UNAM, nuevo miembro de la Federación Internacional de Astronáutica

viernes, 7 de junio de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El desarrollo de un microsatélite de menos de 100 kilogramos de peso que puede medir gases contaminantes, es uno de los varios proyectos internacionales por los que la Unidad de Alta Tecnología (UAT) de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, logró ingresar a la Federación Internacional de Astronáutica (IAF), así como el camino directo hacia una nueva carrera que cocina la universidad para 2020: Ingeniería Aeroespacial. Para José Alberto Ramírez Aguilar, jefe del departamento de Ingeniería Aeroespacial y vicepresidente del grupo regional de América Latina y El Caribe (GRULAC), de la IAF, la entrada de la UNAM a esa federación es de suma importancia: “Estar en este grupo como institución educativa es un honor. Ya pertenecía el Instituto de Geofísica de la UNAM en la parte teórica, pero ahora la Facultad de Ingeniería entra en la tecnológica. “Ser miembro de la IAF es muy relevante para la UNAM, para la Facultad, y en especial para la Unidad de Alta Tecnología --ubicada en Juriquilla, Querétaro--, porque demostramos que en México tenemos especialistas en el área espacial, infraestructura y proyectos, y que hemos formado estudiantes desde servicio social hasta doctorado”. La máxima casa de estudios es pionera en desarrollo de tecnología espacial: Por ejemplo, en 1966 puso en órbita el primer microsatélite desarrollado por ingenieros y estudiantes mexicanos (UNAMSAT-B). Proyectos de la UAT Además de la conceptualización y desarrollo de un microsatélite de menos de 100 kilogramos para observar el país y medir la columna de gases contaminantes en la Ciudad de México --mismo que se hace en colaboración con el Instituto Tecnológico de Massachusetts--, y que podría probarse en otras ciudades con altos índices de contaminación; se tomó en cuenta otro satélite de observación de la tierra. Se trata de un trabajo internacional junto al Instituto de Aviación de Moscú, Rusia, y la Universidad Central de Taiwán. La IAF se conforma por entidades académicas, empresas, organismos gubernamentales y privados, ligados con la carrera espacial en todo el planeta. “Gracias a este nombramiento, varias empresas y países de la región que desarrollan tecnología --como Colombia, Costa Rica, Guatemala, Ecuador y Uruguay-- voltean a México para enviar estudiantes a formarse en el área aeroespacial. El ingreso a la IAF nos da un estatus importante de calidad, incluso antes de que la carrera esté en marcha”, finalizó el experto.

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