Afición de Rayados teme por "puente bailarín" en nuevo estadio

sábado, 22 de agosto de 2015
MONTERREY, N.L. (proceso.com.mx).- La infraestructura externa del nuevo estadio de futbol Monterrey, que no tiene ni un mes de inaugurado, ya evidencia fallas. La construcción de la nueva casa de los Rayados, en el municipio conurbado de Guadalupe, fue anunciada en septiembre del 2008. Fue inaugurado el coso 2 de agosto del 2015. Increíblemente, a siete años de su presentación, en el día del estreno, el plan integral de su construcción no había terminado. En torno al considerado inmueble de su tipo más moderno de América Latina había vialidades inconclusas, así como puentes peatonales que no habían sido aún colocados en su sitio. Una de las deficiencias más visibles es el largo puente peatonal, de unos 100 metros, que conecta la explanada norte del coloso con el estacionamiento en el interior de la Expo Feria Guadalupe, en la colonia La Hacienda, por donde llega una parte sustancial de aficionados. El andador, edificado por la empresa Pacsa, es conocido ya como el “puente bailarín”, debido a que en los momentos de mayor congestionamiento se estremece sensiblemente. Hay quienes han medido los desplazamientos hacia los lados hasta en 13 centímetros. Al desconocer el problema estructural, los aficionados temieron que la obra se derrumbara. El alcalde priista de Guadalupe, César Garza, reconoció que hubo fallas en la construcción, responsabilidad del club, aunque descartó que hubiera peligro. Sus palabras no han sonado convincentes. “Hubo un error de diseño, de quien diseñó y construyó el puente. El puente sí cumple con las especificaciones de seguridad, para que no se caiga, pero es por ese tema de la oscilación. Evidentemente hubo un cálculo que no se apegó a lo esperado. El puente no fue construido por el municipio, es parte de la estructura del estadio de futbol”, declaró a Milenio. El paso peatonal cruza por encima del río La Silla, en su tramo del bosque La Pastora, donde está construido el embudo. Desde el juego dominical de estreno, ante el Benfica de Portugal, los aficionados se sorprendieron de los movimientos en la estructura, que ocasionaba inquietud generalizada. Desde entonces se jugó otro partido, contra Pachuca, que también desató los mismos comentarios de reproche sobre la seguridad del puente. En un recorrido efectuado este sábado, a las 18:00 horas, antes del juego contra los Guerreros, se percibió el mismo remecimiento. Por el lugar pasó la porra de unos 500 aficionados de la denominada porra San Roque. Los jóvenes, con batucada, ya conocían los problemas estructurales y, por lo mismo, en el punto más elevado del puente, a una altura de unos 30 metros sobre el lecho del río, comenzaron a saltar. El piso osciló perceptiblemente, lo que desató gritos de hombres y mujeres que, bromeando, anticipaban un derrumbe. En cuatro de las grandes columnas que sostienen la estructura, trabajadores colocaban antes del juego tensores unidos al piso, con cimientos de 12 metros de profundidad, para mantenerla fija. Pero los movimientos continuaron. Reiteradamente, Rayados ha dicho que no hay problema con el “puente bailarín”. El 12 de agosto, luego del partido inaugural, el club tuvo que responder “en atención a los diferentes testimonios que conocemos por parte de los aficionados”. La institución señaló que evaluaría “lo necesario” sobre el traslado del puente peatonal; que los parámetros contemplados en normas internacionales indicaban que los movimientos eran previsibles y normales; que el puente era una construcción segura, “descartando consecuentemente que represente riesgo alguno para sus usuarios”. Se fue la luz En el primer partido sabatino en el estadio, ante Santos, se fue la luz Según la transmisión de radio, en los vestidores a oscuras, los jugadores tuvieron que ponerse el uniforme iluminándose con sus teléfonos celulares. Desde antes de que iniciara el duelo correspondiente a la Jornada 6 del torneo Apertura 2015, se reportó la suspensión del flujo de energía eléctrica. No había aire acondicionado en los palcos y las pantallas gigantes estaban apagadas. Los comentaristas de Multimedios radio tuvieron que hacer su transmisión previa al partido por teléfono celular. A las 20:15 horas inició el cotejo, que disfrutaron los 51 mil aficionados que caben en el gran teatro futbolero.

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