Narco mexicano, "amenaza multifacética" para EU: Obama

martes, 2 de julio de 2013
WASHINGTON (apro).- Pese a los muchos éxitos e intensa cooperación con México, el gobierno de Barack Obama admite que los cárteles de la droga del vecino del sur representan una “amenaza multifacética” para la seguridad de ambas naciones. No obstante “los muchos éxitos, a una mejora en la cooperación, coordinación, unidad, esfuerzos e intercambio de información con el gobierno de México”, el tráfico ilegal de drogas continúa siendo una amenaza multifacética para nuestra seguridad nacional, la cual requiere atención y esfuerzos adicionales”, se advierte en la Estrategia Nacional Antinarcóticos para la Frontera del Suroeste de 2013 (NSBCS, por sus siglas en inglés). El reporte, difundido por la Oficina de Política Nacional para el Control de las Drogas, que dirige Gil Kerlikowske, hace énfasis en que en el territorio mexicano, pero principalmente en su frontera norte, los cárteles detonaron un incremento en los niveles de la violencia. “México, en su frontera norte que comparte con Estados Unidos, experimentó en años recientes un aumento dramático de crímenes y violencia debido a la intensa competencia entre los cárteles mexicanos del narcotráfico, quienes emplean tácticas depredadoras para materializar sus ganancias”, destaca el informe. El análisis de la dependencia a cargo de Kerlikowske, también conocido como el zar antidrogas de la Casa Blanca, sostiene que de manera conjunta y a todos los niveles del gobierno federal, estatal y local se han dedicado grandes esfuerzos y recursos para evitar el cruce transfronterizo de la narcoviolencia que priva en México. “Las organizaciones del crimen transnacional con sede en México, y que tienen un alcance y conexiones a escala mundial, continúan dominando la cadena de distribución de drogas y, dentro de Estados Unidos, siguen ampliando sus actividades ilegales”, alertó la NSBCS. En sus 82 páginas, la estrategia formulada por el gobierno de Obama da a entender que de nada sirvieron los seis años de cooperación con el gobierno mexicano a manos de Felipe Calderón, ya que los cárteles del narcotráfico de México siguen actuando con mucha libertad y cada vez son más poderosos. Las conclusiones de la estrategia que Kerlikowske intentará poner en marcha apuntan más bien a exhortar al gobierno de Enrique Pena Nieto a intensificar la cooperación con Estados Unidos en materia del combate al narcotráfico. La NSBCS apunta que en la frontera sur de Estados Unidos se ha intensificado la vigilancia con personal de la Patrulla Fronteriza, del FBI, DEA y hasta del Pentágono, con el objetivo de contener el flujo de drogas que corre de sur a norte. Además se busca frenar el tráfico de armas y dinero proveniente de la venta de los narcóticos en Estados Unidos que se mueve en sentido contrario. Sin embargo, el contenido de la NSBCS pareciera que opaca todo lo que Kelikowske destaca como éxito en la vigilancia de la frontera sur de su país, al reconocer incluso que el trasiego de drogas hacia Estados Unidos sigue a la alza. En la presentación de la estrategia, Kerlikowske asegura incluso que en Estados Unidos hay avances a escala nacional en la reducción de la demanda y consumo de narcóticos, aunque el reporte matiza lo contrario. “De hecho, de 90 a 95% de cocaína que entra a Estados Unidos continúa pasando por el corredor México-Centroamérica”, destaca la estrategia de la Casa Blanca para luego rematar con otra estadística negativa: “México continua siendo la principal fuente extranjera de mariguana y metanfetaminas destinadas para los mercados de Estados Unidos, y es también la fuente principal y país de tránsito para el tráfico de heroína”.

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