La UNAM recuerda a la poeta uruguaya Alcira Soust y su paso por el Movimiento estudiantil del 68

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La historia de la poeta uruguaya, Alcira Soust Scaffo, testigo de la ocupación militar de Ciudad Universitaria en septiembre de 1968, será el tema central de varias actividades que la UNAM tiene programadas en la conmemoración del 50 aniversario del movimiento estudiantil que sacudió la vida democrática de México.

Nacida el 4 de marzo de 1924 en Montevideo, fue profesora de educación básica en su país natal. Llegó a México en 1952 con una beca del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (CREFAL), para asistir al curso de formación de Especialistas en Educación Fundamental en Pátzcuaro, Michoacán, según un comunicado de la UNAM.

Más tarde, ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la máxima casa de estudios, donde repartía en los pasillos sus poemas en hojas sueltas.

En la revuelta estudiantil de 1968 participó de manera activa. Testimonios aseguran que, durante la represión militar, aterrada se ocultó 12 días en un baño del octavo piso de la Torre de Humanidades de CU, desde donde observaba cómo estudiantes y profesores eran llevados a punta de bayoneta por elementos del ejército.

Para sobrevivir comió papel sanitario y tomó agua del lavabo. Tras esa experiencia se enfermó de escorbuto, perdió los dientes y fue diagnosticada con sicosis delirante crónica.

Se dice que minutos antes de que los militares sitiaran la UNAM, reprodujo por los altoparlantes de la radio comunitaria el disco de “Voz Viva” de León Felipe recitando sus poemas.

Alcira Soust fue figura central del movimiento infrarrealista fundado en los años 60 por el poeta mexicano Mario Santiago Papasquiaro y el chileno Roberto Bolaño. Éste la tomó como personaje de sus novelas “Los detectives salvajes” y “Amuleto”.

De acuerdo con la UNAM, la poeta desplegó una red de afectos y relaciones con escritores como León Felipe, Juan José Arreola, José Revueltas y Roberto Bolaño. También fue ayudante del pintor Rufino Tamayo y muy cercana al director de orquesta Eduardo Mata. Maestra, poeta, artista y traductora de poesía del francés al español. “En sus tardes libres, se perdía entre los laberintos de la poesía que ella misma escribía”.

“Mima”

Su sobrino-nieto, el cineasta Agustín Fernández Gabard, realizador del documental “Alcira y el campo de espigas” -un retrato intimista construido a partir de fragmentos de sus amigos de México y Uruguay, así como de su familia-, recuerda Mima les regalaba poemas y dibujos a él y a sus hermanos.  “Siempre tuvo una parte misteriosa, lugares a los que nadie accedía”.

Alcira escribió hasta sus últimos días. Su obra permanece guardada en los cajones de muchas casas de parientes y amigos. Ningún libro, hasta ahora, recoge la poesía de la autora uruguaya.

Elena Poniatowska rememora que el día del entierro de Rosario Castellanos, en 1974, se fijó en una mujer alta y con el pelo empapado que repartía bajo el aguacero poemas de la escritora finada. Era Alcira, quien en esa ocasión “se había tomado la molestia de escribir a máquina uno por uno y los tendía bajo la lluvia”.

Hermann Bellinghausen la describe como “la omnipresente Alcira Soust. Una mujer avejentada, que siempre se cubría la parte inferior del rostro con una mano, un libro o una cuartilla de versos suyos o copiados a mano o máquina y te la ofrecía a cambio de unos centavos, una galleta, un café. Entrecana, mal peinada. Sus ojos azules y hondos mirándote derecho y luego desviándose. Todos la protegían y la evitaban. Una refugiada permanente, aunque venía del Uruguay anterior a la dictadura. Decía ser nuestra mamá. Nadie la tomaba en serio”.

La chica bohemia Auxilio Lacouture, personaje de la novela corta “Amuleto”, es la mismísima poeta uruguaya: alta, delgada, entregada con gran pasión a la militancia política y la poesía. Penoso fue el desenlace de Alcira, su inestabilidad emocional la aisló.

Las actividades de M68

Según la UNAM, la historia de Alcira Soust Scaffo está inconclusa y hay un vacío que llenar. De ahí surgió la propuesta de la exposición “Alcira Soust Scaffo. Escribir poesía ¿vivir dónde?”, que abrirá al público del 11 de agosto al 11 de noviembre próximos en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) del Centro Cultural Universitario (CCU).

La idea es “recuperar parte de su archivo personal para enfatizar la relación entre su militancia política y poética a través de sus poemas-acción y poemas gráficos”, según los curadores Amanda de la Garza y Antonio Santos.

También está programado el monodrama musical “Luciérnaga”, ópera de cámara para cantante, actor y ensamble con música de Gabriela Ortiz y libreto de Silvia Peláez, que narra la experiencia de Alcira Soust cuando se escondió en la Torre de Humanidades. Obra comisionada para el festival Vértice. Experimentación y Vanguardia, se presentará en la Sala Miguel Covarrubias del CCU los días 10, 11 y 13 de octubre. La dirección musical es de José Areán y la dirección escénica de Mauricio García Lozano.

“Auxilio! Au Secours” es una intervención escénico-poética libremente inspirada en la figura de la poeta uruguaya. Creación franco-mexicana del Colectivo TeatroSinParedes y el Théâtre 2 L’Acte, se presentará en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT) del 15 al 25 de noviembre.

El programa de las más de 100 actividades de “M68. Ciudadanías en Movimiento” se puede consultar en la página de internet www.culturaunam.mx/m68/.

Comentarios