Quintana y Fastlich lamentan fracaso de su proyecto con el Veracruz

martes, 2 de marzo de 2010

MEXICO, D.F., 2 de marzo (apro).- Marcos Fastlich y Raúl Quintana, exdueño y expresidente de los Tiburones Rojos del Veracruz, respectivamente, confirmaron hoy su salida del equipo, cuya franquicia fue comprada por el empresario poblano Mohamed Morales.
          Por medio de una carta dirigida a la opinión pública, Fastlich y Quintana afirmaron que fue una “tristeza” que su proyecto no haya dado los frutos esperados, por lo que decidieron dar un paso al costado.
          “Por cuestiones estrictamente personales decidimos, siempre tomando en cuenta los intereses deportivos del equipo, que este grupo debía dar un paso al costado, aceptando que la relación con algunos sectores no fue óptima”, señala la misiva.
          “El propósito, desde nuestra llegada y hasta el último momento, siempre fue trabajar en beneficio del equipo Tiburones Rojos de Veracruz. Hicimos más de lo necesario y desafortunadamente los resultados no fueron congruentes con nuestro entusiasmo", añade.
          “Sentimos que hicimos un buen papel. Se formó una nómina prácticamente de Primera División, se apostó por la continuidad de un entrenador y se buscó una opción seria para continuar con el objetivo, pero una vez más, el futbol, que no tiene lógica, fue el ganador”, indica.
       Además, Fastlich y Quintana agradecieron al gobernador Fidel Herrera Beltrán y a su gobierno “su apoyo incondicional y su desmedida entrega hacia los colores" del equipo.
         Ambos consiguieron el fichaje de Cuauhtémoc Blanco con los Tiburones Rojos del Veracruz.
          En tanto, Mohamed Morales fue presentado hoy oficialmente como nuevo dueño y presidente del equipo.

Cuestiona diputado la nueva venta del equipo

En tanto, en Jalapa, el diputado Sergio Vaca Betancourt, afirmó que la nueva venta de los Tiburones Rojos del Veracruz entre los empresarios Raúl Quintana y Mohamed Morales “solo ha generado más dudas” en cuanto al manejo financiero del equipo.
    Dijo que durante el gobierno de Fidel Herrera Beltrán el manejo del equipo ha sido “todo un misterio”, caracterizado por “la falta de transparencia”.
    Añadió que la nueva venta del equipo genera “muchas dudas, ya que al ser un recurso de los veracruzanos, se debería informar, por ejemplo, cuándo y en cuánto se vendieron las cartas de los jugadores Franco Peppino, Salustino Candía y Santiago Raymonda”.
    Ante tal “opacidad”, Vaca Betancourt aceptó públicamente la invitación que le hizo Herrera Beltrán desde la tribuna legislativa, el pasado 19 de diciembre, para integrarse al patronato de los Tiburones Rojos de Veracruz, “como contralor interno”.
    Durante esa comparecencia de Herrera Beltrán, Vaca Betancourt exhibió lo que llamó las contradicciones surgidas respecto del monto obtenido por el gobierno estatal por la venta del equipo al empresario Raúl Quintana, quien supuestamente pagó 30 millones de pesos, así como la falta de claridad en torno a las cartas de jugadores y los ingresos obtenidos por el boletaje.
    Al respecto, Herrera Beltrán respondió: “Diputado Vaca Betancourt, como buen habitante del puerto de Veracruz sería bienvenido para integrarse al patronato de los Tiburones Rojos como contralor interno para que puedan tener cuentas muy puntuales en cada una de las operaciones deportivas. Sería muy grato que pudiera aceptarlo”.
    Ante la nueva venta del equipo, el legislador anunció que aceptaba dicho cargo de manera honoraria “sin cobrar un solo centavo”. Para ello, envió una serie de peticiones  que este mismo día haría llegar al secretario de Finanzas y Planeación (Sefiplan), Salvador Sánchez Estrada.
    “Acepto ser contralor del patronato que administra los recursos del equipo de fútbol, puesto que se maneja con recursos estatales y de la Sefiplan, únicamente en el rubro financiero relacionado con los Tiburones Rojos de Veracruz”, subrayó el diputado local.
    Además, Vaca Betancourt solicitó al gobierno de Herrera Beltrán, a través de la Sefiplan, un ejemplar del contrato de comodato celebrado en diciembre de 2007 entre el gobierno del estado y el Patronato del Sistema de Fútbol Veracruz A.C., así como copia de la garantía que debió otorgar éste último y de la terminación del contrato.
    También, pidió copia de los cheques con que se pagaron las cartas de los jugadores Franco Peppino, Salustino Candía y Santiago Raymonda, así como los comprobantes que demuestren su depósito en cuentas bancarias del gobierno estatal y de los estados de cuenta donde conste que los cheques tuvieron fondos y sus importes.
    “¿Qué se vendió a los señores Raúl Quintana y Marcos Fastlich?; es decir, el certificado de afiliación, el nombre comercial y la marca del equipo Tiburones Rojos de Veracruz; la carta de los jugadores o todo lo antes mencionado”, preguntó.
    Además, solicitó copia del comprobante que demuestre que el cheque con importe de 34 millones 500 mil pesos expedido el pasado 18 de diciembre por Operadora de Fútbol TRV, SA de CV, a favor del gobierno del estado a cargo del Banco HSBC. “fue depositado en alguna cuenta bancaria de la Sefiplan, y del estado de cuenta bancaria en que aparezca que tuvo fondos y su monto se acreditó”.
    También pidió copia de los convenios por medio de los cuales el gobierno del estado “facilitó gratis” por 10 años a Raúl Quintana y Marcos Fastlich el estadio Luis “Pirata” Fuente y el Centro de Alto Rendimiento.
        “¿Estas propiedades del estado serán prestadas también gratuitamente al nuevo propietario del equipo, Mohamed Morales?”, cuestionó.
    Según Vaca Betancourt, el equipo corre el peligro de irse a Puebla, de donde es originario su nuevo dueño, “ya que se desconoce si Morales se comprometió a que el equipo permanezca en el puerto de Veracruz”.

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