte, algunas de sus empresas recibieron contratos de los gobiernos estatales de César Duarte Jáquez, en Chihuahua; de Javier Duarte de Ochoa, en Veracruz; y de Aristóteles Sandoval, en Jalisco. De hecho, las autoridades de Chihuahua lo han investigado por sus vínculos con las operaciones de desvíos multimillonarios de dinero operados por la administración de Duarte, y un testigo protegido –apodado T-701-- lo señaló por su presunta participación en esquemas de facturación con la empresa Asesorías y Servicios Online, S.A. de C.V., y por su cercanía con el exgobernador priista del estado fronterizo. En marzo de 2019, el empresario interpuso un amparo indirecto para ver si existía una acusación formal en su contra; “no apareció absolutamente nada, osea no hubo ninguna acusación en mi contra”, dijo en respuesta a un cuestionario, y tachó de “falso de toda falsedad” las afirmaciones del testigo en su contra. Haddad confirmó que una empresa suya, Comercializadora Kayhralah, obtuvo un contrato del gobierno de Chihuahua por 17 millones 52 mil pesos en 2012, por la venta de gelatinas; aparte, en 2014 su empresa Grupo Inmobiliario Quatrium recibió otros 257 mil 366 pesos de la Secretaría de Hacienda chihuahuense a cambio de la renta de una bodega. El empresario también reconoció que realizó negocios con los empresarios Eduardo Almeida Navarro y Joel Rutilio Sandoval Tarín –ese último, primo de César Duarte--, también señalados en los desvíos de Chihuahua. “Participé en un negocio inmobiliario que resultó fraudulento y perdí mi recurso”, comentó el empresario, y abundó: “incluso fue motivo de un juicio en el que se demandó a la parte vendedora y que derivó en una controversia de carácter judicial”. Y no solo esto: en una de sus empresas inmobiliarias, llamada Promotora Inmobiliaria HG, Haddad fue socio de Ángel Artemio Meixueiro González, un priísta quien a finales de los 90 fue asesor del entonces gobernador de Oaxaca José Murat, y en los años siguientes fungió como diputado federal suplente y secretario ejecutivo de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados. En 2010, Haddad creó otra empresa, llamada Inmobiliaria Mokin, S.A. de C.V, la cual llegó a controlar sus compañías en Estados Unidos. Según las actas la empresa, obtenidos en el Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México por el periodista Raúl Olmos –integrante de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), también parte de la investigación FinCEN Files–, Meixueiro fue el primer comisario de la empresa. Durante el sexenio de Peña Nieto, Meixueiro fue asesor de Enrique Ochoa Reza en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) –quien luego fue presidente del PRI– y, hasta enero de 2018, fungía como coordinador general del Comité de Planeación para el Desarrollo de Oaxaca (Coplade) en el gobierno del priísta Alejandro Murat Hinojosa en Oaxaca. Meixueiro renunció a su cargo público de la administración oaxaqueña en enero de 2018, en medio de los señalamientos por su presunta participación en los esquemas de desvío de dinero del gobierno chihuahuense de Duarte, del que fue compañero de curul en la bancada priista en la LVIII Legislatura. Junto con él aparecían pesos pesados del PRI, como Emilio Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones. A principios de este mes septiembre, Quinto Elemento Lab –otro socio mexicano de ICIJ en los FinCEN Files– reveló que Meixueiro estuvo involucrado en el otorgamiento de contratos a la empresa Prometeo Proyectos Ejecutivos, la cual presuntamente desvío recursos de los gobiernos de Chihuahua –que le había otorgado contratos por 763 millones de pesos– y, presuntamente, de Oaxaca –cuya administración actual le dio contratos por 2 mil 100 millones de pesos–. https://www.proceso.com.mx/649183/despues-de-pagar-una-multa-record-por-lavado-hsbc-movio-grandes-sumas-de-dinero-sucio
Lavadora
Lozoya creó Tochos Holding Limited el 10 de septiembre de 2008 en las Islas Vírgenes Británicas, un pequeño país que tiene un lugar central en el sistema financiero internacional: al proteger el anonimato de los dueños de sociedades, se convirtió en una plataforma para el lavado de dinero y la evasión de impuestos. La sociedad fue disuelta en enero de 2017. La dirección formal de Tochos Holdings Ltd. se encontraba en el segundo piso de un pequeño edificio comercial de Tortola, llamado Vanterpool Plaza, el cual sirve de dirección fiscal para cientos de sociedades fantasmas que el despacho panameño Icaza, González Ruiz & Alemán (IGRA) creó en BVI para sus clientes. El mismo despacho usó esa dirección para registrar sociedades ficticias que sirvieron a las superestrellas del fútbol Cristiano Ronaldo y José Mourinho para evadir millones de euros de impuestos, entre otros. En respuesta a un cuestionario enviado en el marco de la investigación FinCEN Files, el despacho IGRA aseguró que la firma y sus oficinas afiliadas “nunca han tenido relación profesional o de cualquier índole, con Emilio Lozoya Austin, Odebrecht y/o Altos Hornos (de México)”, y dijo que su único interlocutora en la operación de Tochos fue la fiduciaria Kendris S.A., basada en Suiza, la cual “contrató en el 2014 a IGRA”. “Es decir, que el cliente directo de IGRA BVI es la entidad fiduciaria de Suiza”, abundó y, tras evocar que la constitución de sociedades en BVI es legal, dijo que su papel se limitó en ser “Agente Registrado” u “oficina de registro” de Tochos Holding Limited, es decir, que solo se encargó de dar una dirección a la entidad, servicio por el cual cobró 5 mil 715 dólares a Tochos. https://www.proceso.com.mx/649164/hsbc-la-fiesta-de-los-billetes-rojos-y-los-cuellos-blancos “Reiteramos que ello no implica en lo absoluto que el agente registrado tenga injerencia alguna en la administración, manejo, dirección y toma de decisiones de la sociedad, como es el caso de todas las sociedades a las cuales proveemos el servicio de agente registrado. Tampoco implica que la sociedad lleve a cabo operaciones o actividades en o desde esa dirección, como en efecto no lo hacen”, añadió el despacho, e insistió :”IGRA no recibe, maneja, custodia o administra fondos o dineros de terceros de ninguna naturaleza, ni gestiona la apertura de cuentas de cualquier índole, en bancos locales o internacionales”. Sin embargo, el despacho creó y operó Tochos Limited, y además a partir del 11 de mayo de 2013 gestionó un fideicomiso vinculado con Tochos Holding –y por ende, con Lozoya– en Nueva Zelanda, llamado Magnolia Trust. Este fideicomiso, a su vez, estaba manejado por la firma Anchor Operations Ltd Partnership, basada en Nueva Zelanda. Lozoya abrió una cuenta bancaria en UBS en julio de 2010; en marzo de 2012, agregó a su hermana, Gilda Susana Lozoya Austin, entre las beneficiarias de la cuenta. En el formato entregado al banco, se indicó que “el cliente desea poner su hermana menor a salvo financieramente”. El propio Lozoya dijo, en una carta, que traspasó “todas las acciones y bienes” de Tochos Holding Ltd a su hermana “con propósitos de herencia y para asumir sus necesidades en el futuro”. Sin embargo, después del supuesto traslado de Tochos Holding a su hermana, el exdirector de Pemex utilizó la cuenta de la sociedad para sus operaciones personales, e incluso para lavar dinero de los sobornos de Odebrecht, según confesó ante el gobierno mexicano. En su denuncia ante la FGR indicó que, bajo las instrucciones de Luis Videgaray Caso, pidió 6 millones de dólares a Luis Weyll Meneses –entonces director de Odebrecht en México– para “que apoyara” la campaña de Peña Nieto en 2012, a cambio de que la constructora “se vería beneficiada en cuanto ganara” el priísta. De los 6 millones solicitados, la constructora brasileña le entregó 3.1 millones de dólares. En su testimonio, Lozoya indicó que canalizó 1.6 millones de dólares del soborno a consultores internacionales –entre ellos el oscuro venezolano Juan José Rendón–, y que “el remanente de aproximadamente 1.5 millones de dólares me los quedé yo, dinero que deposité en la cuenta bancaria 0240-880974601 de la institución bancaria UBS, a nombre de la moral Tochos Holding Limited, empresa que es de mi propiedad y que utilizaba para mis negocios personales”. Posteriormente, el 1 de diciembre de 2012, la sociedad de papel transfirió por 38 millones de pesos a María del Carmen Ampudia Cárdenas –esposa del banquero Carlos Enrique Valenzuela Dosal-- para adquirir una casa ubicada en la calle Ladera número 20, en la exclusiva zona de Lomas de Bezares. En julio de 2013, Lozoya utilizó de nuevo a Tochos Holding para adquirir una mansión de 1.9 millones de dólares en Ixtapa de la Sal, en plena negociación de la adquisición fraudulenta de la planta chatarra de Agronitrogenados a Altos Hornos de México (AHMSA). Según MCCI, la sociedad de papel en BVI transfirió 1.2 millones de dólares a la corredora de bienes raíces Nelly Martiza Aguilera Concha, y un abogado y directivo de AHMSA llamado Juan Carlos Quintana Serur llenó el papeleo ante el notario en nombre de Lozoya y su esposa. https://www.proceso.com.mx/649180/oro-sucio-de-dubai-a-nueva-york-el-metal-precioso-lava-billones-de-dolares En el justificativo de la transferencia a la cuenta que la corredora tenía en el Bank of Montreal, se puso: “se trata de un mediano plazo para la adq. (sic) de un bien inmobiliario en México para la familia ‘L'”. Y no solo esto: en noviembre pasado, Proceso reveló que el nombre de Tochos Holding salió en una investigación de la Guardia Civil de España, que detectó transferencias sospechosas por más de 2.4 millones de dólares desde y hacia la compañía de Lozoya entre 2010 y 2012, las cuales estaban vinculadas con la empresa Infoglobal. https://www.proceso.com.mx/637090/justicia-espanola-da-luz-verde-a-la-extradicion-de-emilio-lozoya Esta empresa pertenecía a Javier López Madrid, amigo de Lozoya y yerno de Juan Miguel Villar Mir, entonces presidente de la constructora OHL, envuelta en un sinnúmero de casos de corrupción en México. Lozoya fue consejero de OHL en México y de Infoglobal; esa empresa, a su vez, pertenece a la sociedad de papel SIA Capital, que recibió recursos de OHL en México y pagó presuntos sobornos a políticos en España. Los sabuesos españoles encontraron correos electrónicos que Lozoya envió a López Madrid para gestionar el pago de “comisiones”, en los cuales el mexicano planteaba, entre otros: “muchas gracias por la información. Yo participaría a través de Tochos Holdings Limited, basada en las Islas Vírgenes Británicas”. En respuesta a un cuestionario enviado para esta investigación, el abogado de Lozoya recordó que su cliente “se encuentra en un proceso de colaboración con la FGR, enmarcado en un criterio de oportunidad de cara a esclarecer probables actos de corrupción cometidos en el pasado”. “Él fue utilizado como un instrumento en el marco de un aparato organizado de poder y es inocente con relación a los hechos que se le imputan. Mantiene, asimismo, plena disposición de colaboración con el Estado Mexicano y sus instituciones, en las que tiene plena confianza”, abundó. Periodistas de MCCI y Quinto Elemento participaron en esta investigación colaborativa.