Motín en penal de Acapulco deja tres muertos y nueve heridos

miércoles, 22 de junio de 2011
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Al menos tres presos asesinados, uno de ellos decapitado, así como nueve heridos, fue el saldo que dejó un motín al interior del penal de Acapulco, indican reportes oficiales. Pese a que hasta las 22:00 horas el gobierno estatal no había emitido algún comunicado, fuentes oficiales informaron que los hechos se desencadenaron cerca de las 13:45 horas, cuando un interno que presuntamente portaba “un arma de fuego” sometió a un custodio que resguardaba las celdas de la zona de máxima seguridad, conocida como El Ceresito. Enseguida, un grupo de internos ingresó a la zona del Ceresito, donde se escucharon detonaciones y fue arrojada la cabeza decapitada de un hombre, para luego sobrevenir el caos en esta cárcel ubicada en las inmediaciones de la colonia Emiliano Zapata, en la zona conurbada de este destino de playa. Los guardias que se encuentran apostados en las torres de vigilancia comenzaron a disparar contra los dos grupos de reos que se enfrentaban en la zona de máxima seguridad. Ahí murió un interno y quedaron heridos al menos 10 más, y de éstos falleció otro mientras era trasladado al hospital general Donato G. Alarcón, indicaron las fuentes consultadas. Las autoridades consideraron este hecho de violencia como una confrontación entre grupos criminales que de la misma forma se disputan en las calles la plaza de Acapulco. Lo anterior, debido a que mientras se registraba el enfrentamiento en la zona de máxima seguridad, afuera del penal fueron incendiados dos autos en las calles de acceso a la cárcel, colocados a manera de barricada para evitar el arribo oportuno de las autoridades. Al lugar arribaron soldados, marinos y policías de los tres niveles, logrando asumir el control del penal una hora y media después. Sin embargo, otro grupo de internos que había recibido visitase amotinó junto a sus familiares y demandó hablar con autoridades estatales. Fue hasta las 18:30 cuando el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil (SSPPC), Ramón Almonte Borja, acompañado por el coordinador municipal de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos estatal (Coddehum), Ramón Navarrete, ingresó a las celdas del Ceresito para dialogar con los presos amotinados. Los inconformes plantearon nueve peticiones, entre las que destacan que el Ejército asuma el control del penal, debido a que actualmente es dominado por un grupo de internos sentenciados y procesados por delitos federales y a los que se vincula con la estructura de lo que fue el cártel de los Beltrán Leyva. También exigieron el traslado de al menos 33 de estos presos que encabezan a los grupos en disputa y que se dedican a extorsionar al resto de la población carcelaria y a vender droga al menudeo, en complicidad con los custodios y autoridades del penal. Posterior al encuentro entre autoridades e internos, Almonte Borja se abstuvo de hacer declaraciones a los medios, pero por la noche comenzó la reubicación a los penales de Iguala y Chilpancingo de los reos señalados como líderes de las bandas del narcotráfico que operan en Acapulco. Desde el año pasado, el penal de Acapulco era considerado como una bomba de tiempo, debido a que, en diversos hechos, fueron ejecutados varios custodios, a quienes dejaron mensajes donde señalaban a exautoridades del sistema penitenciario de brindar protección a supuestos operadores del narcotráfico que se encuentran recluidos en esta cárcel.

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