Feminismo

Una manifestación "atípicamente violenta"

La marcha del lunes 8 por el Día Internacional de la Mujer fue "la más violenta" que ha habido en la Ciudad de México en lo que va del gobierno de la Cuarta Transformación, asegura Nashieli Ramírez Hernández, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.
martes, 16 de marzo de 2021

Células de mujeres radicales no identificadas en movilizaciones anteriores, agresores entre grupos feministas que normalmente rechazan la participación de los hombres, el uso de artefactos de gas irritante y disparos de balas de goma son algunos asuntos que la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México investiga sobre las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer. En entrevista, la ombudsperson Nashieli Ramírez Hernández revisa las características de lo que considera la marcha “más violenta” de lo que va del sexenio.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La marcha del lunes 8 por el Día Internacional de la Mujer fue “la más violenta” que ha habido en la Ciudad de México en lo que va del gobierno de la Cuarta Transformación, con características “atípicas” de las participantes, agresiones entre manifestantes y policías, no vistas, que de inmediato generaron al menos dos quejas de organizaciones feministas ante la Comisión de Derechos Humanos local.

“Sí, en términos de expresión, totalmente ha sido la marcha más violenta” en lo que va de este gobierno, asegura Nashieli Ramírez Hernández, ombudsperson capitalina. 

En entrevista con Proceso analiza las principales características que ella y el personal del organismo que preside observaron en las movilizaciones de aquel día en la capital mexicana.

El tema más denunciado por manifestantes, organizaciones civiles y la prensa durante la marcha fue el uso de gases que la policía capitalina utiliza en extintores de fuego y que causaron irritación en ojos, nariz, garganta y piel.

“Sí hubo un gas irritante. Sí hay parámetros para que las compañeras observadoras señalen que no fue exclusivamente gas de extintores; ya saben qué es, qué se siente, cómo te deja, cómo te marca. No sabemos, porque no tenemos el referente, qué fue lo otro, pero sí sabemos lo que no fue. La línea de investigación es esa sustancia irritante.” 

Expone que en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) “tenemos un artefacto, una bomba de gas que nos fue entregada ahí por las manifestantes y que, igual que la sustancia, serán analizadas por especialistas en la materia”. 

Incluso explica que en una de las dos quejas que han recibido hasta el jueves 11 se menciona el uso de gases irritantes y balas de goma similares a las empleadas en los juegos de gotcha, que fueron lanzados desde detrás de las vallas metálicas que protegían la fachada de Palacio Nacional y de la Catedral Metropolitana, donde había mujeres y hombres policías. 

Los señalamientos de la CDHCM son opuestos a la declaración que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, hizo el martes 9 en una videoconferencia: “No se usa gas pimienta; se usan extintores para evitar que quemen a los policías. No se usan balas. Iban desarmados los policías, todos los policías iban desarmados y las mujeres iban desarmadas también… Si tienen evidencias, con todo gusto se hace la investigación”.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2315 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 14 de marzo de 2021.

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