El sello de la cerrazón

domingo, 20 de noviembre de 2005
El puntero de las encuestas en la disputa por la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, ha mantenido hasta ahora un sello político que, si llega a ser jefe del Ejecutivo federal, tendrá que eliminar: la opacidad financiera Tales son el diagnóstico y las previsiones de varios personajes entrevistados por Proceso, destaca el semanario en su edición 1516 de este domingo 20 de noviembrre Para empezar, su propio coordinador de finanzas en la precampaña, Federico Arreola, admite que "es un hecho" que el tabasqueño no revelará quiénes son los empresarios que lo apoyan con donativos de dinero en efectivo para recorrer el país, propósito para el que, a la fecha, se han recaudado alrededor de 20 millones de pesos En tanto que el asambleísta por el PAN Obdulio Ávila, quien interpuso una demanda para que la administración de López Obrador aportara información sobre inversiones públicas, recuerda que, cuando fue jefe de Gobierno, impuso "ocho diques" que, hasta el momento, han impedido saber cómo utilizó el erario A su vez, Juan Pablo Guerrero y Horacio Aguilar, comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), observan que, pese a las resistencias que López Obrador ha demostrado como funcionario para la rendición de cuentas, en el eventual caso de que llegue a la Presidencia de la República tendría que ajustarse a la Ley Federal de Transparencia, pues no acatar esta norma, que ya arraigó entre los mexicanos, tendría muy alto costo De hecho, la transparencia no es tema para el candidato del PRD En la lista de los 50 compromisos de campaña de López Obrador, no existe una sola línea dedicada a este tema, refiere el reportaje de la edición 1516 de Proceso que circula a partir de este domingo 20 de noviembre

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