Cultura

Arte en memoria de "Marichuy", estudiante del Poli asesinada por un maestro

Al grito de “¡Ni una menos!”, se ovacionó a Yesenia Zamudio, quien con lágrimas abrió el programa artístico conducido y moderado por la maestra Lilia Cárdenas.
viernes, 27 de noviembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Uno de los eventos elegiacos más emotivos, organizado por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) en su día, fue el dedicado a la memoria de María de Jesús Jaimes Zamudio (Marichuy), joven estudiante del Instituto Politécnico Nacional (IPN), acosada y asesinada por uno de sus maestros el 15 de enero de 2016.
     
En el Museo Memoria y Tolerancia, Yesenia Zamudio, madre de la víctima, alzó su voz clamando justicia --al unísono de varios colectivos en la lucha contra el feminicidio de Marichuy--, con el fin de llegar a los oídos de las autoridades mexicanas.

La directora de Conavim, María Fabiola Alanís Sámano, cedió la voz a la mamá de Marichuy: “Quiero quemarlo todo y romperlo todo hasta cansarme, hasta ver si así el fuego que tengo dentro se apaga, porque me consume día con día…”. 

Manifestó que su lucha nació de un motivo personal, pero “ahora se vierte en un tema social y multitudinario”, refrendando que no va a descansar hasta que el feminicidio se haya erradicado.

“La que quiera romper que rompa, la que quiera quemar que queme y las que no, que no nos estorben”, lanzó.  

Al grito de “¡Ni una menos!”, se ovacionó a Yesenia Zamudio, quien con lágrimas abrió el programa artístico conducido y moderado por la maestra Lilia Cárdenas. Hubo música, poesía y danza femeninas, con artistas que dedicaron su participación a Marichuy y a las mujeres maltratadas o desaparecidas. 

Actuaron Ximbo y Leiden con “Hasta salvarnos” y “Cuando soñaba”, Ana de los Riscos con el poema “Un Canto al Despertar”, Argelia Guerrero y su coreografía “Estaba la madre rabiosa”, e Iris Bringas cantando, y su compañero músico Jehová Villa Monroy en el pequeño concierto para el cierre.

Entre los asistentes destacaron Francisco Javier Estrada Correa, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; Sayuri Herrera Román, titular de la Fiscalía Especializada en la Investigación del Delito de Feminicidio; Dora María Ramírez Carmona, directora general de ProVíctima (de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos); Araceli García Rico, al frente de la Dirección de la Unidad de Género del IPN; Paloma Zugarazo Ramírez, defensora de los Derechos Politécnicos, y la profesora Laura Angelina Borbolla, coordinadora general de Investigación de Delitos de Género y Atención a Víctimas, de la Fiscalía General de Justicia.
     
Todos ellos extendieron su compromiso de apoyo a la señora Yesenia Zamudio, tomando como precedente el crimen de su hija, un “parteaguas institucional que está generando un cambio”. Reiteraron su interés por acciones prontas en pro de las mujeres, quienes siguen sufriendo violencia, y así poder generar entornos seguros dentro y fuera de las instituciones educativas. 

Araceli García Rico y Paloma Zugarazo, a nombre del IPN, ofrecieron una disculpa pública a la madre de Marichuy, así como su sororidad (palabra que engloba la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género) para proteger a las y los estudiantes del IPN ante cualquier tipo de violencia, asegurando que el “Acosómetro” será otra de las herramientas y acciones que distinguirán al IPN en contra de la agresión a la mujer.

El evento culminó con un minuto de aplausos para Marichuy y las víctimas del feminicidio, recordando que el 25 de cada mes se proclama el “Día Naranja”, ahora en el marco otoñal del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

(con información de Iris Bringas)

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