Declaración de Benjamín Arellano destrabaría el caso Posadas

domingo, 17 de marzo de 2002
Guadalajara, JAL (apro)- Aunque no aparece su nombre en ninguna de las 54 ocasiones en que se menciona a la banda de los Arellano, en las conclusiones que sobre el caso Juan Jesús Posadas Ocampo dio a conocer el Grupo Interinstitucional (GI), que investigó el asunto entre 1998 y 2000, Benjamín Arellano Félix debe declarar lo que sabe sobre el particular, afirma el Semanario arquidiocesano de Guadalajara, en su edición del domingo De darse la declaración de Benjamín Arellano, recientemente recluido en el penal mexiquense de máxima seguridad de La Palma, permitiría profundizar una investigación que, de acuerdo con el GI, ha sido "precipitada, deficiente, manipulada y orientada desde el principio para imponer la tesis de la confusión" Una investigación que involucra a los Arellano Félix quienes, de acuerdo con el documento del grupo, nunca jalaron del gatillo, precisa la publicación Más adelante recuerda que el doctor Jorge Carpizo sostuvo en 1993, cuando era procurador general de la República, que los hermanos Arellano Félix habían contratado los trabajos de los gatilleros del barrio Logan, en San Diego, California, para darle muerte al Chapo Guzmán, en Guadalajara, y que uno de ellos era el Gori, Jesús Alberto Bayardo Robles, quien el día de los hechos se encontraba bajo el efecto de los estupefacientes, lo cual, según Carpizo, "facilitó" su declaración, pero que según el GI, los integrantes del grupo de los Arellano no participaron en la balacera en la que fue asesinado el arzobispo Juan Jesús Posadas, porque ellos ya estaban a bordo del avión que los llevaría de regreso a Tijuana () Por tanto, del documento del GI se desprende que "la banda de los Arellano Félix no disparó sus armas en el estacionamiento del aeropuerto internacional" Posteriormente, en una ampliación de declaraciones el 15 de enero de 1999, que tuvo lugar en una cárcel norteamericana, donde está recluido El Gori, dijo ante el FBI, el GI y la PGR que había sido presionado para declarar en el sentido que lo dijo Carpizo, y que mucho de lo que declaró entonces era falso, como el hecho de que El Chapo no traía un carro similar al del cardenal, sino una pick-up y que no buscaban al Güero Palma, sino únicamente al Chapo para matarlo También desmintió, como lo harían en otro lugar y fecha, otros presuntos implicados, como Miguel Angel Galindo Martínez y Bernardo Salcedo Jiménez, que no hubo tal ?fuego cruzado?, porque sus compañeros ya estaban a bordo del avión, pero él no, porque no lo dejaron abordar por el estado en que se encontraba Dijo que conocía a Humberto Rodríguez Bañuelos, La Rana, pero que no lo vio, ni a él ni a su gente, en el aeropuerto Por todo eso y más, es necesario que hable Benjamín Arellano Félix sobre lo que sabe de lo ocurrido aquel 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto internacional, señala el Semanario Luego ratifica que hubo manipulación de pruebas y declaraciones, todo con la intención de imponer, desde la esfera oficial, una versión falsa de los acontecimientos, y sostiene, conforme a la investigación del Grupo Interinstitucional, que todo el aparato se montó única y exclusivamente para darle muerte al cardenal Posadas Ocampo La semana antepasada, tras la detención de Benjamín Arellano, el cardenal Juan Sandoval Iñiguez declaró, a instancias de los reporteros, que "si estos señores dicen la verdad de lo que saben, puede ayudar mucho Si dicen otra cosa, por interés político o presionados, las cosas se confunden"