Rinde Cervantino homenaje a Ibargüengoitia

martes, 21 de octubre de 2008
GUANAJUATO, Gto , 20 de octubre (apro)- Jorge Ibargüengoitia era un cervantino no sólo por ser guanajuatense, sino por la picaresca que llevaba en la sangre y por su capacidad para corregir la historia Rulfo con su Comala e Ibargüengoitia con Cuévano y el Plan de Abajo, hicieron un mismo viaje de transformación del paisaje mexicano, desde ambos lados de un espejo Esas fueron algunas de las muchas ideas que sobre la vida y la obra del escritor de Maten al León, Estas ruinas que ves y La ley de Herodes, entre muchos otros cuentos, novelas, ensayos y artículos periodísticos, fueron expuestas, en el Teatro Juárez, los escritores Hugo Hiriart, Jorge F Hernández, Martín Solares, Brenda Lozano e Ignacio Padilla y Jorge Volpi como moderador Si Jorge Ibargüengoitia (JI) viviera, tendría 80 años y sería, sin duda, uno de los escritores mexicanos más leídos, según las consideraciones de los participantes de este coloquio organizado por el Festival Internacional Cervantino A este acto precedió la inauguración de las exposiciones "Sálvese quien pueda", "Jorge Ibargüengoitia, un atentado a la solemnidad", en la Casa de la Cultura de la ciudad, así como un montaje casi interactivo por los efectos que produce en el espectador-visitante, con dibujos, fotografías, frases y algunos objetos personales de JI Otra sala fue destinada por el Cervantino y la Dirección de Cultura municipal a las pinturas de su compañera sentimental, Joy Laville (que son portadas de varios de sus libros), y un tercer espacio está dedicado a las siete obras infantiles del escritor, con obras de la artista guanajuatense Norma Carmona, inspiradas en las caricaturas de Magú, que sirvieron para ilustrar las ediciones Varios "teatritos" han servido para escuchar lecturas de las obras de Ibargüengoitia o ver algunos videos con películas o dramatizaciones de las mismas Y una serie de efigies de bronce simulado reniega de la irreverencia con la que el autor de Las Muertas bajó del pedestal y exhibió sus pies de barro, el sarcasmo siempre por delante Los relámpagos de agosto, obra maestra: Monsiváis En el Teatro Juárez, el coloquio abrió con la proyección de un video producido por Canal 22 en el que los testimonios de amigos y conocedores de Ibargüengoitia y de su obra ?entre ellos Juan García Ponce, el artista plástico Manuel Felguérez y Carlos Monsiváis? acompañan los recuerdos de Joy Laville, quien da fe del gusto gastronómico y las creaciones de platillos, como la "lasagna mexicana", por parte de JI Para Monsiváis, la novela Los relámpagos de agosto es nada menos que una obra maestra Para el historiador Enrique Krauze, JI es "un autor clásico" Manuel Felguérez y García Ponce conocieron al Ibargüengoitia adolescente y compartieron con él sus años de scout y la posterior y escandalosa ruptura con esta asociación El encuentro del grupo de autores comenzó con Jorge F Hernández, quien asoció a JI con su propio entorno: "Mi familia es de Guanajuato; la mayoría pobló León, donde hay muchísima gente, pero muy pocas personas?" Destacó la narrativa de Ibargüengoitia en las descripciones periodísticas y ensayos sobre sus viajes y sobre la Ciudad de México "Fue como un Chesterton de Coyoacán" Con el sarcasmo como conciencia, "escribió verdaderas obras maestras, sin pedanterías", dijo Hernández El escritor y ensayista Martín Solares se declaró culpable de plagiar "algunas cositas" de JI y de ser uno de sus acreedores literarios "entre tantos herederos" En su opinión, Ibargüengoitia retrató lo que le disgustaba de la sociedad mexicana, recurriendo para ello con magistralidad a los archivos judiciales, la novela policíaca y las vivencias propias y de cercanos o conocidos Fue Solares quien en este encuentro comparó a Comala con el Plan de Abajo Y citó como una de las frases más perfectas y memorables de la literatura mexicana contemporánea aquélla con la que abre Dos crímenes: "La historia que voy a contar empieza un día en que la policía violó la Constitución?" En su intervención, la joven autora Brenda Lozano se ocupó de revisar la altura de miras en el manejo del idioma español por parte de Ibargüengoitia ?de quien el año pasado el Cervantino y el Instituto de Cultura de Guanajuato dieron a conocer un par de guiones inéditos?, su talento para explotar los detalles y sus "palabras de acero que desintegraron la solemnidad" A diferencia de Martín Solares, para Ignacio Padilla fue un acto de valentía de JI caricaturizar a una clase media mexicana "como un fresco brutal" Su inventiva sobre nuestra clase media, señaló Padilla, sirvió y sirve para entender y desentrañar toda la realidad que vivimos El coloquio cerró con una hilarante intervención de Hugo Hiriart, quien primero dejó puestas sobre la mesa y para la reflexión de los presentes algunos enigmas: "¿Por qué la obra de JI sobre la revolución es muy superior a la que escribió sobre los movimientos y personajes de la Independencia? ¿Por qué fue alumno durante tres años de Usigli? ¿Y por qué se dedicó al teatro cuando no tenía facultades?" En respuesta a la última de las interrogantes, Hiriart dio su propia versión: "Ibargüengoitia es, ante todo, una voz en primera persona; el teatro no admite la primera persona A JI lo leemos para disfrutar del sarcasmo; su simplicidad y claridad nos desarma y nos fascina Nada de eso puede reflejarse en el teatro y él no se dio cuenta" Cuando lo hizo y dejó de lado su interés por la dramaturgia, dijo, se despidió de su exmaestro Rodolfo Usigli valiéndose de todos sus recursos, en un ácido artículo que publicó el diario Excélsior el 17 de septiembre de 1961, titulado "Sublime alarido del exalumno herido" "Fue su venganza de Usigli porque no lo nombró como autor destacado en una entrevista que le hizo Elenita Poniatowska", remembró Hiriart, quien procedió a leer el referido artículo para la desacralización final del homenaje a Ibargüengoitia, muertos de risa todos los presentes

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