El Atlante vuelve a la Ciudad de México

domingo, 27 de septiembre de 2020
En entrevista con Proceso, el nuevo dueño de los Potros de Hierro, Emilio Escalante, se declara atlantista desde niño y detalla cómo adquirió el equipo, cuáles son sus planes para regresarlo a la división estelar del futbol mexicano y con qué recursos financieros y deportivos cuenta para conseguirlo.  CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El empresario Emilio Escalante Méndez se convirtió en el nuevo dueño del Atlante, el club de la Liga de Expansión MX que compró con la única finalidad de regresarlo no sólo a la Ciudad de México, también a la Primera División en cuanto la Liga MX permita el ascenso, lo cual ocurrirá a más tardar en dos años. En entrevista con Proceso, Escalante explica que para quedarse con el equipo aceptó terminar de pagar el adeudo que los anteriores dueños –Gabriel Solares, Greg Taylor y Manuel Velarde– aún tenían con el Grupo Pegaso de Alejandro Burillo Azcárraga, quien en 2007 decidió llevarse al club azulgrana a Cancún, donde los gobernadores priistas Félix González Canto y Roberto Borge le dieron recursos públicos para operar. Asimismo, a Solares, Taylor y Velarde les pagó la parte de la sociedad que les pertenecía y donde él era dueño de 10%, proporción que adquirió en 2019. Escalante cuenta que al principio se había asociado con Solares, Taylor y Velarde para adquirir las franquicias de Gallos Blancos de Querétaro y del Atlante con la intención de que el equipo azulgrana subiera a la Liga Mx. Como esto no ocurrió, el empresario determinó no continuar en el proyecto de Gallos e invertir su dinero únicamente con los Potros de Hierro, equipo del cual ha sido aficionado desde niño.
Debes leer: Atlético Ensenada: Las penurias de un club marginado
“Yo ya asumí el equipo, lo tengo en mis manos y el proyecto se inició de cero hace dos meses, con una buena relación con el Grupo Pegaso. Ahorita es un traspaso. Una parte todavía pertenece a Grupo Pegaso y hay que liquidar eso. El Atlante no era al 100% del grupo de Gabriel Solares. El equipo se ha estado pagando y hay términos para pagarlo a plazos en ciertos años. Creo que la deuda la puedo liquidar en 2021 y ya sería completamente mío el equipo”, detalla. –¿Peleó con Gabriel Solares y los otros socios, como trascendió, o quedaron en buenos términos? –No hubo pelea. Lo que pasó es que íbamos en un proyecto juntos, que era Gallos Blancos de Querétaro y Atlante. Al poner los posicionamientos de lo que cada quien quería, yo dejé claro que si estaba entrando al futbol es por el Atlante, si no, no me interesaba. No entré al futbol por comprar un equipo, si no, lo hubiera hecho yo solo. Atlante es mi pasión, mi equipo, y le tengo cariño. "Yo decidí que Gallos Blancos de Querétaro no era lo que yo quería, y menos sabiendo que no íbamos a poder franquiciar (comprar un equipo en Liga Mx para llevar al Atlante de la extinta Liga de Ascenso al máximo circuito). Llegamos a un acuerdo y yo me quedé con el Atlante y ellos se quedaron en el otro proyecto. Acabamos sanamente”. –¿Cuánto invirtió usted en el Querétaro? –Nada. Me bajé de ese proyecto y ya no puse dinero. Tampoco sucedió, como se mencionó, que yo casi llegaba como el salvador con el dinero. No era el socio que ellos estaban necesitando para comprar a los Gallos. Yo iba a entrar con una parte y ya. –¿Tampoco lo engañaron ni le tomaron el pelo con la promesa de subir al Atlante a la Liga Mx en el lugar de los Gallos Blancos? –No, ni me llevaron con mentiras. Si estaba con ellos fue sólo porque yo quería al Atlante en Primera División, pero después no se pudo dar ese paso ni se iba a poder dar, y por eso me hice a un lado. Dije cuál era mi parecer y ellos se quisieron quedar allá. “Les liquidé su parte de la sociedad, que era 60% del equipo. Mi compromiso es pagarle a Pegaso lo que se le debe y llevar al Atlante lo antes posible a Liga Mx. Tenemos dos años para hacerlo.” –El certificado de afiliación que está en la Liga Mx entonces está a nombre de Grupo Pegaso… – Sí, es el certificado de afiliación que ha tenido el Atlante toda la vida. –¿Una vez que usted sea el dueño al 100%, cambiará la razón social del equipo? –No lo sé. Lo estoy viendo fiscalmente con unos especialistas. Haremos lo que más convenga. Si nos conviene mantener el nombre como está, lo dejamos, o si no, lo cambiaremos. Aunque en el torneo Guardianes 2020 de la Liga de Expansión MX ya se han jugado cinco jornadas, el Atlante sólo ha disputado tres encuentros. Antes del arranque de la competencia el club reportó que 15 de sus jugadores habían dado positivo en la prueba de covid-19, razón por la que los duelos ante Venados de Mérida y Tlaxcala FC fueron pospuestos.

El estadio seguirá

La primera alegría que le llegó a los azulgranas en su regreso a la capital del país fue el triunfo en la Ciudad de los Deportes ante los líderes del torneo, los Cimarrones de Sonora, con un golazo del zaguero Edson Partida al minuto 79, para sumar sus tres primeros puntos que los colocan en la posición 13 de los 16 participantes. El plantel del Atlante es uno de los más jóvenes de la Liga de Expansión MX, con un promedio de 22 años. No cuenta con futbolistas extranjeros. El dinero no alcanza para contratar jugadores con sueldos elevados. De paso, dice Escalante Méndez, contribuye a desarrollar el talento nacional, uno de los objetivos de este circuito. A excepción del delantero Lizandro Echeverría, todos los jugadores del Atlante se fueron a los Gallos Blancos de Querétaro. Así lo acordó el grupo de Gabriel Solares con Emilio Escalante. Aunque el director técnico Mario García declaró hace alrededor de un mes que contratarían jugadores de la categoría sub 20, la realidad es que el Atlante armó un plantel con jugadores de la extinta Liga de Ascenso y los que encontraron disponibles en algunas visorías que realizaron con el tiempo en contra. "Como todo fue muy rápido, decidimos que lo mejor era que se llevaran a su plantilla. El Atlante no se armó con jugadores de fuerzas básicas porque no teníamos. Nos llegaron jugadores jóvenes de muchos lados, que es a lo que apostamos, puros mexicanos. Nos estamos acoplando a lo que marca el reglamento de los topes salariales que pide la Liga de Expansión. “De entrada, la idea de la Liga es primero darle la oportunidad a los muchachos mexicanos, talento que hemos ido rezagando con muchos extranjeros. No estoy en contra, bienvenidos al Atlante ídolos como Chamagol, Luis Gabriel Rey o Federico Vilar, pero sí queremos armar una base fuerte con mexicanos. Creemos que cuando se abra el ascenso estaremos listos para levantar primero la mano. El Atlante pertenece a la Liga MX, no a la de Expansión.”
Te recomendamos: Los (falsos) dilemas del futbol mexicano
Cuando desapareció la Liga de Ascenso MX, los dueños de los clubes de la Liga MX anunciaron que a cada equipo que continuara en la Liga de Expansión le entregaría 20 millones de pesos al año para operar, a razón de 2 millones mensuales. –¿Cuánto dinero ha gastado hasta ahora? –Poquito, realmente. Nos hemos limitado a lo que nos pidió la Liga. Tenemos un presupuesto mensual (los 2 millones de pesos) y apretamos todos los números para llegar a ese tope y no salirnos de ahí. El 50% de lo que nos dan es para lo deportivo y el otro para estructura. Es un proyecto deportivo de 10 millones de pesos por temporada. Así ya no pongo nada de mi bolsa. También tenemos los tres patrocinios que llegaron con nosotros, que son Electrolit, Perdura (marca de adhesivos para pegar pisos) y la casa de apuestas BetCris. –¿Qué pasó con los patrocinadores que tenía el Atlante en Cancún? –No llegamos a un acuerdo. Llegamos a la Ciudad de México y cambiamos todo, no nos trajimos nada de Cancún. Metimos una empresa de marketing nueva que además maneja las redes sociales, donde nos ha ido muy bien. No pudimos salir a tiempo con los uniformes, pero es lo que estamos haciendo: diseñar y operar el plan sobre la marcha, porque sólo tuvimos dos meses para empezar de cero. "Claro que el equipo necesita patrocinios para tener finanzas sanas. Por eso ahorita estamos viendo cómo nos va con los muchachos. Queremos que sea un equipo de lucha, que ataca, muy dinámico, con mística y garra. Necesitamos inversionistas y serán privados. La Liga es muy clara y no se permite financiamiento de los gobiernos. Si más adelante hay algún socio interesado en sumarse, no me cierro a eso, siempre y cuando nosotros tengamos el control del equipo.” Para jugar en el estadio de la Ciudad de los Deportes, antes estadio Azul y también Azulgrana, la directiva del Atlante firmó un convenio por dos años con la familia Cosío, propietaria también del Frontón México y del equipo de basquetbol Capitanes. El Atlante pagará una renta por cada partido, lo cual también le da derecho a entrenar una que otra vez en el estadio. Escalante indica que están buscando un lugar para hacer su centro de formación, que es otro de los requisitos indispensables de la Liga de Expansión MX. Por lo pronto el Atlante regresó a los campos del Seminario Menor, en la avenida Acoxpa, al suroriente de la Ciudad de México, que ha albergado en diferentes momentos a los Potros de Hierro, el Cruz Azul y el América. La familia Cosío le dijo a Escalante que el estadio ya no será demolido para construir en ese terreno un centro comercial. Anuncia que en breve firmarán un acuerdo para remodelar y pintar el estadio con los colores azul y grana. El proyecto de Escalante también prevé crear una escuelita de futbol en cada una de las 16 alcaldías de la Ciudad de México, proyecto que espera arrancar el próximo año, una vez que haya terminado el confinamiento por la pandemia de covid-19. Y añade que las escuelas atlantistas se extenderán también a los estados del país que estén interesados. Actualmente una opera en Cancún y otra en Guadalajara. “El Atlante va a supervisar todas las escuelas. Vamos a crear un sistema de juego en el que tiene que haber reglas, no como antes, que se deja que entrenen como quieran. Esto nos dará un semillero, a los muchachos que necesitamos en nuestras fuerzas básicas. En la escuela que está en Cancún hay dos divisiones, y fue un proyecto tan importante que llegó a tener como 300 o 400 jugadores.” El exfutbolista Jorge Santillana es el presidente deportivo del club. La razón por la que fue designado es porque es compadre de Emilio Escalante, además de que estuvo casado con una cuñada de él.
Ojo: Crisis absoluta en el futbol mexicano
Santillana, quien destacó en el futbol mexicano por los torneos que jugó con los Pumas, está por primera vez al frente de un equipo y en él confía el dueño del Atlante para que el club alcance los primeros lugares de la tabla. “Tenemos relación desde que él jugaba, es una persona de mucha confianza; es mi gente, es mi familia. Después de retirarse como jugador no había querido involucrarse como directivo, pero tiene capacidad. Ve el futbol muy bien desde fuera, sabe lo que es el vestidor y los entrenamientos. Ha hecho una excelente mancuerna con Mario García y, bueno, es mi compadre: él bautizó a uno de mis hijos y yo le bauticé a sus cuates. Mis hijos también son atlantistas, entonces confío mucho en él.” Escalante, de 56 años, es un empresario que en sus inicios estuvo involucrado en el ramo de las ferreterías. Administrador de empresas, hace más de dos décadas fundó Dequivamed, la firma de vacunas antirrábicas caninas y felinas que vende a los gobiernos estatales, y también distribuye otros medicamentos, como los sueros para picaduras de alacranes. –¿Por qué entró al futbol, si los dueños de otros clubes aseguran que no es negocio y que hay un sufrimiento financiero en la Liga? Alejandro Irarragori incluso dijo que se está desangrando y urge cambiar el modelo de negocio. –No creo que sea un acto de valentía. Tenemos que saber a qué venimos. Sí es muy complejo este negocio, pero no me arrepiento. Sabemos que manejar equipos siempre ha sido caro, pero también que bien administrados y con buenos patrocinios sí operan con números negros. “Mi empresa es una y no la mezclo con el futbol. Hay que inflar el globo, pero también sacarle el aire para que no reviente. Alejandro lo dice bien: hay que voltear a ver los mejores modelos de negocios y apostar a que haya empresarios serios y comprometidos que hagan las cosas bien.” Esta entrevista forma parte del número 2290 de la edición impresa de Proceso, publicado el 20 de septiembre de 2020 y cuya versión digitalizada puedes adquirir aquí