Razones de Estado impiden castigar a exdictadores: Castresana

viernes, 6 de diciembre de 2002
Guadalajara, Jal (apro)- Tras manifestar su desacuerdo sobre las opiniones del subcomandante Marcos en torno al juez español Baltasar Garzón, el fiscal anticorrupción de ese país, Carlos Castresana, dijo el jueves que a pesar de no haber llevado ante los tribunales internacionales al general Augusto Pinochet, no se siente desilusionado porque, a pesar de todo, en los últimos años ha habido "avances históricos impensables en contra de los crímenes de lesa humanidad Entrevistado después de una conferencia magistral sobre derecho internacional que ofreció en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL), Castresana, el mismo que acusó a los exdictadores Pinochet y Jorge Rafael Videla, de Chile y Argentina, respectivamente, reconoció que aún falta un largo camino para llevar ante los tribunales internacionales a ese tipo de violadores de los derechos humanos Cuando se le preguntó qué panorama avizora para llevar ante los tribunales a quienes cometen crímenes imprescriptibles, como las torturas, las desapariciones forzadas, etcétera, Castresana repuso que hay que ser realistas "Es cierto que en los últimos años ha habido avances importantes, históricos, impensables Pocos años antes, en el propio 1998, quién iba a creer que Pinochet iba a ser sometido a un tribunal de justicia" Sin embargo, reconoció que "por razones de Estado", todavía estamos muy lejos de la protección efectiva de los derechos humanos, y "no se trata de decir por qué Pinochet sí es procesado y otros no En este caso, se llegó hasta donde se pudo" ¿Pesimista por no haber logrado el objetivo de juzgarlo? --No, y lo que hay que procurar para el futuro es poner todos los medios, pero si comparamos este caso con el del general Noriega quien, para ser juzgado en Estados Unidos tuvieron que entrar los marines e invadir Panamá, me parece que es mucho más civilizada una injerencia jurídica supranacional que una militar Sobre el caso de los crímenes de lesa humanidad cometidos en el pasado por gobernantes mexicanos, el fiscal repuso que sólo son llevados a las cortes internacionales cuando no funcionan las instancias nacionales, pero que tiene fe en que haya cambios, a pesar que unos dicen que todo sigue igual y otros que nada ha cambiado "Quien tenga que hacer una reclamación de justicia tiene que confiar primero en las instancias profesionales de su propio país o, en su caso, agotar todas las posibilidades que esas instancias ofrezcan Entiendo que sí, que hay posibilidades desde el punto e vista del derecho interno y del internacional y que, desde luego, merece la pena intentarlo" Luego explicó que la base sobre la que se estableció la competencia de los tribunales españoles en el caso Pinochet, "fue tras la constatación de que los tribunales chilenos no estaban persiguiendo los crímenes "Exactamente igual que ocurría en Argentina, donde los tribunales sí habían perseguido en un principio, en tiempos de Raúl Alfonsín y, sin embargo, después la ley de "Punto final" de "Obediencia debida" y los decretos de indulto que dictó el presidente Carlos Menem, consagraron finalmente la impunidad Y sobre esa base se puede plantear, acudir a las instancias internacionales, y México ya es parte en algunas de esas instancias internacionales, sobre todo, en el ámbito interamericano de justicia y de protección a los derechos humanos, pero en todo caso, cualquiera de esas instancias parte de la base necesaria del agotamiento de los recursos internos" --¿Pero primero se tiene que constatar que en el país no hay posibilidades de juzgar esos crímenes? --Puede ser por disposiciones legales que lo impidan, o puede ser por colapso o por conflicto armado, como fue el caso de la exYugoslavia Puede ser por la constatación de las circunstancias políticas o porque los responsables todavía siguen controlando el poder, como podía ser el caso de Guatemala actualmente, donde no hay posibilidades de hecho, aunque sí de derecho, desde el punto de vista jurídico "Este momento es para los tribunales mexicanos un banco de pruebas importante, la homologación, desde el punto de vista internacional, después de poner muy bien a prueba Confío en que hay cauces y, por lo tanto, hay que confiar en esos cauces” Cuando se le preguntó qué opinión le merecen las declaraciones del subcomandante insurgente Marcos sobre el juez Garzón, respondió que no está de acuerdo con ellas "Las calificaciones personales no merecen ningún comentario porque más bien descalifican a quien las hace", subrayó Marcos había calificado de fascista a Baltasar Garzón por suspender las actividades del partido vasco Batasuna 05/12/02