Humberto Zurita en 'La querida del Centauro”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Vuelve a la pantalla chica el narcotraficante el Centauro (llamado así porque admira al revolucionario Pancho Villa), interpretado por  el actor mexicano Humberto Zurita: “Es un tipo despiadado, que no posee ningún tipo de valor y no repara en nada por alcanzar el poder y seguir siendo el traficante número uno de su país”. Ese capo aporta más venganza en la segunda temporada de La querida del Centauro, con 44 episodios, que trasmite Telemundo Internacional de lunes a viernes a las 22 horas. La primera temporada finalizó cuando el Centauro es capturado a punto de asesinar tanto al policía que siempre le ha hecho la vida imposible como a Yolanda, su examante. Zurita adelanta: “En esta etapa, el policía y Yolanda son testigos protegidos, y los mandan a vivir fuera del país. El Centauro los busca por todos lados, y no puede localizarlos. Se quiere vengar de ellos. Les permiten regresar a la nación, pensando que ya están liberados del alcance de narcotraficante, pero Yolanda se va a encontrar atrapada en las redes del Centauro”.
El personaje
El actor explica cómo construyó a su personaje: “De la vida real, de muchos de ellos que existen en nuestro país. En años anteriores tuvimos unas guerras al interior de México con el narcotráfico, donde fueron cayendo muchos capos, que cuentan con corridos incluso realizados por el pueblo, porque ellos se infiltran así. Se meten en lo más profundo de las entrañas del país, en los lugares más pobres, que es donde ellos pueden utilizar a los campesinos para cultivar la droga, para que estén de su lado, les ponen luz, agua, la iglesia, les dan todos los servicios que el gobierno se olvida de otorgarles. Ver un poco el reflejo de estos individuos es lo que me ayudó a tomar las características de este personaje. A armar la psicología del Centauro. No quiero nombrar a nadie en especial, porque no deseo hacer apologías al mal, pero hay muchos, muchos personajes del narcotráfico, los podemos ver desde Colombia hasta México, todo lo que es Latinoamérica, que llegaron incluso a la política, que pudieron manipular la vida de los demás. “El dinero ya no es lo importante porque poseen muchísimo, sino el poder que ellos pueden lograr. Lo que efectué fue agarrarme un poquito de esos hombres que conocemos. El mío posee mucha información sobre la psicología de esos criminales, porque mi país tiene metidísima esa cultura desde hace muchos años, en la parte norte sobre todo; bueno, ahora se ha extendido a todo el país y también a Latinoamérica”. --¿No se repite con el que hizo en La Reina del Sur? --Ese es un narcotraficante también del norte. Para mí el Centauro es mucho más letrado, mucho más centrado que Epifanio, al cual lo veo más ignorante, más del campo, sin nada de cultura, y eso además lo convierte en un tipo muy carismático. Al Centauro le inventé una historia donde él realmente sí estudió, si terminó la preparatoria, por ejemplo, conocía y leía mucho sobre la vida del Centauro del Norte, su ídolo. Él se recarga mucho en ese personaje que es como su liberador de la patria de su país, ahí están las características con las que yo jugué para tratar, sobre todo, de salirme de lo que acababa de efectuar en La Reina del Sur. --Se habla de que estos proyectos son apología, ¿qué opina? --No es que intenten crear apologías al mal. La gente dice: “¡Pero ya!. ¿por qué hacen tantas cosas de esas? Es como si ustedes estuvieran defendiendo a este tipo de personas”. Creo que es al contrario, es retratar socialmente este problema, y dejarle clarísimo a la gente que estas personas van a terminar mal.

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