Familiares de Los Avispones acusan a la CEAV de litigar en su contra

miércoles, 3 de mayo de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Familiares de integrantes del equipo de futbol Los Avispones de Chilpancingo, que también fueron atacados entre los días 26 y 27 de setiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, denunciaron que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) está litigando en contra de ellos, luego de que ellos han recurrido ante tribunales por una deficiente resolución en favor de sus reclamos. Los padres de familia de los futbolistas y adultos que durante esa noche fueron agredidos por policías, y presuntamente por integrantes del crimen organizado, acusaron directamente a Jaime Rochín, titular de la CEAV, de incumplir acuerdos ya pactados. En conferencia de prensa en San Lázaro, y acompañados por la diputada federal Cristina Gaytán e integrantes de la comisión de Ayotzinapa, lods afectados relataron el vía crucis que han sufrido luego de los acontecimientos. Roberta Evangelista, madre del joven asesinado David Josué García Evangelista, dijo que acudían a San Lázaro “por la negligente actuación de la CEAV, que bajo el cobijo de un deficiente Poder Judicial Federal, en especial de la licenciada Laura Gutiérrez Velazco, jueza séptimo de distrito en materia administrativa en la Ciudad de México, que se ha coludido y minimizado por completo a las víctimas de este caso, específicamente a nuestros hijos jugadores y cuerpo técnico de Los Avispones de Chilpancingo”. También sostuvo que ha habido “omisión dolosa” de parte del CEAV, organismo que no ha procedido a realizar la reparación integral del daño a las víctimas, “dejando a otros sin indemnización alguna y cayendo en errores de organización internos que les ha permitido clasificar los grados de gravedad de cada víctima debido a su ineficiente trabajo de valoración, emitiendo resoluciones de manera aleatoria sin considerar gravedad de daños, ignorando inclusive a dos compañeros con heridas de consideración, catalogándolos como sin lesión alguna.” Como reparación, la CEAV se ha limitado a ofrecerles 566 mil pesos, como si con ello la atención sicológica no fuera necesaria o si con ese dinero se subsanara la pérdida de un ojo o un brazo. Jorge León Sáenz, quien iba en el autobús junto con otras 30 personas, entre jugadores y equipo técnico, relata el trato que han recibido de la CEAV: “¿Cómo le sonarían a alguien que te dijeran, ‘te quieres ganar 566 mil pesos’? Suena bien ¿No? Más de medio millón de pesos. ¿Alguien lo despreciaría? Respóndanme. ¿Se oye mal o se oye bien 566 mil pesos? No los oigo. Opinen. “Bueno, esa es una indemnización que está llevando CEAV para las personas con lesiones más graves. Bueno, aquí tienen un ejemplo de los 566 mil pesos. Un brazo atrofiado, desde el codo hasta la punta de los dedos. Me echó a perder mi trabajo como mecánico de motocicletas. Y si me tapo el ojo izquierdo, ya no distingo ninguna de las caras ni muchos de los colores que están allá enfrente. ¿Sí? “Tan es así, que la nariz me la tuvieron que reconstruir totalmente. Me hace falta tejido óseo en la nariz. Me hace falta cartílago. 566 mil pesos, después de dos años, por casi perder una mano, que cuando estás en el hospital te digan que vas a perder la mano, que vas a perder el ojo. Y que un niño se te está muriendo a 10 kilómetros del hospital. ¿Sí? Y sigue: “Que otro niño tenía siete balazos, siete impactos de bala y que no iban por él. Que el otro entrenador tenía dos impactos de bala en hígado y que tampoco. Esas son las indemnizaciones que está dando CEAV.” Las víctimas se han inconformado ante jueces federales por las resoluciones de la CEAV y ésta, en lugar de hacer una revaloración o corregir sus errores o solventar sus omisiones, se ha dedicado a “litigar” contra las propias víctimas. Así, quienes además de haber sufrido la muerte de un familiar o heridas de consideración, ahora tienen que luchar contra las autoridades que por ley y firma de acuerdos o tratados internacionales debieran repararles el daño en toda su dimensión.