Los daneses de Iceage, potente océano punk en Sala Puebla

Iceage en Sala Puebla. Foto: Miguel Dimayuga Iceage en Sala Puebla. Foto: Miguel Dimayuga

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Tras cinco años de ausencia desde su última visita a nuestro país, el grupo de culto Iceage deleitó anoche a los asistentes de Sala Puebla, donde presentó Beyondless, su material discográfico más reciente, el show se convirtió en un remolino de emociones cuando el vocalista Elias Bender Rønnenfelt saltó al público.

Almas de diferentes lugares de la ciudad esperaban pacientes, sentadas, sobre las escaleras del recinto, mientras en las bocinas se escuchaban canciones de rock, punk y jazz previo a la presentación del cuarteto oriundo de Copenhague, Dinamarca.

Las luces se apagaron por completo en punto de las 21:40. Los músicos tomaron sus respectivos lugares en el escenario para comenzar con “Hurrah”, con la energía del baterista Dan Kjær Nielsen y el bajo Jakob Tvilling Pless, formaron una combinación perfecta, mientras los asistentes hacían movimientos con la cabeza al ritmo de la canción.

FOTO: Miguel Dimayuga

Johan Surrballe Wieth tuvo problemas con la guitarra, por lo que dejó de sonar varios segundos. Eso no impidió que la presentación siguiera después de algunos ajustes entre la conexión de su instrumento y el amplificador. Tras el conteo con las baquetas por parte de Nielsen, para marcar la entrada, sonó el segundo track de la noche, “Pain Killer”. El recinto entero se convirtió en un océano donde las personas parecían olas que seguían un compás específico, debido el sonido tan enérgico de la música.

El bombo característico de la tercera canción, Under the Sun, hizo que el público la reconociera inmediatamente y estallara en aplausos. Con el intro tranquilo, pero no alejado de distorsiones a lo largo de su duración, hizo a más de uno cerrar los ojos para perderse entre el sonido.

Los saltos llegaron en Lord Favorite y, por supuesto, el slam también. Al centro de Sala Puebla, chicos y chicas chocaban entre sí siguiendo la batería y los rasgueos de bajo de Jakob Pless.

Las luces del escenario se apagaban al término de cada canción, y así fue durante toda la noche. En Thieves Like Us, Elias Bender se convirtió en una silueta que lideraba a todos en el recinto, con sus movimientos en el escenario al ritmo de los instrumentos.

La melodía Balm Of Gilead fue el despegue de la presentación; después de eso no hubo un sólo momento en que los asistentes dejaran de corear cada una de las canciones, y tampoco faltaron los acercamientos del vocalista de Iceage al público. Incluso al término de The Day The Music Dies Elías se acercó al lado derecho del escenario para darle un trago a la cerveza de una persona.

Durante las canciones restantes todo estuvo lleno de saltos, incluso el de Bender entre el público, que lo recibió entre gritos y después lo regresó al escenario, todo mientras se interpretaba la canción Abundant Living.

La potencia de Iceage durante una hora con 40 minutos no paró ni un solo instante, y Catch It hizo delirar al recinto. Todos fueron un mismo ensamble en la pista.

Elias Bender. FOTO: Miguel Dimayuga
Iceage en la Ciudad de México FOTO: Miguel Dimayuga
Iceage en la Ciudad de México FOTO: Miguel Dimayuga

El show terminó en el momento en que el reloj marcaba las 22:58. Los músicos se despidieron y acomodaron sus instrumentos, era hora de dejarlos descansar, después de haber demostrado que la música es un lenguaje donde no es necesario tener palabras.

Iceage cumplió en Sala Puebla con un gran concierto. Se presenta hoy y mañana en Atlanta, Estados Unidos, y el 25 de noviembre en Brooklyn para continuar con su gira continental.

Setlist del show. Crédito: Especial
Setlist del show. Crédito: Especial

(Con información de César Anaya González)

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