La salsa picante de "Pico de Gallo"

miércoles, 17 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 17 de marzo (Proceso).- Vengo del desierto es el nombre del disco del grupo Pico de Gallo, donde la salsa con ligeros toques de funk hace de este proyecto “un sueño hecho realidad” para Óscar Angulo, líder de la agrupación.

El colectivo lo forman siete integrantes: Carlos Chavez en los timbales, Javier Cabanillas en las congas y el coro, Guillermo Espinal en el piano, Roberto Wence en la voz, Manuel Acunia en el saxofón barítono, Iván Trujillo en la trompeta y Angulo en el bajo y voz.

El disco, grabado de manera independiente por el líder, consta de nueve temas musicales, de los cuales seis fueron escritos en su totalidad por Angulo, quien en entrevista telefónica comentó sobre los inicios del proyecto:

“Yo empecé a componer desde que estaba en la universidad y siempre tuve en la mente grabar un disco en algún momento; hubo varios intentos, primero en Europa. Es un proyecto que nació en 1998, cuando viví en Alemania, donde gusta mucho la música latina, e hice un par de proyectos con la misma dirección que Pico de Gallo; intenté grabar pero no funcionó.”

Originario de Mexicali, Baja California, Angulo es contrabajista y estudió en diversos centros, siendo la Escuela de Música Creativa de Madrid, España, donde efectuó una carrera técnica en ese instrumento.

“Una vez que estudias música latina te das cuenta de que no es fácil, uno escucha salsa y de inmediato la relaciona con ciertos sonidos, pero tiene un grado de complejidad más alto que eso, hasta me atrevo a decir que el estudio de este género es casi como de música clásica.

“Al regresar a México, primero intente recuperar mis contactos en Tijuana, empecé a trabajar en bares y antros, después me contacté con un grupo en San Diego, y finalmente para hacer lo del disco pensé que tenía tres alternativas: comprar un carro o una casa, o grabar un disco. Y opté por la última... así surgió.”

También platicó que su acercamiento a la música fue mediante el rock, pues escuchaba a Led Zepellin en sus inicios, y así comenzó su atracción por diversos géneros, como el blues y el jazz, hasta que llegó a un taller de música latina en 1990.

Prueba de su atracción por esa banda de rock es que contiene en el disco el tema de Escalera al cielo (Stairway to Heaven).

La grabación fue financiada por él y duró tres años, hasta que se logró concretar; la propuesta, según se lee al interior del disco, es el resultado de búsquedas y encuentro musical.

“Es muy difícil decir que tiene algo nuevo, porque desde hace décadas la música tiene cimientos ya establecidos, pero definitivamente son temas que son parte de mi vida o experiencia personales de alguna forma.”

Entre algunos temas del disco se encuentran Querida Luz, Vámonos pa’ Cuba, Todo está mal y La canción del extranjero, esta última la que más gusta en las presentaciones y una de sus favoritas:

“Siendo una persona que nació en la frontera, me he visto en circunstancias donde ha habido situaciones de carácter migratorio; nada malo, es sólo que viví la experiencia de ser un extranjero y es un tema que me pica”, dijo el músico.

Según se lee en el interior del disco:

“Vengo del desierto está hecho para todos, para quien lo quiere bailar o simplemente escuchar. Su principal objetivo es agradar y tal vez ser parte de tus emociones.”

Algunos temas del disco han llegado a internet en las páginas www.cdbaby.com o www.myspace.com/vengodeldesierto

“Esto no se hizo con la idea de ganar dinero, fue por gusto, por satisfacción personal, porque para mí la música ha sido una bendición, e incluso más allá de seguir tocando está la cuestión de seguir aprendiendo.”

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