SRE

Ebrard y la plana mayor de la SRE asisten a evento organizado por el empresario López Casarín

López Casarín es un aliado de varios años de Ebrard, y ejerce un poder fáctico en la Cancillería, donde tiene un cargo honorario; a principios del sexenio, el canciller le ofreció un cargo de director general eventual –junto con un pasaporte diplomático, que el empresario tuvo durante varios meses--, que finalmente rechazó.
martes, 15 de diciembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El canciller Marcelo Ebrard Casaubón reunió hoy a su plana mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para asistir a un evento intrascendente organizado por su amigo Javier Joaquín López Casarín, presidente honorario del Consejo Técnico del Conocimiento y la Innovación (Coteci) y empresario muy cercano al jefe de la diplomacia mexicana.

Flanqueado por sus subordinados y amigos más fieles, todos actores activos de su proyecto presidencial, Ebrard alabó la labor del Coteci –al origen de la Agencia Espacial Latinoamericana y del Caribe, entre otros--, refrendó el papel de la Cancillería en la obtención de las vacunas contra el covid-19 y, junto con López Casarín, develó una placa en homenaje al doctor Mario Molina.

Al evento –el informe anual del Coteci-- asistieron los subsecretarios Martha Delgado Peralta y Maximiliano Reyes Zúñiga, así como Roberto Velasco Álvarez, el director general para América del Norte, y Laura Elena Carrillo Cubillas, titular de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid); todos aliados de años en la carrera política de Ebrard.

Durante el evento, el primer círculo de la Cancillería, incluyendo su propio titular, pasó más de media hora escuchando a López Casarín hablar sobre los avances realizados por el consejo y sobre su visión del futuro de México, y afirmar que los humanos “nos estamos convirtiendo en una especie interplanetaria”.

“Quiero decirle al canciller que estoy muy agradecido por esta oportunidad, que siento un profundo orgullo de haber podido representar a mi país (…) Es un orgullo haber tenido esta distinción. Gracias, gracias de verdad”, dijo el empresario.

López Casarín es un aliado de varios años de Ebrard, y ejerce un poder fáctico en la Cancillería, donde tiene un cargo honorario; a principios del sexenio, el canciller le ofreció un cargo de director general eventual –junto con un pasaporte diplomático, que el empresario tuvo durante varios meses--, que finalmente rechazó.

Ebrard también quería utilizar a López Casarín como titular de una suerte de “oficina paralela” de la Cancillería en Washington, para pasar por encima de la Embajada de México y su titular, Martha Bárcena Coqui, con quien el canciller lleva una relación pésima desde el inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador.

El equipo de Bárcena, tía política de Beatriz Gutiérrez Müller –la esposa del mandatario--, desactivó el intento de tener a López Casarín como representante de Ebrard en Washington. Bárcena anunció ayer que se jubilará “en los próximos meses”.

Aparte, entre 2014 y 2018 López Casarín tuvo en la nómina de una de sus empresas –llamada Cripto Estrategia Política y Gobierno-- a José Antonio Domínguez Carballo, el oficial mayor de la Cancillería y otrora abogado de Ebrard, como lo reportó Proceso a principios de año, en su edición 2254.

Durante el periodo de transición, López Casarín llevó a cabo negociaciones con el gobierno estadunidense de Donald Trump, las cuales desembocaron en los Protocolos de Protección a Migrantes, mejor conocidos como el plan Quédate en México. En dichas negociaciones, el empresario envió un regalo a Kirstjen Nielsen, entonces titular del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (DHS).

El empresario amasó una fortuna gracias a contratos públicos, que recibió de los gobiernos de Oaxaca –el de Gabino Cué Monteagudo--, y de Morelos; ha sido socio de Ismael y José Manuel García Cabeza de Vaca, hermanos del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca.

Una de sus empresas, Soluciones y Programas Integrales SAPI de CV incluso estuvo involucrada en un presunto fraude millonario mediante un seguro falso, operado con la cúpula de la Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en Nuevo León, en perjuicio de 18 mil maestros.

En diciembre de 2015 los profesores interpusieron una demanda colectiva; Guadalupe Castillo García, entonces líder de esa sección sindical, tramitó amparos y López Casarín huyó a Francia.

El primero fue detenido el 7 de julio de 2016 y López Casarín, quien era buscado por la Interpol, cayó el 28 del mismo mes en el aeropuerto capitalino, mientras descendía de un avión comercial proveniente de París. Ambos fueron trasladados al penal de Topo Chico, pero salieron al día siguiente para seguir su proceso en libertad.

Después que Proceso documentara este caso, López Casarín mandó una carta en la cual tachó la información de “falsa” y aseguró que se trata de un caso “infundado, juzgado y cerrado”.

 

Señor Director:

JAVIER JOAQUÍN LÓPEZ CASARÍN, promoviendo por mi propio derecho, respetuosamente expongo:

Con fundamento en lo dispuesto por el artículo 9 y 10 de la Reglamentaria del artículo 6, párrafo primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de Derecho de Réplica, en relación con la nota denominada “Ebrard y la plana mayor de la SRE asisten a evento organizado por el empresario López Casarín”, por Mathieu Tourliere publicada el 15 de diciembre de 2020 en el portal de la Revista Proceso, me permito efectuar las siguientes precisiones y/o aclaraciones:

Primeramente, es importante destacar, como lo expresé al ejercitar la réplica en relación con la edición 2254 de 12 de enero de 2020, que no soy operador ni mano derecha del Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon. Por tanto, tampoco ejerzo ni he ejercido un poder fáctico o de cualquier otra índole, en la Cancillería. Mi participación actual dentro de este gobierno es la de presidir, de forma honoraria, el Consejo Técnico del Conocimiento y la Innovación de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), que está integrado por: Dr. Luis Herrera; Dr. José Luis Morán; Dra. Susana Lizano, Dr. José Mustre; Dra. Esther Orozco; Dr. Javier Dávila; Mtro. Jaime Valls; Dr. Manuel Duffó; Lic. Juan Lozano, Dra. Laura Carrillo y Mtro. Gustavo Cabrera. El objetivo de este consejo es aportar ideas para el desarrollo de la Diplomacia del Conocimiento.

Por lo que hace al inicio del contenido de la nota, es cierto que se develó una placa en homenaje al Doctor José Mario Molina Pasquel y Henríquez, quien en su momento fue galardonado con el Premio Nobel de Química. Desafortunadamente falleció el 7 de octubre de 2020.

En ese sentido, resulta lamentable que en la nota plasmen como un “evento intrascendente” aquel en el que se le rindió homenaje al Doctor José Mario Molina Pasquel y Henríquez, uno de los tres premios Nobel de nuestro país. Con motivo de ese homenaje, se develó en su honor una placa que permanecerá dentro del Instituto Matías romero para recordar su vida, sus logros y la necesidad de fomentar la ciencia, la tecnología e innovación en nuestro país. Conceptos que fueron apoyados e impulsados por él desde su posición como Vocal dentro del Consejo Técnico del Conocimiento y la Innovación.

De igual forma, resulta penoso que un reportero de nacionalidad francesa maltrate de esa manera a una de las mentes más brillantes de nuestro México y del mundo.

La nota también omite mencionar que en ese evento, no solamente se refrendó el papel de la Cancillería en la obtención de las vacunas contra el covid-19, sino que también se presentó el reporte de trabajo durante el 2020 del Consejo Técnico del Conocimiento y la Innovación de la AMEXCID, destacando dentro de las acciones, las de investigación sobre la pandemia.

Ahora bien, efectivamente, a ese evento acudieron diversos funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores, incluido el Canciller Marcelo Ebrard Casaubon, sin embargo, ello en forma alguna implica que las demás afirmaciones contenidas en la nota -como que ejerzo un poder fáctico; que intervendría en una oficina paralela de Cancillería en Washington; y las demás cuestiones retomadas de diverso “reportaje”- sean ciertas.

Tampoco, como se ha expresado a ese medio de comunicación, intervine directa o indirectamente en el “polémico plan Quédate en México”.

Es importante destacar que con motivo de las falsas manifestaciones contenidas en la edición 2254 de 12 de enero de 2020 de la Revista Proceso, ejercité mi derecho de réplica tutelado en la Constitución Federal, sin embargo, ese medio de comunicación fue omiso en dar cumplimiento a sus obligaciones de reproducir la carta y darle la misma difusión que al reportaje cuestionado, por lo que inicié el procedimiento de réplica judicial, el cual se encuentra en trámite ante el Juzgado Sexto de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México, expediente 33/2020.

Resulta relevante que el lector se encuentre enterado que la Revista Proceso al dar respuesta a la demanda de réplica se limitó a ofrecer dos pruebas: una impresión de un currículum vitae (supuestamente de la empresa Focim Construye, S.A.P.I. de C.V.) que cualquier persona pudo haber elaborado, y dos páginas de un libro -redactado en idioma extranjero- denominado “Border Wars”.

Es decir, la Revista Proceso no acreditó las afirmaciones contenidas en el reportaje denominado “Javier Joaquín López Casarín, el hombre de confianza de Ebrard”, y que ahora retoma en la nota publicada el 15 de diciembre de 2020.

Por tanto, las afirmaciones contenidas en el reportaje denominad “Javier Joaquín López Casarín, el hombre de confianza de Ebrard”, carecen de sustento, toda vez que ese medio de comunicación omitió aportar las pruebas para acreditar su dicho.

En virtud de lo anterior, de las leyes vigentes en la materia, y en beneficio de sus lectores, mucho le apreciaré la publicación de esta carta aclaratoria, en el mismo espacio y con la misma difusión que su reportaje en cuestión.

Atentamente
JAVIER JOAQUÍN LÓPEZ CASARÍN

 

Respuesta del reportero

Señor Director:

En respuesta a la carta del señor López Casarín, aclaro lo siguiente:

- El papel de operador del señor López Casarín durante el periodo de transición y en los primeros meses de la gestión de Marcelo Ebrard Casaubón en la Cancillería ha sido documentado en varias ocasiones, no solamente en Proceso, sino también por medios nacionales y en Estados Unidos. Durante el periodo de transición, ha participado en las negociaciones con Kirstjen Nielsen, entonces titular del Departamento de Seguridad Interna (DHS), sobre los términos de la política migratoria de México; dichas negociaciones desembocaron en los Protocolos de Protección a Migrantes, mejor conocidos como el plan “Quédate en México”. Dicho papel quedó evidenciado en el libro Border Wars, elaborado por los periodistas Julie Hirschfeld Davis y Michael D. Shear --corresponsales del New York Times en Washington-- y por la carta que Nielsen envió al señor López Casarín el 4 de febrero de 2019, en la cual lo identifica como “jefe de asesores” de Ebrard y le agradeció por sus gestiones y su “cercana cooperación con nosotros” durante el periodo de transición, y le planteó: “espero que Usted y el secretario Ebrard seguirán siendo socios esenciales para el DHS y Estados Unidos”, como se reportó en el número 2254 de la Revista Proceso.

- Es absolutamente falso que la nota a la que refiere el señor López Casarín “maltrate” de una manera u otra la figura de José Mario Molina Pasquel y Henríquez. Lo que sí planteó el texto, fue subrayar lo inhabitual de observar la presencia de un secretario de Estado, dos subsecretarios de Estado y un Director General a un “evento intrascendente” como lo fue la ceremonia del informe de trabajo del Consejo Técnico del Conocimiento y la Innovación y la develación de una placa. El señor López Casarín difícilmente puede afirmar que dicho evento trascendió en la vida pública nacional, pues ello no fue el caso.

- Es igualmente falso que Proceso no acreditó la información publicada en su reportaje de enero de 2020 y que ésta carezca de sustento; tampoco es cierto que la información se haya limitado en solamente dos elementos. Cabe subrayar que el currículo de la empresa Focim Construye, S.A. de C.V. --elaborado en junio de 2016-- solo evidencia que la empresa incluyó entre sus clientes a Pemex y la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), y tenía como principal accionista a Soluciones y Programas Integrales SPI, S.A. de C.V., del señor López Casarín, cuyo nombre aparece en el documento. Resulta difícil imaginar cómo una “persona cualquiera” pudo tener algún interés de elaborar, en 2016, un documento promocional de 32 cuartillas para dicha empresa.

Saludos,
Mathieu Tourliere

Comentarios