Papa Francisco

Kevin Joseph Farell, el reemplazo exlegionario del Papa Francisco

El cardenal camarlengo fue un integrante de la Legión de Cristo y su figura llamó la atención de analistas, luego de la operación a la que se sometió el líder de la iglesia.
lunes, 5 de julio de 2021

ROMA (apro).- La cirugía de colon del Papa Francisco, quien según el Vaticano se está recuperando favorablemente tras ser sometido a una operación que no había sido previamente anunciada, ha puesto este lunes el foco sobre la figura del cardenal camarlengo, Kevin Joseph Farell, un antiguo integrante de la Legión de Cristo.

De acuerdo con lo comunicado por la Santa Sede, Francisco, de 84 años, está en “buenas condiciones”, tras ser operado el domingo por “estenosis diverticular” en el colon, en una intervención que duró alrededor de tres horas y supone que el Papa permanezca al menos siete días ingresado en el hospital Gemelli de Roma.

“El Papa Francisco se encuentra en buenas condiciones generales", precisó este lunes el portavoz papal Matteo Bruni en un comunicado. 

Bruni agregó que "la cirugía de estenosis diverticular realizada la noche del 4 de julio involucró una hemicolectomía izquierda y duró alrededor de tres horas", con anestesia completa, para una extirpación parcial del colon.

"Se espera una estancia en el hospital de unos siete días, salvo complicaciones", concluyó Bruni, a media mañana, sobre la inesperada internación del papa Francisco, que coincidió con el anuncio —este sí realizado con antelación, la semana pasada— de la suspensión para el mes de julio de las audiencias de los miércoles del Papa.

En este panorama, los ojos de muchos observadores recayeron hoy sobre el cardenal Farell, quien, como dicta el canon 335, reemplaza al Papa como jefe de la Ciudad del Vaticano cuando éste está “completamente impedido” de ejercer sus funciones, algo que de momento sólo se ha verificado cuando el domingo Francisco estaba bajo anestesia general.

Un perfil llamativo

Aun así, el perfil de Farell, un cardenal sobre el que no se ha oído hablar mucho en Roma en estos años, captó la atención de muchos analistas, más aún que el purpurado tiene un perfil no ajeno a episodios que han levantado alguna sospecha.

Nacido en 1947 en Dublín y licenciado en teología y filosofía, entró en 1966 en la congregación de los Legionarios de Cristo, el controvertido grupo ultraconservador, fue ordenado sacerdote en 1978, y sirvió como capellán del movimiento legionario de Regnum Christi en la Universidad de Monterrey.

Además, también fue obispo auxiliar en Washington en los años en los que allí gobernaba Theodore Edgar McCarrick, el excardenal reducido al estado laical por Jorge Mario Bergoglio después de que quedaran probados abusos sexuales suyos contra menores.

Aun compartiendo la misma sede con McCarrick, siempre ha declarado desconocer los abusos cometidos por su superior. Nombrado obispo de Dallas en 2007, Farell conservó ese cargo hasta que en 2016 Francisco le pidió formar parte de la curia romana. Ese mismo año, además, el Papa lo nombró cardenal.

Farell, en la actualidad, es el prefecto del dicasterio para los laicos, la familia, y la vida, y ya no es miembro de la Legión de Cristo, grupo que abandonó en una fecha no señalada en su biografía oficial (aunque algunas fuentes indican que ocurrió en los años 80).

Solo unos momentos

La noticia de la operación del Papa fue primero difundida en la noche del domingo por el Vaticano a través de una brevísima comunicación en la que se informó que el pontífice había sido operado.

"El Santo Padre, internado por la tarde en el Policlínico A. Gemelli, fue sometido esta noche a una operación quirúrgica programada para la estenosis diverticular del sigma", dijo el domingo, a las once y media de la noche, horario de Roma, el portavoz Bruni.

El Papa “reaccionó bien a la operación”, agregó Bruni, al explicar que la cirugía había estado a cargo del médico Sergio Alfieri.

A continuación, desde la oficina de prensa del Vaticano, no se dieron detalles muy precisos de la intervención, pero sí Bruni precisó que, ya este lunes en la mañana, el Papa se encontraba “despierto y respirando espontáneamente”, lo que sugirió que ya no se planteaba la entrada en acción del llamado cardenal camarlengo.

La razón es que hubo un impedimento “solo en las horas de la sedación por anestesia”, opinó el vaticanista Francesco Antonio Grana. “En el momento en el que terminó el efecto de la sedación, el pontífice volvió a ser lúcido y en el pleno de sus funciones”, añadió.

“Tanto que al día siguiente, la sala de prensa del Vaticano publicó, como costumbre, el habitual boletín del mediodía con los nombramientos y las renuncias decididas por el Papa”, concluyó Grana.

Distinto sería si, por alguna razón, se producen nuevas complicaciones en los próximos días.

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