Del Mazo González y Elías Ayub eran “asesores estratégicos” del NAIM: SCT

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La empresa internacional Parsons contrató al exgobernador mexiquense Alfredo Del Mazo González y a su amigo Alfredo Elías Ayub –quien fue director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)– como integrantes de su grupo de “asesores estratégicos” encargado, entre otros, de realizar “acciones compensatorias” con los gobiernos del Estado de México, la Ciudad de México e Hidalgo en el marco de las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Tras soltar esta información “muy delicada (…) a petición de las más altas instancias”, Javier Jiménez Espriú, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), no abundó en el tema, y eludió las preguntas expresadas por Apro.

Del Mazo y Ayub, asesores del NAIM. Foto: Octavio Gómez

Del Mazo y Ayub, asesores del NAIM. Foto: Octavio Gómez

El funcionario reconoció que la SCT descubrió la existencia de los asesores en un anexo del contrato por dos mil 692 millones de pesos que le otorgó el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) para ser Gerente del Proyecto. Pero aseveró que “no sabemos a qué se refiere” el término de “acciones compensatorias” que aparece en el documento, e indicó que para ello “dimos vista a la Secretaría de la Función Pública (SFP)”.

Alfredo Del Mazo González -fallecido el 10 de enero pasado-, fue uno de los caciques políticos del PRI en el Estado de México y familiar lejano de Enrique Peña Nieto, padre de Alfredo Del Mazo Maza, el actual gobernador de esa entidad –que él mismo gobernó–.

López Obrador y Del Mazo, compartiendo vehículo en el Feria Aeroespacial de Santa Lucía el miércoles 24 de abril. Foto: Octavio Gómez

Elías Ayub fue su asesor en el gobierno mexiquense en los años 80, y posteriormente le siguió como secretario particular en la Secretaría de Energía, Minas y Empresas Paraestatales.

Es, además, hermano de Arturo Elías Ayub, el yerno de Carlos Slim Helú, uno de los empresarios más beneficiados en el otorgamiento de contratos para construir el NAIM: sus empresas encabezaron consorcios que sumaron contratos por 92 mil 200 millones de pesos, mientras que su yerno Fernando Romero Havaux obtuvo, junto con el británico Norman Foster, el contrato de dos mil 700 millones de pesos para el diseño de la obra.

Alfredo Elías Ayub, exdirector de la CFE. Foto: Octavio Gómez

Peña ocultó análisis

Durante una conferencia que protagonizó en la mañana, Jiménez Espriú también reveló que, desde julio de 2016, la administración de Enrique Peña Nieto ocultó un análisis de Parsons, según el cual, en el mejor de los casos, el NAIM empezaría a funcionar de manera parcial en septiembre de 2024, y que el costo de la primera fase del proyecto se elevaría a 17 mil millones de dólares.

Desde el arranque de las obras, el gobierno de Peña Nieto mantuvo su versión de que echaría a andar el aeropuerto a partir de 2022.

Este documento “nunca se hizo del conocimiento público, ni del Consejo de Administración, suponemos que ni de la Secretaría de Hacienda, ni de los inversionistas de bonos, Fibra-E y lo que en ningún momento fue informado al Equipo de Transición del nuevo gobierno; tampoco aparece en el libro blanco”, insistió Jiménez Espriú.

“La información de Parsons de 2016 se ocultó siempre, se archivó y se mintió sin recato; por ello hemos afirmado reiteradamente que no se sabía ni cuánto costaría el proyecto, ni cuándo se podría terminar la obra, que era un elefante blanco, un pozo sin fondo, con un daño patrimonial que deberán evaluar las autoridades competentes”, insistió.

Jiménez Espriú evocó estos dos documentos –que hasta el momento eran inéditos– como parte de una exposición en la que justificó la cancelación del NAIM y su sustitución por el nuevo sistema aeroportuario lanzado por la administración entrante, la cual articulará el aeropuerto capitalino existente, el de Toluca y la remodelación de la base militar de Santa Lucía.

En su presentación, Jiménez Espriú recordó todas las irregularidades, evidencias ocultadas y presuntos casos de corrupción que rodearon el NAIM, el cual “nunca debió aprobarse y mucho menos iniciarse”.

El ingeniero señaló que, de concretarse el proyecto, el NAIM hubiera costado 600 mil millones de pesos –que incluye 100 mil millones de pesos por la demolición del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y del de Santa Lucía–, y hubiera empezado a operar de manera completa en 24 años.

Es más: dijo que el consorcio que ganó el contrato de 85 mil millones de pesos para construir el edificio Terminal –encabezado por una empresa de Carlos Slim Helú y GEA+A, de Hipólito Gerard Rivero, el cuñado del expresidente Carlos Salinas de Gortari– demandó a GACM en octubre de 2018 porque dicha dependencia le otorgó el contrato “sin disponer de un proyecto ejecutivo que incluyera la ingeniería de detalle”.

Más revelaciones de la SCT

De acuerdo con un extracto del contrato que el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México celebró con Parsons, Del Mazo González también fue consultor para determinar los “riesgos potenciales y oportunidades para contar/mitigar efectos adversos y/o incentivar el proyecto” y para “facilitar la comunicación” con “estados y municipios, así como organizaciones sociales”.

Alfredo del Mazo González junto con su esposa María del Carmen Maza. Foto: Miguel Dimayuga

Alfredo del Mazo González junto con su esposa María del Carmen Maza. Foto: Miguel Dimayuga

El documento, revelado hoy por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), confirma lo que anunció por la mañana Jiménez Espriú, cuando exhibió la serie de irregularidades que salpicó la obra del NAIM desde sus inicios hasta su cancelación.

Según el documento, Alfredo Elías Ayub fue contratado por Parsons como “consultor de alto nivel” para “aconsejar sobre la información apropiada para relaciones públicas”, “facilitar la comunicación” con agencias gubernamentales y “coordinar negociaciones entre las agencias y las diversas instituciones públicas involucradas y organizaciones privadas para finalizar las obras”.

Además de estos dos personajes, Parsons contrató a Aaron Dychter Poltolarek y Eugenio Laris Alanis, quienes coincidieron con Del Mazo y Elías Ayub en la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal durante el sexenio de Salinas.

Dychter, otrora subsecretario de Transporte en la SCT, fue contratado entre otros para “facilitar la comunicación y proceso de enlace entre las agencias gubernamentales del sector del transporte”, mientras que Laris, quien fue secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas en el gobierno mexiquense de Del Mazo, fungió como director de Proyectos de Inversión Financiada de la CFE entre 2002 y 2014.

Guillermo Guerrero Villalobos, director de la CFE durante el sexenio de Salinas de Gortari, también figuró en la nómina de asesores de Parsons.

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