Filial de Grupo Higa amenaza territorio otomí, denuncian indígenas de Lerma y Huixquilucan

Posicionamiento de los representantes de las comunidades hñathö, ubicadas en los municipios de Lerma y Huixquilucan. Foto: Twitter @CMDPDH Posicionamiento de los representantes de las comunidades hñathö, ubicadas en los municipios de Lerma y Huixquilucan. Foto: Twitter @CMDPDH

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Indígenas otomíes, organizados en Comunidades Hñathö en Defensa del Bosque Sagrado del Agua, denunciaron amenazas a su territorio y la privatización del bosque por parte de la empresa Autopistas de Vanguardia S.A de C.V., filial de Grupo Higa, que construye la Autopista Toluca-Naucalpan.

En conferencia de prensa, representantes de las comunidades Santa Cruz Ayotuxco, San Lorenzo Huitzizilapan, San Francisco Xochicuautla y La Concepción Xochicuautla, se quejaron de que los trabajos de la empresa, propiedad de Juan Armando Hinojosa Cantú, empresario consentido en el sexenio del priista Enrique Peña Nieto, están protegidos por grupos de choque y policías estatales, quienes mantienen sitiados a sus pueblos.

En el Centro Nacional de Comunicación Social (CNCS), los representantes de las comunidades hñathö, ubicadas en los municipios de Lerma y Huixquilucan, Estado de México, exigieron al presidente Andrés Manuel López Obrador y al gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, que retiren de forma inmediata a los policías y grupos de choque que contrató la constructora de Grupo Higa.

Para los otomíes todo el bosque es sagrado, y la empresa –denunciaron– está violando los amparos que tienen las cuatro comunidades: el 1635/2018 con suspensión de plano, y 441/2016, 771/2015 y 1679/2018, con suspensión definitiva en contra de la construcción de la autopista.

En ese sentido, exigieron al gobierno federal que revierta el Decreto expropiatorio del 29 de mayo de 2014, en contra de la comunidad de San Lorenzo Huitzizilapan, porque pasaron los cinco años que marca la ley sin que la Autopista Toluca-Naucalpan se concluyera, de manera que deben devolverles las tierras expropiadas.

Desde julio de 2019, subrayaron, en las comunidades de San Francisco Xochicuautla y la Concepción Xochicuautla, los grupos de choque intimidan a los pobladores que defienden sus tierras y cercaron con malla ciclónica algunas zonas donde trabaja la constructora Teya, para impedir el paso a los habitantes.

Asimismo, exigieron a la empresa Autovan que deje de realizar detonaciones, como las realizadas el 13 y el 21 de agosto pasado, que causaron agrietamientos en las casas y conmoción entre niñas, niños y adultos mayores.

De igual manera, resaltaron que el tramo carretero que afecta a las comunidades otomíes ha bloqueado cauces naturales de los ríos y alterado el ciclo hidrológico comunitario, además de provocar deslaves y la disminución de los mantos freáticos.

En La Concepción Xochicuautla, el río seco está contaminado con arena, piedra y rezaga, y en Santa Cruz Ayotzuco la constructora colocó tubos de diámetro pequeño para el paso de la corriente del río del Pozote, que se fueron tapando con arena y piedras.

El pasado el 16, la constructora desazolvó una tubería sin avisar a la comunidad, y el agua acumulada al otro lado del río salió con presión, causando un desbordamiento en el puente. Dos niños que jugaban por la zona resultaron afectados, acusaron.

Comentarios

Load More