Arte

La abstracción inmersiva de Mario Núñez

En lugar de organizar exposiciones póstumas para artistas de trayectoria consolidada, el INBAL debería impulsar un programa de muestras individuales de revisión de carrera. Uno de los artistas que sería interesante ver en una antológica o retrospectiva, es el pintor mexicano Mario Núñez.
sábado, 21 de octubre de 2023 · 10:00

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CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- En lugar de organizar exposiciones póstumas para artistas de trayectoria consolidada, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) debería impulsar un programa de muestras individuales de revisión de carrera. Además de exhibir el desarrollo creativo de las firmas, estos proyectos permitirían evaluar los resultados de las becas del Sistema Nacional de Creadores que han recibido, la mayoría, durante varias emisiones.

Uno de los artistas que sería interesante ver en una antológica o retrospectiva, es el pintor mexicano Mario Núñez. Nacido en 1963 y activo desde la década de los años 80, el artista ha estructurado una propuesta que nunca se ha ceñido a tendencias institucionales, ni museísticas ni comerciales. Apasionado de las composiciones pictóricas que exigen ser penetradas por la mirada y no sólo vistas como imágenes bidimensionales, el pintor se caracteriza por una actitud que ha convertido el cambio en su esencia creativa.

En los años 80 y 90 destacó con paisajes de poética surrealista, en los que personajes y objetos de delicada resolución dibujística, existían en atmósferas cromáticas que dividían la composición con tonos distintos de gran intensidad. Desde entonces, el color y la línea han sido los protagonistas de su pintura.

Atraído siempre por el cambio, en el siglo XXI abandonó la figuración para dedicarse a explorar distintas posibilidades pictóricas de la línea. Centrado en el gesto y apoyado en las características físicas de los pinceles, su inicio en la abstracción se basó en trabajar la línea como volúmenes planos que adquirían una identidad particular por la intervención del color. Configuradas como trayectos en movimiento de distintos ritmos, sus líneas planas crecían y se acortaban con la intención de convertir la imagen en un lugar inmersivo para el espectador. Sin embargo, sus lugares, aun cuando repletos de color, carecían de una atmósfera que los convirtiera en unidad.

Mario Núñez, Nocturna, óleo sobre tela, 170 x 200 cm, 2023. Foto: Alejandro Catala / Cortesía de galería Le Laboratoire

Las variantes de la línea continuaron sustituyendo lo plano por una delgadez lineal, que logró hacer del espacio una unidad al incluir atmósferas cromáticas. A partir de entonces, sus líneas, ya sean delgadas o planas, habitan en espacios que convierten las composiciones en “lugares” de inmersión óptica.

Trabajadas como saturaciones de líneas que, ubicadas en diferentes planos, nunca se enredan ni enciman, sus pinturas se diferencian por la relación entre el espacio, la corporeidad cromática de las líneas y sus distintos movimientos.

Perteneciente al establo de la galería Le Laboratoire, en la Ciudad de México, Mario Núñez presenta bajo el título de “Travesías” una selección de obras realizadas entre 2022 y 2023.

Concebidas como “paseos” que realiza en los lienzos a través de la acción gestual de movimientos lineales, sus pinturas son lugares repletos de líneas de distintos grosores que habitan sobre los distintos campos cromáticos que se perciben como fondo. Una unidad entre espacio, línea y color.

Un aspecto muy interesante de su propuesta es la realización de “lugares” diferentes. Trabajados a partir de las variaciones en la configuración y movimiento de las líneas, en su obra más reciente las sustituye casi hasta convertirlas en manchas. Contundentes por la oscuridad de sus tonos --se perciben negros aun cuando no son--, las líneas expanden su corporeidad ampliando la presencia del espacio.

Cercano a las estéticas de expresionistas abstractos como Tomlin, Kline e inclusive Gorki, Mario Núñez ha creado una poética de vocabularios abstractos que no merece nombrarse con referentes figurativos. Sus pinturas no son marañas, ni celosías, ni laberintos. Son variaciones lineales de contundente color.

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