La Familia no protege a los michoacanos, es una banda criminal: Gabinete de Seguridad

martes, 14 de diciembre de 2010

México, DF; 14 de diciembre (Apro).- En una tácita respuesta a La Familia Michoacana, el gobierno de Felipe Calderón negó las pretensiones de reivindicación y
apoyo social que la organización delictiva ha querido hacer valer desde su surgimiento y que refrendó luego de que el pasado jueves fuera abatido uno de sus
principales jefes, Nazario Moreno González, El Chayo.
Ante las manifestaciones de apoyo a La Familia que se han registrado en varios municipios de Michoacán, incluida la capital, luego de que la Policía Federal
eliminara al Chayo o El Doctor, el gabinete de seguridad nacional emitió la noche del martes un comunicado en el que asegura que se trata de una banda delictiva a la que prácticamente responsabiliza de toda la violencia que ocurre en Michoacán.
“La Familia Michoacana, lejos de proteger a los michoacanos de la delincuencia, los lastima profundamente: comete homicidios, extorsiona y secuestra; fomenta la incorporación de menores al mercado de las drogas y a su estructura operativa a través de la adicción”, dice el comunicado.
Integrado por las secretarías de la Defensa Nacional, Marina, Seguridad Pública y Gobernación, entre otras, el gabinete de seguridad nacional acusa al cartel de usar “tácticas de propaganda para generar un clima de intimidación social y ampliar el margen de impunidad bajo el cual cometen y justifican su actividad criminal”.
Además, dice, “ha implementado cobros de cuotas para financiar su desafío a las autoridades, afectando por igual a comerciantes, agricultores, mineros y pequeños empresarios que trabajan de manera honesta. La violencia contra autoridades y ciudadanos es parte fundamental de su lógica de operación”.
Ante los bloqueos de carreteras con vehículos incendiados en 12 municipios del estado tras la muerte del Chayo, los encargados de la seguridad nacional dijeron: “Recientemente se ha observado una escalada de hechos violentos provocados por la organización criminal… particularmente en el municipio de Apatzingán”, de donde era originario el narcotraficante abatido.
“La magnitud de la violencia es una prueba indiscutible de la peligrosidad y daño que hacen a la población. Sus integrantes responden únicamente a intereses
delictivos y a objetivos económicos ilegales”. 
Para conseguirlos, dicen, “se sirven del ejercicio de una cruenta violencia sin distingos, inclusive en contra de la misma ciudadanía. No son más que criminales
cuya intención es atemorizar y atentar contra la sociedad”.
La Familia Michoacana, a la que se le atribuye amenazas de muerte a Calderón en represalia por la muerte del líder encargado del adoctrinamiento del cartel, se dio a conocer en noviembre de 2006 mediante desplegados en la prensa local en los que se presentó como una organización surgida en Tierra Caliente para “poner orden” en la entidad. 
De acuerdo con el gabinete de seguridad nacional, “hasta 2008 delinquió en alianza con la organización criminal de los Golfo-Zetas”. Ahora esos grupos se encuentran confrontados.
La respuesta incluyó algunos de los hechos más violentos que el gobierno de Calderón le atribuye al cartel, incluidos los ataques a la Policía Federal, y las detenciones de los principales jefes de la organización.