Ayotzinapa

Identifican los restos de Jhosivani Guerrero, uno de los 43 de Ayotzinapa

La Universidad de Innsbruck confirmó, con 99.99% de certeza, que un resto óseo enviado por el gobierno de México pertenece al normalista de Ayotzinapa desaparecido, Jhosivani Guerrero de la Cruz.
martes, 15 de junio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).– La Universidad de Innsbruck, en Austria, confirmó que un resto óseo enviado para su análisis por el gobierno de México, pertenece al estudiante normalista Jhosivani Guerrero de la Cruz, pues el estudio de ADN nuclear que se realizó tiene una concordancia del “99.9999 por ciento” con sus padres Don Margarito y doña Martina, así como sus tres hermanos.

El 17 de septiembre de 2015, la entonces titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Arelí Gómez, informó que los expertos de la Universidad de Innsbruck identificaron al joven normalista Jhosivani Guerrero de la Cruz, de 21 años, desaparecido entre el 26 y el 27 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero, cuyos restos forman parte de los fragmentos óseos encontrados el 29 de octubre de 2014 en el basurero de Cocula.

Por ello, Omar Gómez Trejo, titular de la Unidad Especial en Investigación y Mitigación del Caso Ayotzinapa, en un mensaje a medios de comunicación transmitido este día, indicó que en el 2015, se dio la noticia de la identificación de Jhosivani Guerrero, sólo que con estudios de ADN mitocondrial, que arrojan un porcentaje de certeza del 17 por ciento.

Informó de los avances en la búsqueda de identificación de estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, alcanzados por el trabajo de la Unidad que depende de la Fiscalía General de la República (FGR).

Jhosivani Guerrero de la Cruz. Foto: Octavio Gómez

El año pasado, la unidad del caso Ayotzinapa obtuvo resultados positivos en un lugar conocido como Barranca de la Carnicería, en el Ejido Cocula, Guerrero, identificando un resto perteneciente al estudiante Cristian Alfonso Rodríguez Telumbre; los fragmentos óseos de cuyo resultado informó fueron extraídos de ese mismo lugar

El equipo en terreno ha sido acompañado por representantes legales de los familiares del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, así como la comisión presidencial del caso Ayotzinapa, encabezada por el subsecretario Alejandro Encinas.

De este lugar, la unidad de investigación ha recuperado alrededor de 180 fragmentos óseos desde la primera búsqueda en noviembre de 2019 a la fecha; estos restos fueron trasladados a las instalaciones de los Servicios Periciales de la FGR para su análisis, tanto por ellos como por el Equipo Argentino de Antropología Frense (EAAF) y peritos de la coadyuvancia; ambos equipos determinaron la viabilidad de estudios genéticos en un total de 16 fragmentos óseos seleccionados los días 8, 13, 14 y 20 de octubre 2020.

Se tomó la decisión de trasladarlos al Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Innsbruck, en Austria, sin embargo y debido a las limitaciones impuestas por la pandemia de covid 19, el vuelo se realizó una vez que las condiciones sanitarias lo permitieron.

El 19 de febrero de 2021 se viajó al Instituto de la universidad en Austria, se realizó la apertura de la valija diplomática por el embajador de México en Austria, y luego se trasladaron los indicios, haciendo entrega de ellos al doctor Walter Parson, jefe del Departamento de Genética Forense de dicho Instituto.

A mediados de marzo del presente año, el doctor Parson informó que, de los 16 restos óseos trasladados a la Universidad de Innsbruck, sólo seis eran viables para practicarles estudios genéticos

Recientemente, el 8 de junio de este año, el laboratorio de Innsbruck comunicó los resultados de los análisis de ADN y, de los cuales, dos de ellos arrojaron identificaciones positivas:

La primera identificación fue un hueso calcáneo, es decir, pertenece al talón de Aquiles de un pie derecho, y éste resultado arrojó una reasociación positiva con el resto óseo identificado en junio de 2020, como perteneciente al alumno de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Cristian Alfonso Rodríguez Telumbre, por lo que sus padres fueron comunicados de este hallazgo.

La segunda identificación fue obtenida a través de un ADN nuclear a una vértebra lumbar humana; esta vértebra lumbar no presenta ninguna alteración térmica, es decir, una exposición alta a fuego. Los impactos que presenta o que presentó este indicio fueron únicamente a erosión por la exposición a la intemperie, al sol, al agua, a la humedad y a la tierra. Este tipo de hueso es considerado vital.

La Universidad de Innsbruck comunicó que la segunda identificación correspondiente al resto óseo anteriormente descrito, pertenece al estudiante normalista Jhosivani Guerrero de la Cruz. El estudio de ADN nuclear que se realizó tiene una concordancia con sus padres, Margarito y Martina, así como sus tres hermanos.

Los estudios de ADN nuclear, a diferencia de los de ADN mitocondrial, permiten una certeza para su identificación del 99.9999 por ciento.

“Aclaro esto porque, como pueden recordar, el 16 de septiembre de 2015, la entonces PGR informó la identificación de este mismo estudiante normalista con un análisis de ADN mitocondrial, el cual reflejaba menor certeza y con un resultado únicamente del 17% de coincidencia, lo cual fue muy bajo”, señala Gómez Trejo.

Explicó que se hicieron las reiteraciones y las recomendaciones necesarias, aun así, las autoridades de la PGR decidieron salir a dar a conocer un resultado que resultaba dudoso.

Aseguró que, al día de hoy, podemos reportar con la confianza de todas y cada una de las instituciones del Estado mexicano involucradas en el hallazgo y en los traslados hacia la Universidad de Innsbruck, que la identificación es cierta y plena de Jhosivani Guerrero de la Cruz.

Señaló que, teniendo en cuenta estos resultados, el pasado sábado, acudió a notificar a la familia de Jhosivani Guerrero de la Cruz, a la localidad de Omeapa, Guerrero, estando presentes sus padres, así como Nallely, hija de ellos.

En la diligencia de notificación estuvieron el subsecretario Alejandro Encinas, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, y el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, como parte del acompañamiento legal y psicosocial a la propia familia.

Así mismo, en esta diligencia se contó con la presencia de Francisco Cox, integrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes  (GIEI), de Mercedes Doretti y de Alicia Lizardo, del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

La mañana de este martes 15 de junio, el presidente Andrés Manuel López Obrador convocó a una reunión con el pleno de las familias para informarles de este hallazgo. Estuvo presente el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, quien informó a las familias de los avances más significativos de la investigación y del proceso penal que tiene a su cargo.

El fiscal del caso anunció que, en los próximos días, viajará nuevamente a la Universidad de Innsbruck, Austria, con el fin de entregar nuevos restos óseos para su análisis, así como recoger los remanentes.

Aseguró que inmediatamente después informará a las familias sobre si alguno de estos dos casos que está notificando como positivos, existe alguna posibilidad de tener un remanente.

La investigación de los hechos y la búsqueda de los estudiantes desaparecidos continúan abiertos a más de 6 años de la desaparición de los normalistas.

Señala que la notificación a la familia Guerrero de la Cruz trata de resignificar y de reparar aquellas acciones que anteriormente autoridades tanto estatales como federales llevaron a cabo de manera “inadecuada e irrespetuosa” con la familia Guerrero de la Cruz.

“Para esta unidad que yo coordino, es claro que el deterioro biológico que presenta el hueso que identifica a Jhosivani Guerrero es responsabilidad de quien abandonó la investigación, y de quién quiso cerrarla sin concluirla, quien ya no buscó más allá, sino en la pereza, la tortura, el desconocimiento del derecho y la ley, buscó cerrar el caso”, señala Gómez Trejo.

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