Muere el exjugador de la NFL Laurence Phillips; se habría suicidado en su celda

jueves, 14 de enero de 2016
MÉXICO, DF (apro).- Envuelto en problemas legales desde que era universitario, el corredor estrella de la Universidad de Nebraska, Laurence Phillips, fue hallado muerto en su celda en una prisión de California, donde purgaba una condena de 31 años por diversos delitos y esperaba otra sentencia por el presunto asesinato de su compañero de celda. Según autoridades de la prisión Kern Valley State, ubicada en la localidad de Delano, California, se desconocen las causas de la muerte del exjugador pero todo apunta a que se trató de un suicidio, informó la agencia Efe. De acuerdo con un comunicado de la cárcel, empleados de la prisión realizaban revisiones de seguridad poco después de la medianoche, hora local, cuando hallaron a Phillips, de 40 años, sin responder en su celda. Phillips fue llevado a un hospital local donde fue declarado muerto una hora y media más tarde. El también exjugador de la NFL, quien jugó con los equipos de los Rams de San Luis, Dolphins de Miami y 49ers de San Francisco, estaba preso desde octubre de 2008. Cumplía una condena de 31 años por varios cargos, incluido violencia doméstica, daño corporal, secuestro y robo de vehículos. En dos ocasiones intentó ahogar a su esposa y atropelló a tres jóvenes con un automóvil. Además de la condena que cumplía, estaba siendo juzgado por el presunto asesinato de su excompañero de celda en la prisión a quien presuntamente estranguló, y de haber sido declarado culpable podría haber sido condenado a pena de muerte. Phillips estaba en una celda de aislamiento desde abril del año pasado, debido a que presuntamente mató a Damion Soward, de 37 años, primo del exjugador de la University de Soutthern California y de la NFL, el receptor abierto R. Jay Soward. Apenas el martes pasado un juez del Condado Kern estableció que había suficiente evidencia para juzgar a Phillips por la muerte de Soward. Tras la determinación, el abogado de Phillips, Jesse Whitten, dijo que estaba sorprendido porque en ningún momento su cliente mostró sentirse deprimido, por el contrario –dijo—colaboraba de una manera “muy inteligente” en su defensa y estaba confiado que podría abandonar la cárcel y tener una segunda oportunidad.

Comentarios