Condena RSF agresiones a 21 reporteros en manifestaciones

martes, 25 de noviembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- A raíz de las manifestaciones para exigir la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) documentó 21 casos de agresión a periodistas, tanto en el Distrito Federal como en Guerrero. En un informe publicado en su página de Internet este martes, condenó “firmemente” los recientes ataques a la prensa y exhortó a las autoridades mexicanas “a investigarlos a fondo, incluyendo los abusos cometidos por las fuerzas del orden”. En la lista elaborada por la organización internacional figura el foto reportero de Proceso, Eduardo Miranda, lesionado por un policía federal. Dichas agresiones a los representantes de los medios de comunicación representan “la banalización de la violencia contra los periodistas en México”, aseguró RSF. El violento desalojo del Zócalo capitalino el pasado 20 de noviembre, después de la triple marcha que convergió en la Plaza de la Constitución, dejó un saldo de 14 reporteros y fotógrafos heridos, aseveró RSF. Algunos “han sido víctimas directas de las agresiones”, mientras otros fueron “víctimas colaterales”, precisó con base en los testimonios de tres afectados. Cuando los granaderos –del Gobierno del DF y federal– iniciaron el operativo de desalojo, un policía aventó una barra de metal cortante en contra de Eduardo Miranda, quien se encontraba tomando fotografías de los hechos. Aunque intentó esquivarlo, el proyectil le alcanzó la pierna derecha y la fracturó a la altura de la tibia. Eduardo Verdugo, fotógrafo de la agencia Associated Press, fue despojado de su material gráfico después de que los agentes del Estado Mayor Presidencial lo tiraron en el piso y un policía casi “lo estranguló”. María Idalia Gómez, coordinadora de información del portal de noticias Eje Central, fue atacada por un grupo de personas encapuchadas y vestidas de civil, mientras tomaba fotos de los enfrentamientos entre policías y manifestantes. Al caer, se fracturó la mano. Guerrero no se salva En Guerrero, estado donde surgió la indignación nacional por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa los pasados 26 y 278 de septiembre en Iguala, los atentados en contra de la prensa no son menores. Según el recuento de RSF, el pasado 7 de noviembre, al menos siete periodistas sufrieron agresiones durante el desalojo de los empleados del edificio del PRI en Chilpancingo por las fuerzas policíacas. El reportero Carlos Navarrete Romero, del diario El Sur de Acapulco, contó que unos policías le aventaron piedras, lo sometieron y lo golpearon mientras se encontraba en el piso, a pesar de que previamente se había identificado como representante de la prensa. Otros seis trabajadores de diferentes medios de comunicación también fueron agredidos cuando quisieron ayudar al reportero, agregó la agrupación. Ante este escenario, Reporteros Sin Fronteras recordó que, según su última clasificación mundial de la libertad de prensa, México ocupa el lugar 152 entre 180 países. La tasa de impunidad en las agresiones cometidas contra reporteros se eleva a 89%, según esa base de datos.

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