Calderón presume "glorias" de su sexenio para levantar campaña de candidato

lunes, 11 de mayo de 2015
MONTERREY, N.L. (apro).- El expresidente Felipe Calderón se presentó la tarde de este lunes en el acto de campaña del aspirante panista a la gubernatura Felipe de Jesús Cantú, y lo hizo enumerando las supuestas “glorias” de su sexenio. En el acto realizado en el salón de eventos Villa Real, del centro de Guadalupe, quien fuera mandatario panista del 2006 al 2012 dijo que gracias a él la entidad “se había pacificado” y que fue él quien reconstruyó el estado después del paso devastador del huracán Alex, el 1 de julio de 2010. Incluso se adjudicó la construcción del Hospital Materno Infantil de Guadalupe, uno de los logros que presumió el pasado gobernador priista José Natividad González Parás. Durante su alocución, el político michoacano también dijo que actuó con “honestidad y transparencia”. Ante unas mil personas, Calderón Hinojosa sostuvo que los gobiernos de Acción Nacional “transformamos en mucho” a Nuevo León. Luego recordó el mandato de Fernando Canales Clariond (1997-2003), que marcó un parteaguas en la entidad, según expuso, aunque el gran cambio para el estado, en los momentos de peor zozobra, fueron detonados cuando él era presidente. “Pude expresar mi compromiso con Nuevo León en obras, apoyos y esfuerzos fundamentales. En obras materiales, como el Hospital Materno Infantil que hizo mi gobierno aquí, precisamente. ¡Qué gusto estar con Nuevo León cuando vino aquel huracán!, se llamaba Alex si mal no recuerdo, que destrozó una buena parte de la infraestructura, particularmente de la ciudad de Monterrey y su zona metropolitana. “Y reconstruimos, el gobierno federal, en tiempo récord, el par vial sobre el río (Santa Catarina) que cruza la ciudad de Monterrey, apoyados por la gente. En el último año de mi gobierno dimos más de 100 mil becas a estudiantes de todos los niveles. Creamos las estancias infantiles, una propuesta que tiene mi tocayo Felipe”, se jactó ante los aplausos de los asistentes. Al abordar el tema de la inseguridad que azotó México durante su sexenio, Calderón justificó la embestida militar denominada guerra contra el narco, que provocó decenas de miles de muertes en el país. También recordó que había ciudades, regiones y estados que estaban dominados por la corrupción y el crimen, por lo que “los delincuentes se metieron hasta la cocina en la vida de los mexicanos”, como ocurrió en el estado, que sufrió las consecuencias de la infiltración de maleantes en cuerpos policiacos. “Fue cuando Nuevo León estuvo sufriendo la violencia en que decidí mandar el mayor operativo de fuerza pública con el Ejército y la Marina en apoyo a las familias. Pusimos en práctica una estrategia: cuando otros decían no enfrentar criminales, nosotros dijimos ‘A la delincuencia hay que enfrentarla, antes de que tome la posesión de tu casa, tu ciudad, tu gobierno’. “Y había que reconstruir las instituciones. Y así como hicimos a nivel federal exámenes de control de confianza e incluso una nueva corporación, como es la Policía Federal, también en Nuevo León llegamos a un convenio para que se hiciera Fuerza Civil. La reconstrucción institucional que fue apoyada por mi gobierno permitió que la violencia y la delincuencia bajaran precisamente en Nuevo León”, presumió. Enseguida se lanzó directamente contra los candidatos que compiten con Felipe de Jesús Cantú, quien por cierto no ha repuntado en los sondeos de opinión y se mantiene en las encuestas en segundo o tercer lugar. Calderón pidió a la ciudadanía recordar que el PRI es sinónimo de corrupción. En cambio, los gobierno del PAN, se ufanó, se han mantenido apegados a la verdad y la justicia. “Podré tener muchos defectos, como cualquiera, aciertos y errores, y los tuve como presidente de la República. Se podrá estar o no de acuerdo con acciones que tomé o estrategias que establecí, pero sí les puedo decir, amigas y amigos, que encabecé un gobierno con honestidad, rendición de cuentas, transparencia. Eso me permite salir a la calle como cualquier ciudadano y mirar de frente a cualquier mexicano”, dijo. Y, efectivamente, Calderón llegó al evento después de haberse transportado en el Metro elevado, junto a Cantú Rodríguez. Los dos bajaron en la estación Eloy Cavazos, ubicada a unas cuantas cuadras de donde se realizó el acto proselitista. La parte final de su discurso pareció una calca de la campaña que orquestó su equipo en los comicios del 2006. En aquel tiempo dijo que Andrés Manuel López Obrador, candidato de las izquierdas, era “un peligro para México”, porque convertiría al país en una zona violenta, y que su carisma era similar al de los dictadores sudamericanos. En esta ocasión, nueve años después, Calderón Hinojosa dijo lo mismo pero del aspirante independiente a la gubernatura, Jaime Rodríguez Calderón El Bronco quien, en las encuestas locales, avanza como puntero rumbo a las elecciones del 7 de junio. “Una alternativa en Nuevo León está vendiendo la idea de desorden, de ruptura y diría que hasta de ilegalidad. El cambio que ofrece a Nuevo León puede ser de violencia, de rompimiento institucional que tienen, por ejemplo, los pueblos de América Latina. “¿Qué pasó en Venezuela? También Hugo Chávez era muy carismático y muy bronco, echador y sacalepunta. Ese tipo de perfiles terminan siendo gobiernos autoritarios que reprimen, se corrompen, son ineficientes y que meten a la cárcel a sus opositores. Esa no puede ser la alternativa de Nuevo León”, alertó. Al final pidió el voto por Cantú Rodríguez y por el aspirante panista a la alcaldía de Guadalupe, Alfonso Robledo. Felipe Calderón salió del salón sin dar declaraciones y se retiró con una comitiva de ocho camionetas, siempre bajo el resguardo de elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP).

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