Cinco balas en la ciudad de los palacios

lunes, 22 de agosto de 2005
México, D F, 22 de agosto (apro)- Un teatro directo, lejano a la exquisitez, visceral, arriesgado, irreverente, con un oscuro sentido del humor, son las principales características de Cinco balas en la ciudad de los palacios, espectáculo teatral integrado por cinco obras cortas de igual número de dramaturgos mexicanos contemporáneos que fluctúan entre lo 22 y los 50 años de edad Cita a ciegas, de Bea Cármina; Buenos vecinos, de Antonio y Javier Malpica; Los ositos y el misterio del culo, de Abraham Wirth; After hours, de Verónica Musalem; e Instrucciones para acabar con la neurosis, de Luis Ayhllón, son las piezas que integran este amplio espectro de la más reciente dramaturgia mexicana, todos con una voz muy personal y una necesaria renovación temática que pone énfasis en lo contemporáneo Se trata de un espectáculo que busca dar voz a una nueva generación de dramaturgos, a través de textos cortos que abordan, desde diferentes puntos de vista, la problemática urbana de un lugar como la Ciudad de México, un abanico de voces, un aparador oscuro con una ventana que da a la ciudad para observar el encuentro de personajes alterados y muchas veces solitarios Son obras que hablan de la violencia en la Ciudad de México desde diferentes puntos de vista para traducirla en imágenes plásticas y teatrales que dan como resultado un trabajo que gusta, sobre todo, al público joven, que se siente identificado con varias de las situaciones planteadas en este montaje lleno de planteamientos ante los que no pueden permanecer insensibles, les gusta, la rechazan, la cuestionan, pero no pueden reaccionar indiferentes Más que una postura de juicio, los autores plantean una serie de cuestionamientos que tienen que ver con el vacío existencial, los excesos, los resentimientos sociales, con relaciones intensas y al mismo tiempo superficiales, con la neurosis y el placer, siempre con la intención de provocar alguna reflexión en los espectadores "Se podría pensar --considera Luis Ayhllón, director de la puesta-- que el plantear una serie de acontecimientos violentos en escena podría ser malo o desesperanzador, pero yo creo que no, lo que se está viviendo es el drama individual de cada uno de estos personajes ante una situación muy específica, son seres vivos como cualquier otro que enfrentan momentos críticos, situaciones límite, la vida misma reflejada en el escenario "Nuestra experiencia es que la gente que ha visto estas obras no sale indiferente, quizá molesta o muy contenta, porque el teatro que estamos planteando es una experiencia emocional, lejos de ser intelectual No menospreciamos la existencia del teatro intelectual, pero a veces es esto lo que aleja al público de las salas", agrega Luis Ayhllón Cinco balas en la ciudad de los palacios lleva al espectador, entre otras cosas, a reconocer la capacidad de violencia que todos tenemos, sus diferentes gamas y coloraturas que surgen en diversas circunstancias como una energía que brota en situaciones críticas, extremas, y muchas veces absurdas La violencia intrafamiliar, sexual, contra uno mismo, contra el diferente, violencia verbal y a mano armada, la que genera la impotencia, son los diferentes puntos de vista que sobre un mismo fenómeno ofrece esta nueva corriente de dramaturgos, que propone una manera distinta de contar historias, con riesgos en la estructura y en el lenguaje Cinco balas en la ciudad de los palacios, se presenta jueves y viernes a las 20:00; sábados, a las 19:00; y domingos, a las 18:00 horas, en la sala Xavier Villaurrutia

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