Así destruye a un atleta la Federación de Taekwondo

domingo, 27 de octubre de 2019
El acoso y los castigos físicos y mentales obligaron a Vaslav Ayala a abandonar la Selección Nacional de Taekwondo. Este joven, triple medallista en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, denuncia que sistemáticamente el entrenador coreano Kang Young Lee lo agredió, con el consentimiento de Raymundo González, presidente de la federación deportiva. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Vaslav Ayala se retiró del taekwondo en la cumbre de su carrera. El campeón mundial de 2014 y triple medallista en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018 en la modalidad de poomsae cortó su proceso rumbo a los Juegos Panamericanos de Lima 2019, temeroso de que sus propios entrenadores le causaran una lesión, y agobiado por los abusos, excesos y favoritismo de quienes dirigen este deporte en México. Antes de que lo destruyeran físicamente, decidió renunciar al deporte de alto rendimiento. Recuerda cómo psicológicamente lo despedazaron antes y después del Mundial de 2016, cuando perdió siete kilos porque el entrenador coreano Kang Young Lee lo hizo responsable de entrenar a sus compañeros y a sí mismo. Sin haber ganado medalla en dicha competencia, Ayala regresó partido del cuerpo y del alma: con contracturas musculares y lesiones por las cargas de entrenamiento y por la declaración lapidaria de Kang: “Después de ganar debes aprender a perder. Es tu obligación compartir tus conocimientos y experiencia con tus compañeros”. Vaslav fue agredido con el consentimiento de distintos miembros de la Federación Mexicana de Tae Kwon Do (FMTKD) y del propio presidente, Raymundo González. Esta es la historia de cómo destruyeron la carrera de un deportista: “Los resultados de la selección nacional, al menos en mi experiencia, deriva del compromiso, la voluntad y del corazón de cada uno de los atletas que está muy por encima del compromiso del personal administrativo y operativo de la federación que nos regula, dirige y representa”, escribió el atleta el 18 de enero en una carta que envió a la directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Ana Gabriela Guevara. En la misiva donde le explicó a la dirigente deportiva las razones de su renuncia a la selección nacional, Ayala añadió: “En el trabajo interior de la federación prevalece el desinterés hacia los atletas, con acciones y omisiones reiteradas y en perjuicio de los mismos, situación que ha llegado a afectaciones económicas, en la reputación de la persona e, inclusive, a afectaciones graves de salud para los deportistas, quienes no son considerados como personas, sino simples objetos fácilmente reemplazables, pese a tener y dar resultados favorables para México (…) “Estas negligencias no sólo son ignoradas, sino que llegan a esconderlas para así culpar a los deportistas por sus resultados y, con eso, justificar su expulsión o remplazo, tal y como ocurrió en los procesos de los Juegos Centroamericanos Barranquilla 2018, y fue más notorio en el mundial de la especialidad en Taipei el mismo año.” La directora de la Conade hasta ahora no ha respondido la carta ni se ha interesado en hablar con el deportista.   Polémico entrenador   La carrera de Vaslav Ayala comenzó cuando tenía siete años y pocas personas en México sabían de esa modalidad del taekwondo llamada poomsae o formas, que consiste en una combinación de defensas y ataques ejecutados en una línea de movimientos contra adversarios imaginarios. A los 12 años empezó a competir. Le tocó picar piedra junto con Patricia Rodríguez y Ollín Medina hasta que esta disciplina logró ganarse un lugar en los calendarios centroamericanos y panamericanos. En el Mundial de Aguascalientes 2014 se convirtió en campeón en dupla mixta junto con Ollín Medina. También fue subcampeón en individual. A partir de 2016, cuando Raymundo González asumió la presidencia de la FMTKD, se descompusieron las condiciones de los entrenamientos. Ante la falta de respuesta de la Conade a la carta de su hijo, la madre de Vaslav, Valeria Talavera, también le escribió una misiva de ocho hojas a Ana Guevara y turnó una copia al director de Alto Rendimiento, Arturo Contreras. En ella describió cada injusticia, maltrato, falta de atención e, incluso, el hambre que padeció el atleta. De ahí se desprende que para el Campeonato Mundial de Lima 2016 los seleccionados nacionales se concentraron en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (Cnar) y que el entrenador nacional Kang Young Lee siempre estuvo ausente. El preparador coreano tiene unas escuelas del mismo nombre en la ciudad de Monterrey, por lo que acostumbra sólo ir a visitar a los seleccionados nacionales al Cnar, o bien los obliga a viajar a dicha ciudad para entrenarlos en las instalaciones de su academia. Para el proceso de Lima 2016, Kang Young Lee no echó mano de los equipos multidisciplinarios del Cnar para trabajar con los formistas, pero sí sometió a Ayala a un sobreentrenamiento, pues no sólo tenía que hacer su propio trabajo, sino también enseñarles a sus compañeros. El profesor se desentendió de los seleccionados nacionales y trasladó su responsabilidad al muchacho, que llegó desgastado al mundial, con siete kilos menos, y volvió lesionado. “Al regresar le indicó a mi hijo que lo que le sucedió era lo planeado, que después de ganar debía aprender a perder y que eso lo había comentado con los entrenadores y varios administrativos de la federación y estaban de acuerdo. “Lo ocurrido no fue un caso fortuito, sino consensuado por varios miembros de la Federación Mexicana de Taekwondo, (le dijo) que después de ganar era su obligación compartir sus conocimientos y experiencia con sus compañeros. “Con mucho dolor y coraje, mi hijo vivió tal circunstancia, la traición de su entrenador con el conocimiento de la nueva administración de la federación. Pese a la traición abierta y directa aún se encontraba presente su deseo de seguir trabajando, por lo que tuvo que sanar física, emocional y mentalmente, y entender que si quería continuar representando a México, debía mantenerse callado y no exhibir ni a los entrenadores ni a la federación”, escribió Talavera en la carta de la cual Proceso tiene copia. Para el US Open 2017 Ayala fue marginado. Pese a los gruesos presupuestos federales que históricamente ha recibido la FMTKD se le informó que si deseaba participar tenía que cubrir los gastos del viaje. La familia Ayala Talavera no estaba en condiciones económicas para pagarlo y el atleta se quedó fuera. En septiembre de ese año se mudó al Cnar por petición de la federación. Otra vez el entrenador y su auxiliar, Norma Angélica Martínez, ignoraban a los médicos y nutriólogos que la Conade puso a disposición de los seleccionados nacionales. De acuerdo con la denuncia de Valeria Talavera, sólo tomaban en cuenta a la psicóloga (Paulina García) con quien manipulaban a los atletas. Incluso acusó a la metodóloga Mónica Fontes de estar en complicidad con los federativos y entrenadores. “Hubo una epidemia de enfermedades gastrointestinales. Los atletas de taekwondo y los de otras disciplinas recaían gravemente por esos padecimientos al grado de que una atleta necesitó hospitalización, cosa que no se reportó porque los médicos no lo registraron en expedientes, ni se contabilizaban los casos. “Todo se manejaba como casos aislados, cuando se trató de una epidemia seria: desinfectaron comedor, cocina y dispensadores de agua, que estaban contaminados. Esto es evidencia de las omisiones y negligencias por parte de las federaciones y los enlaces (con la Conade y la metodóloga Fontes) que no ponen real atención ni cuidado en los atletas. A ellos sólo les importan los resultados a costa de la salud y esfuerzo de los propios deportistas”, redactó sobre una concentración. En esa ocasión Ayala informó que se le había diagnosticado una malformación en la espalda que le impedía realizar los saltos mortales que se hacen en el poomsae freestyle, pero que no tenía ningún impedimento para hacer el tradicional. Durante su participación en la prueba de duplas mixtas con Daniela Rodríguez en el US Open 2018 de Las Vegas, Ayala se lesionó como consecuencia del sobreentrenamiento y no tuvo una ejecución que les permitiera ganar medalla. El jefe de los entrenadores, Alfonso Victoria, y el auxiliar Víctor Hugo Arroyo lo acusaron de haber fingido la lesión para perjudicar a su compañera, toda vez que Ayala había manifestado que quería hacer pareja con Fabiola Olivares, su novia. Los entrenadores concluyeron eso después de que Ayala, tras haber recibido atención de parte del fisioterapeuta Eduardo Acevedo, pudo competir en la prueba individual y obtuvo una presea. Pese a que durante tres semanas estuvo en sesiones continuas de fisioterapia se granjeó la animadversión de Victoria, quien insistió en que perjudicó a Rodríguez. Convencida de la “falta de profesionalismo” del atleta, Norma Martínez también comenzó a acosarlo. “Ten cuidado con tus acciones porque pueden afectar a terceros”, le advirtió en tono amenazante. Por instrucciones de Kang Young Lee, los seleccionados nacionales de la rama varonil fueron obligados a viajar a Monterrey, porque el coreano no quería desatender su negocio particular. En las instalaciones de su academia, Ayala volvió a lesionarse: un esguince de segundo grado que se le atendió sólo aplicándole hielo. Nadie tenía el número de póliza del seguro que la Conade proporciona a los atletas y fue hasta un día después que pudo recibir la atención necesaria para descartar una fractura. La lesión lo dejó fuera del selectivo para Barranquilla 2018 y del torneo México Open.   Ignorado   Para el Campeonato Mundial de Taipei 2018 otra vez le jugaron una mala pasada a Ayala: los federativos le pidieron que pagara los 75 dólares correspondientes al trámite de una visa urgente. El deportista accedió, pero pidió el comprobante de pago. Entonces le informaron que ya estaba cubierto el gasto. Ya estando en Taipei, el director de Selecciones Nacionales, Jorge Reynoso, le pidió que pagara 75 dólares por concepto de su ficha de inscripción, porque estaba registrado en dos pruebas, individual y tercia. Vaslav confesó que no tenía dinero para cubrir el gasto. “Para pagar la ficha se pidió a los atletas del Cnar que cooperaran. Al no tener éxito, el delegado José Antonio González terminó cubriendo de su bolsillo –según dijo–, señalándole a Vaslav que era en calidad de préstamo y que se lo pagara al regresar a México, dado que ya estaba inscrito y existía el compromiso político internacional que debía competir. Pese a los obstáculos, Vaslav Ayala se convirtió en triple medallista. “Quienes administran la federación han caído en aspectos más que infrahumanos: hay desatención, corrupción, impunidad, acoso, ataque despiadado para someter y quebrar a los atletas para conseguir los resultados que ellos desean por conveniencias personales y económicas. Cualquier problema que surge lo ignoran o culpan a la Conade y están conscientes de que ningún atleta que esté compitiendo dirá una palabra por miedo a represalias”, acusó Talavera. Como tampoco hubo respuesta de Ana Guevara a su misiva, Valeria Talavera se comunicó telefónicamente a la Conade. Por fin, a finales de marzo la citaron para reunirse con el subdirector de Calidad para el Deporte, Israel Benítez, y con Arturo Contreras. Al final la recibió Víctor de Lucio, quien se presentó como el jefe de Deportes de Combate de la dependencia federal. Estuvo acompañado de Fontes. Ambos desestimaron los señalamientos del atleta y su mamá. En mayo último, Ana Guevara anunció que los deportistas mexicanos deben acudir a su federación para tratar cualquier problema y les pidió que dejen de ir a quejarse a la Conade. Pese a las medallas mundiales que Ayala obtuvo, la Conade no lo dio de alta como beneficiario de una beca del Fondo del Deporte para el Alto Rendimiento (Fodepar) porque el entonces director de Alto Rendimiento, Idulio Islas, simplemente no quiso registrarlo. Ayala sólo recibió una beca de 5 mil pesos que perdió cuando entregó su carta de renuncia. Quien sí cobra una beca en el fideicomiso Fodepar es Kang Young Lee; recibe 35 mil pesos mensuales mientras atiende sus academias en Monterrey. En agosto de 2014 Proceso publicó que el taekwondoín neoleonés Juan Neftalí Lozano López sufrió problemas cardiacos como consecuencia del exceso de entrenamiento. Sus padres interpusieron una demanda por negligencia y bullying contra Kang Young Lee, quien maltrató e infligió castigos al adolescente, promesa en este deporte que con siete medallas brilló en cuatro ediciones de la Olimpiada Nacional.