Campos, Garrido y Quirarte sobre Taibo II

miércoles, 12 de diciembre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los escritores Marco Antonio Campos, Felipe Garrido y Vicente Quirarte, luego de la aprobación del Senado de la llamada "Ley Taibo" en la que su colega Paco Ignacio podría hacerse cargo de la editorial más importante del estado mexicano, el Fondo de Cultura Económica (FCE), opinaron sobre la pertinencia de su designación. El pleno de la Cámara aprobó los cambios al artículo 21 de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales con 66 votos a favor (Morena, PT y PES), 44 en contra (PAN, PRI, MC y PRD) y dos abstenciones, que permitiría que un nacionalizado mexicano pueda asumir puestos en el gobierno, como es el caso de Taibo II, nacido en Gijón, España. En lo particular, la votación fue de 63 contra 43 y tres abstenciones. La “Ley Taibo” fue turnada a la Cámara de Diputados para su aprobación. La designación del nuevo gobierno para que Taibo II asuma la dirección del FCE, ha generado polémica, no sólo debido al origen del escritor sino a sus declaraciones de la reciente Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde empleó palabras altisonantes contra quienes se opusieron a su llegada. Autor de El olor de las magnolias /La bicicleta, la libertad (2018), Taibo II es desde hace varias décadas ciudadano mexicano naturalizado, y de hecho ha vivido siempre en México. Novelista e historiador, además de anunciar que incorporaría al FCE la dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, ha expresado en líneas generales su empeño en hacer llegar las publicaciones a un mayor número de personas, a un precio muy accesible y de más fácil acceso a la lectura, por ejemplo, reduciendo las ediciones de la famosa serie de los “Breviarios”. El escritor Felipe Garrido (Guadalajara, 1942), actual miembro de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), creador emérito del Sistema Nacional de Creadores de Arte, exdirector de Producción Editorial del FCE y ganador por Conjuros del Premio Villaurrutia en 2011, dijo al respecto: “El Fondo ya ha hecho volúmenes cortos y accesibles, pero no hay que olvidar que el origen del Fondo fue editar obras de economía altamente especializadas, y cuando empezó a tener otras conexiones con la literatura, la crítica, la traducción, no perdió la línea: trabajar para un público altamente especializado. “Ciertamente la editorial no publica muchos libros, quizá no vende muchos ejemplares al año, pero es importante que estén las grandes obras. “La labor de llegar a un mayor número de público lo cubrió la Secretaría de Educación Pública hasta el 2000 con la llegada de Vicente Fox, tenían la colección de Colibrí, dirigida a un mayor número de público y de costo muy barato, eso lo debería de retomar la SEP, pero no desatender al público que está más allá de la frontera del conocimiento. Quizá no son todos, son unos pocos los que pueden y gustan de dedicar ese tiempo a los libros, y ese es un público del Fondo, el que tiene grandes traducciones, sin ellas recibiríamos trabajos de otros países, y eso disminuiría la capacidad del nuestro”. --¿Qué piensa de la posible idea de que el Fondo absorba a la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura? --En tiempos de Sari Bermúdez como directora de Conaculta (ahora Secretaría de Cultura), se habló de lo contrario, de que Publicaciones (del cual era director) absorbiera al Fondo, ante lo cual me opuse rotundamente y conseguí convencerlos, por una razón: Si existe una dirección de Publicaciones y un FCE, tenemos dos criterios, dos maneras de ejercer la edición, la pluralidad, el saber y el pensar, y resumirlo a uno es ceñirse a un solo criterio, a centralizar, y eso aumenta el autoritarismo. Por su parte, el poeta, narrador, ensayista y traductor Marco Antonio Campos (D. F., 1949), asimismo Premio Xavier Villaurrutia por Que la carne es hierba (1982) y quien fuera director de Publicaciones de la UNAM, expresó: “Sí, en el Fondo debe haber un cambio, efectivamente, no esperamos una revolución pero sí que se modifiquen políticas que ya son nocivas, además creo que Taibo II deberá mejorar su conducta y abrirse incluso a los ‘enemigos’, lo que no ha sucedido con mucha frecuencia en el Fondo, porque en realidad ha habido muy poca pluralidad. En México todos hablamos de pluralidad y diálogo, pero pocos los practican. “Taibo II debe recordar que hay que negociar no sólo hacia fuera sino dentro. No sé cuántas franquicias tenga el Fondo, pero que deje las cosas buenas y modifique las malas. Creo que debemos darle esa oportunidad”. A su vez, el también miembro de la AML, exdirector de la Biblioteca Nacional de México y creador de la crónica histórica Fundada en el tiempo. Aires de varios instrumentos por la ciudad de México, Vicente Quirarte (D. F., 1954), dijo brevemente: “Me preocupa que se estén modificando leyes por ‘un caso’ cuando hay cosas más urgentes que atender en el país, creo que eso es lo más preocupante, no es el hecho de que un extranjero pueda acceder a un cargo público. Hay que darle el beneficio de la duda a Taibo II”, dijo. El autor Adolfo Castañón (D. F., 1952), exdirector de la Unidad Editorial del Fondo de Cultura Económica e igualmente miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, prefirió no opinar sobre el tema. En días pasados, el crítico literario Christopher Domínguez Michael, legado a la revista Letras Libres, y que perteneciera al grupo en torno al poeta Octavio Paz en Vuelta --con el que Taibo II siempre estuvo enfrentado--, escribió el día 7 un duro artículo (El Universal) descalificando al autor de la saga del detective Héctor Belascoarán Shyne para dirigir al FCE, mientras que el poeta David Huerta, dos días antes en el mismo diario, tachó de “inconvincente” la defensa que hizo de ´Taibo II la escritora Elena Poniatowska.

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